DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos, 1 marzo de 2026 .— El ayatolá Alí Jamenei, quien durante décadas concentró el poder teocrático en Irán como su líder supremo y buscó convertir al país en una potencia regional, llevándolo a la confrontación con Israel y Estados Unidos por su programa nuclear mientras aplastaba a los manifestantes prodemocracia dentro del país, ha muerto. Tenía 86 años.
Los medios estatales iraníes informaron de la muerte a primera hora del domingo tras un gran ataque lanzado por Israel y Estados Unidos. El presidente estadunidense, Donald Trump, afirmó horas antes que Jamenei había sido abatido en la operación conjunta.
Jamenei transformó de manera drástica la República Islámica desde que tomó las riendas tras la muerte del ayatolá Rujolá Jomeini en 1989. Jomeini era el ideólogo fogoso y carismático que encabezó el derrocamiento del sha e instauró el gobierno de clérigos musulmanes chiíes encargados de difundir la pureza religiosa. A Jamenei, una figura más gris, con credenciales religiosas más débiles y un talante menos dinámico, le correspondió convertir esa visión revolucionaria en un aparato estatal.
Terminó gobernando mucho más tiempo que Jomeini. Amplió enormemente la clase clerical chií y convirtió a la Guardia Revolucionaria paramilitar en el organismo más importante que sostenía su poder. La Guardia se transformó en un coloso militar y empresarial, la fuerza más selecta del país y responsable de su arsenal de misiles balísticos, con presencia en múltiples sectores de la economía iraní.
Pero las tensiones se volvieron más difíciles de contener. La represión política y una economía renqueante alimentaron oleadas sucesivas y cada vez mayores de protestas masivas. La indignación por la muerte en 2022 de Mahsa Amini, detenida por no llevar correctamente el velo obligatorio, escaló hasta convertirse en manifestaciones contra las restricciones sociales. A principios de enero, cientos de miles marcharon en ciudades de todo el país, y muchos coreaban: “Muerte a Jamenei”.
Jamenei respondió con la represión más mortífera vista en casi 50 años de gobierno clerical, cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra las multitudes y mataron a miles.
Al mismo tiempo, las guerras en Oriente Medio desencadenadas por el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 pusieron en marcha el colapso del “Eje de la Resistencia” regional construido por Jamenei. Israel e Irán se atacaron directamente por primera vez en 2024. Israel volvió a golpear a Irán en junio de 2025, cuando fuerzas israelíes y estadounidenses golpearon el programa nuclear del país y mataron a altos mandos militares y científicos nucleares. Irán respondió enviando misiles y drones contra Israel.
La muerte de Jamenei plantea interrogantes sobre el futuro de la República Islámica.

