McAlester, Oklahoma, EU, 12 de febrero. Un hombre que admitió haber matado a dos personas disparándoles desde un vehículo en marcha en 2006 fue ejecutado este jueves, en la primera ejecución del año en Oklahoma.
Kendrick Simpson, de 45 años, fue declarado muerto a las 10:19 CST tras una inyección de tres fármacos en la Penitenciaría Estatal de Oklahoma, en McAlester, informaron funcionarios penitenciarios. Fue condenado por matar a Anthony Jones, de 19 años, y a Glen Palmer, de 20, al disparar contra su automóvil tras un altercado en un club nocturno de Oklahoma City.
Ya sujeto a la camilla dentro de la cámara de ejecución, Simpson les dijo a su familia y a miembros de su equipo legal: "Los quiero a todos. Gracias a todos por estar aquí para apoyarme".
Su asesor espiritual, el reverendo Don Heath, leyó pasajes de las Escrituras en la cámara durante la ejecución, que duró unos 12 minutos. Un médico entró en la sala y declaró a Simpson inconsciente unos cinco minutos después de que comenzaron a administrarse los primeros fármacos.
Simpson, que huyó a Oklahoma City desde Nueva Orleans tras la devastación por el huracán Katrina en 2005, admitió los asesinatos durante una audiencia de clemencia el mes pasado. Pidió disculpas a las familias de las víctimas y a un tercer hombre que estaba en el vehículo cuando Jones y Palmer fueron baleados.
La hermana de Palmer, Crystal Allison, presenció la ejecución y señaló que le perturbó ver a Simpson sonreír a sus familiares mientras estaba sujeto a la camilla.
"Esa misma sonrisa que me ha estado atormentando durante 20 años, seguía sonriendo, esa misma sonrisa, acostado en su lecho de muerte", manifestó.
El fiscal general estatal, Gentner Drummond, indicó en un comunicado que se había hecho justicia para Palmer y Jones.
"Sus jóvenes vidas les fueron arrebatadas de manera trágica y demasiado pronto", expresó Drummond. "Espero que este día traiga algo de paz a sus familias, que han soportado un dolor inimaginable durante los últimos 20 años".
Simpson se disculpó con las familias de las víctimas y se responsabilizó de los asesinatos durante la audiencia de clemencia del mes pasado.
"No tengo excusas", dijo Simpson entonces. "No culpo a otros, y ellos no merecían lo que les pasó".
Pese a su disculpa, la Junta de Indultos y Libertad Condicional del estado, integrada por cinco miembros, votó por un estrecho margen para negarle la clemencia a Simpson.

