Beijing, China, 19 de mayo. El presidente ruso Vladímir Putin llegó este martes a China para reunirse con su homólogo chino Xi Jinping, menos de una semana después de que el presidente estadunidense Donald Trump concluyera su propio viaje a Beijing.
El avión de Putin aterrizó en Beijing, donde fue recibido por el ministro chino de Relaciones Exteriores Wang Yi, una guardia de honor y jóvenes con camisas azul claro que ondeaban banderas chinas y rusas.
Su visita de dos días seguramente será seguida de cerca mientras Beijing busca mantener relaciones estables con Estados Unidos y, al mismo tiempo, preservar fuertes vínculos con Rusia.
El Kremlin ha indicado que Putin y Xi planean hablar sobre la cooperación económica entre ambos países, pero también sobre "cuestiones internacionales y regionales clave". La visita coincide con el 25 aniversario del Tratado de Amistad sino-ruso firmado en 2001.
China es un socio comercial clave para Rusia, especialmente después de la invasión rusa de Ucrania en 2022. Beijing ha dicho que es neutral en el conflicto mientras mantiene sus vínculos comerciales con el Kremlin pese a las sanciones económicas y financieras de Estados Unidos y Europa.
Putin declaró en un mensaje de video difundido antes de su visita que los lazos bilaterales están en "un nivel verdaderamente sin precedentes" y que la relación desempeña un papel importante a nivel global, informó el martes la agencia oficial china Xinhua.
No hay "ninguna conexión" entre la visita de Trump a China y la de Putin, dijo a los periodistas el lunes el asesor presidencial Yuri Ushakov, al señalar que el viaje del líder ruso se acordó con antelación, varios días después de que Putin y Xi hablaran por videoconferencia el 4 de febrero.
"La visita de Trump trató de estabilizar la relación bilateral más importante del mundo; la visita de Putin trata de tranquilizar a un socio estratégico de larga data", según Wang Zichen, subsecretario general del Centro para China & Globalización, un centro de estudios con sede en Beijing. "Para China, estas dos vías no son mutuamente excluyentes".
Putin y Xi se llaman "amigo"
Putin visitó China por última vez en septiembre de 2025 para asistir a la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, presenciar un desfile militar en honor del 80mo aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial y mantener conversaciones con Xi.
En ese momento, Xi llamó a su homólogo "un viejo amigo", mientras que Putin se dirigió a Xi como "querido amigo". En China, "viejo amigo" es un término diplomático muy inusual que el gobierno y el partido utilizan para describir a personas extranjeras favorecidas.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, visitó Beijing en abril y se reunió con Xi, quien describió la relación bilateral como "preciada" en el contexto internacional actual. Xi dijo que China y Rusia necesitaban fortalecer y defender sus intereses compartidos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló durante el fin de semana que el viaje de Putin también permitiría a Rusia recibir información directa e intercambiar puntos de vista con China sobre sus conversaciones con Estados Unidos.
Durante la visita de Trump, Xi describió la relación bilateral entre Estados Unidos y China como la más importante del mundo y señaló que deberían verse como socios en lugar de rivales. Al término de la cumbre de dos días, los países indicaron que trabajarían en un nuevo marco para gestionar "una relación constructiva China-Estados Unidos de estabilidad estratégica".
Wang, del Centro para China & Globalización, observó que "Beijing quiere relaciones estables con Occidente, una confianza estratégica continua con Moscú y suficiente margen diplomático para presentarse como una gran potencia imparcial capaz de hablar con todas las partes".

