Nueva Delhi, India, 16 de octubre. Miles de personas abarrotaron una bulliciosa arteria en el corazón Nueva Delhi, capital de la India, ondeando la bandera nacional y exigiendo la renuncia del jefe electoral de ese país, en la más reciente muestra de disenso público contra el gobierno del primer ministro Narendra Modi.
Los manifestantes se concentraron en Connaught Place, uno de los distritos comerciales más concurridos de Nueva Delhi, en respuesta a un llamado del movimiento juvenil Cucaracha, cuyo líder, Abhijeet Dipke, fue detenido por la policía antes de la protesta. Personas de distintas generaciones se sumaron a la concentración, lo que refleja un amplio enojo público e intensifica la presión sobre el principal funcionario electoral del país.
Las protestas de jóvenes y partidos de oposición se han intensificado por la actual revisión de los padrones electorales, en la que se han eliminado más de 130 millones de nombres desde el año pasado. Los críticos sostienen que el proceso tiene motivaciones políticas, amenaza con privar del derecho al voto a millones de personas más y ha afectado de manera desproporcionada a las minorías, en particular a los musulmanes. Han exigido la renuncia del jefe electoral Gyanesh Kumar.
La Comisión Electoral y la administración del primer ministro Narendra Modi niegan las acusaciones y afirman que la revisión busca eliminar registros duplicados y no elegibles.
La protesta forman parte de una creciente campaña que ha puesto bajo presión al gobierno de Modi y se produjo una semana después de la represión policial contra manifestantes en Nueva Delhi.
El movimiento Cucaracha comenzó en verano como una campaña satírica en internet, después de que el presidente de la Corte Suprema de India comparara a los jóvenes desempleados con parásitos. Muchos jóvenes indios asumieron el comentario y adoptaron la cucaracha como símbolo de resiliencia. Desde entonces, la corriente se ha expandido hasta convertirse en un movimiento nacional de protesta juvenil. En julio, las protestas encabezadas por el grupo obligaron a renunciar al ministro de Educación de Modi, un revés poco común para el gobernante, que lleva más de 12 años en el poder.
Sigue sin estar claro si las protestas crecerán hasta convertirse en un movimiento político más amplio. El gobierno de Modi mantiene su fortaleza electoral, y el enojo por los padrones electorales no se traducirá necesariamente en apoyo a la oposición, que ha utilizado el tema para criticar a su gobierno nacionalista hindú.
(Con información de AP)
