OTREBUSY, Polonia, 10 de abril de 2026.— Cada primavera, cuando la lluvia humedece los caminos del bosque de Młochowski, a unos 30 kilómetros al oeste de Varsovia, cientos de voluntarios salen al rescate de miles de ranas y sapos que emprenden su tradicional migración hacia los pantanos donde se reproducen.
La iniciativa, conocida como “Patrulla de Ranas”, surgió tras años de mortandad masiva de anfibios, luego de la construcción de una carretera que atraviesa su ruta natural de desplazamiento. Durante las noches lluviosas, vecinos equipados con chalecos reflectantes, linternas y cubetas recorren la vía para trasladar a los animales de manera segura hasta el otro lado.
De acuerdo con Łukasz Franczuk, coordinador del proyecto, hace cuatro años la escena era devastadora, con cientos e incluso miles de ranas atropelladas al inicio de la temporada de apareamiento.
Desde entonces, la movilización comunitaria ha crecido de forma significativa. Familias enteras, incluidos niños, participan en las jornadas de rescate, que se realizan principalmente durante las tardes y noches de lluvia, cuando los anfibios salen de su letargo invernal.
Los residentes estiman que, desde el inicio de la iniciativa, han logrado salvar a cerca de 18 mil anfibios, una cifra que ha sido clave para preservar la población local.
Especialistas respaldan la importancia de esta labor. El biólogo Krzysztof Klimaszewski, del Instituto de Ciencias Animales de la Universidad SGGW de Varsovia, señaló que el trabajo ciudadano ha sido fundamental para la supervivencia de esta comunidad de anfibios.
Este tipo de acciones no es exclusivo de Polonia. En países como Estados Unidos, Alemania, Francia y Estonia también se han implementado operativos y estructuras especiales, como redes, vallas y túneles subterráneos, para proteger a ranas, sapos, salamandras y tritones durante sus rutas migratorias.
La migración primaveral de estos animales responde a un ritual reproductivo milenario, en el que las hembras recorren varios kilómetros hacia los cuerpos de agua, muchas veces cargando sobre su espalda a los machos, que se aferran para asegurar el apareamiento al llegar a destino.

