El Cairo, Egipto, 11 de octubre. Un proyectil impactó este domingo una terminal de pasajeros del aeropuerto internacional de Riad, un día después de que un misil alcanzara la misma terminal y matara a 12 personas, informó la coalición liderada por Arabia Saudita que combate en Yemen a los rebeldes hutíes respaldados por Irán. Los hutíes se atribuyeron esos ataques y otros.
Las autoridades saudíes indicaron que hubo heridos en el asalto más reciente contra el complejo del Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en las terminales 3 y 4 para vuelos nacionales. El atentado con misil del sábado fue el más mortífero en una nación árabe del Golfo Pérsico desde que comenzó la guerra con Irán, con otras 300 personas heridas, algunas de gravedad. El aeropuerto seguía cerrado el domingo.
La fuerte escalada en este nuevo frente de la guerra amenaza con arrastrar a Estados Unidos, ya que el presidente Donald Trump ha dicho que está sopesando sumarse a la lucha contra los hutíes. La Casa Blanca no hizo comentarios el domingo.
El lanzamiento más reciente en Riad se produjo poco después de que los hutíes afirmaran que el aeropuerto de la capital yemení Saná, controlado por los rebeldes, había sido atacado de nuevo, y culparan a los saudíes.
Lo que vuelve a estar en juego en esta escalada son los suministros y los precios mundiales del petróleo, así como el transporte marítimo comercial a través de una vía navegable alternativa crucial al estrecho de Ormuz, amenazado por Irán, además de los civiles y la aviación en toda la región.
Trump dice que hablará con el príncipe saudí
Trump el anunciado sábado que hablará con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, quien ha estado buscando asistencia.
Una intervención de Estados Unidos podría llevar a los hutíes a detener el transporte marítimo a través del estrecho de Bab el-Mandeb, en el extremo sur del mar Rojo frente a Yemen, ya restringir aún más el flujo de petróleo que sale del Golfo Pérsico. Los rebeldes se apoderaron del mes pasado de zonas clave a lo largo del estrecho y la coalición liderada por Arabia Saudí ha estado intentando recuperarlas.
Arabia Saudita se está quedando sin interceptores de misiles y ha pedido a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto que desplieguen recursos de defensa aérea en la región, dijeron el mes pasado a The Associated Press funcionarios regionales. Uno de ellos señaló que los arsenales de Estados Unidos están disminuyendo debido a la guerra.
La ofensiva del domingo ocurrió mientras los saudíes acogían en Riad una importante conferencia internacional de energía, con otros eventos en el horizonte, incluida una conferencia de inversión. Arabia Saudita, bajo el príncipe heredero Mohammed bin Salman, ha buscado abrirse más al mundo como destino de negocios y turismo, pero los atentados hutíes amenazan esos esfuerzos.
"No hay manera de que nos quieten. Somos como un fénix, salimos de las cenizas todo el tiempo", declaró en la conferencia el ministro saudí de Energía, el príncipe Abdulaziz bin Salman Al Saud.
Añadió que el reino también está trabajando en oleoductos además del de Este-Oeste, que fue atacado y permaneció cerrado durante los días el mes pasado, sin dar detalles.
Los hutíes han apuntado contra Saudiair, instalaciones militares y petroleras
El Ministerio de Salud dirigido por los hutíes informó que un niño murió y seis personas resultaron heridas en un presunto bombardeo saudí contra una casa en Saná. El ministerio también indicó que 91 yemeníes han muerto por la coalición liderada por Arabia Saudita en cinco semanas, el 60% de ellos mujeres y niños.
No ha habido comentarios de las autoridades saudíes sobre esas afirmaciones.
El domingo, los hutíes también se atribuyeron asaltos contra el Aeropuerto Rey Fahd en la ciudad de Damma, así como contra instalaciones de petróleo y gas en el este del reino. Han atacado el aeropuerto de Riad, que no tiene instalaciones militares, todos los días desde el miércoles.
Los rebeldes volvieron a anunciar a “todas las aerolíneas, expertos, empleados, trabajadores y viajeros” que no utilizan los aeropuertos y el espacio aéreo saudíes, “ya que son vulnerables a ataques y se han convertido en un teatro de operaciones para nuestras fuerzas”. Varias aerolíneas internacionales han suspendido vuelos por distintos períodos.
El general de brigada Yahya Sarí, portavoz militar del grupo, escribió en X que, sin embargo, los aeropuertos de las ciudades sagradas de La Meca y Medina estaban exentos. El reino había calificado anteriormente a La Meca como una “línea roja”.
Entre los muertos hay personas de varias nacionalidades.
Un comunicado saudí señaló que entre los fallecidos en el ataque del sábado había cuatro ciudadanos saudíes, dos nacionales de Bangladesh, un palestino, un ciudadano de Estados Unidos, un egipcio, un jordano, un sirio y un sudanés.
La mujer egipcia era una auxiliar de vuelo identificada como Azza Ramzy, que trabajaba para la aerolínea saudí Flynas, según la televisión estatal egipcia.
La mujer siria era una madre viuda de cuatro hijos que había vivido en Arabia Saudí durante cinco años, contó a The Associated Press una familiar, Nisreen Oweida. La embajada siria la identificó como Buthaina Ahmad Oweida.
Irán puede usar a los hutíes para presionar a Arabia Saudita
Hasta hace poco, los hutíes habían permanecido en gran medida al margen de la guerra con Irán, pero han desarrollado sus capacidades militares en los últimos años hasta convertirse en uno de los aliados más poderosos de Teherán. Ahora, los rebeldes están ayudando a Irán a presionar a un aliado clave de Estados Unidos.
Los saudíes y los hutíes comenzaron a combatir en 2015, cuando el reino entró en la guerra civil de Yemen en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente. La calma relativa tras un alto el fuego en 2022 terminó en julio, cuando los hutíes reanudaron sus lanzamientos, afirmando que los saudíes dispararon contra el aeropuerto de Saná mientras un avión procedente de Irán intentaba aterrizar.
Eso reavivó la ira por el bloqueo liderado por Arabia Saudí, que ha aislado en gran medida las zonas administradas por los hutíes. Los hutíes dicen que ahora han impuesto un bloqueo a Arabia Saudita.
Los combates se han intensificado, con la coalición liderada por Arabia Saudí proporcionando apoyo aéreo a las fuerzas del gobierno yemení que intentan revertir los avances recientes de los hutíes cerca de Bab el-Mandeb, una alternativa crucial al estrecho de Ormuz, donde Irán ha estado atacando barcos.
Pero Ahmed Nagi, analista principal para Yemen del International Crisis Group, observó que las tácticas de presión hutíes podrían resultar contraproducentes. “En lugar de empujar a Riad a dar un paso atrás, los ataques contra infraestructura saudí crítica podrían hacer que los saudíes estén más decididos a continuar la campaña”, sostuvo.
(Con informaciòn de AP)
