Preocupa a emperador japonés sobrevivientes de desastres

Por el dolor causado por el terremoto y tsunami de 2011

El emperador Naruhito con su familia.
Foto: AP
Internacional
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Tokio, Japón, 23 de febrero. El emperador japonés Naruhito expresó su preocupación por el dolor que aún permanece en los sobrevivientes del terremoto, el tsunami y el desastre nuclear de 2011, en comentarios difundidos con motivo de su 66 cumpleaños este lunes, apenas unas semanas antes del aniversario del 11 de marzo.

"Si bien la recuperación de la infraestructura ha avanzado, siento que todavía es necesario abordar la reconstrucción de los medios de vida y de la comunidad", expresó Naruhito en las declaraciones realizadas la semana pasada. "Cuando pienso en quienes perdieron a sus seres queridos y tuvieron que afrontar un cambio total de su entorno de vida, siento que sus cicatrices aún no han sanado... permanecen pese al paso del tiempo".

Naruhito, la emperatriz Masako, su hija, la princesa Aiko, y la familia de su hermano menor, el príncipe heredero Akishino, saludaron desde el balcón del palacio en una aparición para agradecer a los simpatizantes que aclamaban y agitaban pequeñas banderas del sol naciente.

Más tarde, el emperador ofreció un banquete en el palacio, al que asistieron la primera ministra, Sanae Takaichi, y otros altos funcionarios y miembros de la familia imperial.

El terremoto y el tsunami de 2011 causaron la muerte de casi 20 mil personas, obligaron a cientos de miles a abandonar sus hogares y provocaron fusiones del núcleo en los reactores de la dañada central nuclear de Fukushima Daiichi. La mayoría de las comunidades evacuadas por la radiación han reabierto desde entonces, pero pocas personas han regresado debido a la falta de empleo y de sentido de comunidad.

Japón también conmemora en abril el décimó aniversario del terremoto de Kumamoto, que causó la muerte de casi 300 personas.

Naruhito subrayó la necesidad de seguir transmitiendo a las generaciones más jóvenes las lecciones aprendidas de desastres pasados, al tiempo que se prepara para el próximo. Prometió mantenerse cerca de la gente, compartir sus alegrías y sus penas y escuchar las voces de quienes viven en las zonas afectadas por desastres, mientras reza para que no ocurran catástrofes.

Afirmó que quiere que Aiko siga sus pasos y transmita la historia a las generaciones más jóvenes.

"Hemos criado a Aiko con la esperanza de que sea una buena persona como ser humano y como miembro de la realeza", señaló Naruhito. "Y tengo un fuerte deseo de que continúe ejerciendo su fortaleza y se mantenga activa en el mantenimiento de la paz internacional".

Aiko, de 24 años, es la única hija de Naruhito y Masako y no puede convertirse en monarca. Debe perder su estatus real si se casa con un plebeyo, según la norma de sucesión exclusivamente masculina de Japón, que Takaichi respalda y busca reforzar.

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