La misión Artemis II sigue acortando la distancia con nuestro satélite natural. Tras el espectacular encendido de ayer que los sacó de la órbita terrestre, este viernes la agenda de la NASA se centra en la precisión milimétrica. Los cuatro astronautas han entrado en una fase crítica donde cualquier desviación, por mínima que sea, podría cambiar el destino de la nave Orión.
Ajustando la mira: La primera corrección de trayectoria
La mañana de este tercer día de vuelo ha sido de absoluta concentración. El astronauta Jeremy Hansen lideró los preparativos para la primera de tres maniobras menores de motores, denominada "Corrección de Trayectoria Saliente". Este encendido, programado para ocurrir justo después del mediodía, es el que asegura que Orión se mantenga "en el blanco" para rodear la Luna de forma exacta. Sin este ajuste, la gravedad lunar no podría capturarlos de la manera prevista para su retorno libre a la Tierra.

