Fort Hancock, Texas, EU, 27 de febrero. El ejército de Estados Unidos usó un láser ayer para derribar un dron "aparentemente amenazante" que volaba cerca de la frontera con México. Resultó que el aparato pertenecía a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus iniciales en inglés), según legisladores.
El caso de identificación errónea llevó a la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) a cerrar más espacio aéreo alrededor de Fort Hancock, a unos 80 kilómetros (50 millas) al sureste de El Paso. El ejército está obligado a notificar formalmente a la FAA cuando realiza cualquier acción contra aviones no tripulados dentro del espacio aéreo estadunidense.
Fue la segunda vez en dos semanas que se disparó un láser en la zona. La última vez fue la CBP quien usó el arma, sin alcanzar ningún objetivo. Ese incidente ocurrió cerca de Fort Bliss y llevó a la FAA a suspender el tráfico aéreo en el aeropuerto de El Paso y en las inmediaciones. Esta vez, el cierre fue menor y los vuelos comerciales no se vieron afectados.
El legislador federal de Washington Rick Larsen y otros dos demócratas de alto rango en los comités de Transporte e Infraestructura y de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes indicaron que se quedaron atónitos cuando fueron notificados oficialmente acerca del incidente.
"La noticia no nos cabe en la cabeza", manifestaron los representantes en un comunicado conjunto. Además, criticaron al gobierno del presidente, Donald Trump, por "eludir" un proyecto de ley bipartidista para capacitar a operadores de drones y mejorar la comunicación entre el Pentágono, la FAA y el Departamento de Seguridad Nacional, que incluye la CBP.
"Ahora estamos viendo el resultado de su incompetencia", agregaron.
Gobierno defiende uso de láser antidrones
La FAA, la CBP y el Pentágono emitieron un comunicado conjunto el jueves por la noche en el que reconocieron que el ejército "empleó sistemas antiaéreos no tripulados para mitigar un sistema aéreo no tripulado aparentemente amenazante que operaba dentro del espacio aéreo militar".
El incidente ocurrió lejos de zonas habitadas y de vuelos comerciales, como parte de los esfuerzos del gobierno para reforzar la protección de la frontera, explicó la nota.
"Siguiendo las instrucciones del presidente Trump, el Departamento de Guerra, la FAA y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza están trabajando juntos de una manera sin precedentes para mitigar las amenazas de drones de cárteles mexicanos y organizaciones terroristas extranjeras en la frontera entre Estados Unidos y México", agregó.
Segundo cierre del espacio aéreo de Texas por láseres este mes
El cierre de hace dos semanas en El Paso duró apenas unas horas, pero causó alarma y provocó varias cancelaciones de vuelos en la ciudad de casi 700 mil habitantes.
En esa ocasión, según fuentes familiarizadas con lo ocurrido que no estaban autorizadas a hablar del tema, la CBP desplegó un láser antidrones sin coordinarse con la FAA, que luego decidió cerrar el espacio aéreo de El Paso para garantizar la seguridad de la aviación comercial.
Después, miembros del Congreso apuntaron que parecía ser otro ejemplo de fallas de coordinación entre agencias.

