Kabul, Afganistán, 24 de enero. Intensas nevadas y lluvias causaron la muerte de más de 60 personas y heridas a más de 100 en todo Afganistán en tres días, informó la agencia de gestión de desastres del país, mientras las autoridades luchaban por abrir caminos y acceder a las aldeas aisladas.
El portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, Yousaf Hammad, afirmó que 61 personas habían muerto y 110 resultaron heridas, mientras que 458 hogares habían sido completamente o parcialmente destruidos y cientos de animales habían muerto en 15 de las 34 provincias de Afganistán. Los números, dijo, podrían cambiar a medida que las autoridades recopilen más información de las provincias.
Afganistán es altamente vulnerable a eventos climáticos extremos, con nieve y lluvias intensas que provocan inundaciones repentinas que a menudo matan a docenas, o incluso cientos, de personas a la vez. En 2024, más de 300 personas murieron en inundaciones repentinas durante la primavera.
Décadas de conflicto junto con una infraestructura deficiente, una economía en dificultades, la deforestación y los efectos del cambio climático han amplificado el impacto de tales desastres, particularmente en áreas remotas donde muchas casas están construidas de barro y ofrecen escasa protección contra diluvios repentinos o fuertes nevadas.
Las provincias orientales del país también siguen luchando por recuperarse de los devastadores terremotos que ocurrieron el año pasado, a finales de agosto y nuevamente en noviembre, destruyendo aldeas y matando a más de dos mil 200 personas.
Aquellos desplazados por los terremotos son particularmente vulnerables al frío extremo y las malas condiciones climáticas. En diciembre, UNICEF indicó que 270 mil niños en las áreas afectadas por los terremotos estaban en "grave riesgo de enfermedades potencialmente mortales relacionadas con el frío".
A principios de este mes, las Naciones Unidas indicaron que Afganistán "seguirá siendo una de las mayores crisis humanitarias del mundo en 2026". La ONU y sus socios humanitarios lanzaron un llamamiento de mil 700 millones de dólares para asistir a casi 18 millones de personas en necesidad urgente en el país.

