Bruselas, Bélgica, 22 de enero. La presión europea obligó al presidente estadunidense Donald Trump a retractarse de sus amenazas de tomar el control de Groenlandia, aseveró el mandatario francés Emmanuel Macron, al tiempo que los gobernantes de los países que conforman la Unión Europea (UE) se reúnen para trazar un nuevo curso en las relaciones transatlánticas.
"Europa puede hacerse respetar, y eso es algo muy bueno", aseveró Macron a los periodistas al llegar a Bruselas para una cumbre de emergencia. "Cuando usamos las herramientas que tenemos a nuestra disposición, obtenemos respeto y eso es lo que sucedió esta semana".
En vísperas de su cumbre, Trump se retractó drásticamente de su insistencia en "adquirir" Groenlandia, un territorio semiautónomo de Dinamarca. Por primera vez señaló que no usará la fuerza para apoderarse de la isla. También retiró su amenaza de imponer aranceles a ocho naciones europeas que apoyan a Dinamarca.
Las herramientas de la UE incluyeron un despliegue no agresivo de unas pocas docenas de tropas en Groenlandia en una misión de reconocimiento para prepararse para futuros ejercicios y enviar un mensaje a Trump de que Europa se está ocupando de la seguridad, la principal razón declarada por el presidente estadunidense para querer apoderarse de la isla rica en minerales.
La UE también prometió responder a las amenazas arancelarias de Trump con contramedidas y presionó a miembros del Congreso de Estados Unidos y a la comunidad empresarial perturbados por sus intenciones sobre Groenlandia.
Sin embargo, nada sugiere que el impredecible presidente estadunidense no cambie de opinión nuevamente.
Amenazas de Trump obligan a repensar relación
Antes de retractarse, Trump había instado a Dinamarca y al resto de la OTAN a hacerse a un lado y dejarle Groenlandia, añadiendo una advertencia ominosa: "Pueden decir que sí, y estaremos muy agradecidos. O pueden decir que no, y lo recordaremos".
El primer ministro polaco Donald Tusk subrayó que "Estados Unidos es absolutamente el socio más importante cuando se trata de nuestra seguridad". Pero Tusk agregó que es importante "entender la diferencia entre dominación y liderazgo. El liderazgo está bien".
No se han hecho públicos los detalles del "marco" de acuerdo acordado apresuradamente que provocó la extraordinaria reversión de Trump, y persisten las dudas al respecto. La primera ministra danesa Mette Frederiksen insiste en que su país no negociará su soberanía.
"Somos un Estado soberano y no podemos negociar sobre eso, porque es parte de los valores democráticos más básicos. Pero, por supuesto, podemos discutir cómo podemos fortalecer nuestra cooperación común en seguridad en la región ártica", declaró Frederiksen ante los periodistas en Bruselas.
Surgen dudas respecto al Consejo de Paz
También se espera que los mandatarios europeos acuerden un enfoque conjunto sobre la propuesta de Trump de un "Consejo de Paz", que inicialmente se concibió como un pequeño grupo de líderes mundiales supervisando el alto el fuego en Gaza, pero que se ha convertido en algo mucho más ambicioso.
Este jueves, días después de decirle al primer ministro de Noruega en un mensaje de texto que ya no sentía "una obligación de pensar puramente en la paz", Trump puso el foco en el consejo propuesto en Davos.
Trump ha hablado sobre que el consejo reemplace algunas de las funciones de Naciones Unidas.
Algunos países europeos han declinado las invitaciones para unirse. Noruega, Eslovenia y Suecia anunciaron que no participarán. Al ser informado de que es poco probable que el presidente Emmanuel Macron se una, Trump dijo: "Le pondré un arancel del 200% a sus vinos y champañas y se unirá".
Alemania ha ofrecido una respuesta cautelosa y no comprometida a la invitación de Trump, pero Hungría y Bulgaria aceptaron.
Una larga lista de desafíos
En vísperas de la reunión, el hombre que la presidirá, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, dijo que el gobierno de Trump representa un desafío para la seguridad, los principios y la prosperidad de Europa.
"Todas estas tres dimensiones están siendo puestas a prueba en el momento actual de las relaciones transatlánticas", indicó Costa.
Después de consultar a los mandatarios, Costa manifestó que están unidos en "los principios del derecho internacional, la integridad territorial y la soberanía nacional", algo que la UE insiste en defender al tiempo que protege a Ucrania contra Rusia, y que Trump ha amenazado en Groenlandia.
En un discurso ante los legisladores de la UE en Estrasburgo, Francia, también insistió en que "más aranceles socavarán las relaciones transatlánticas y son incompatibles con el acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos". Los legisladores de la UE deben respaldar ese acuerdo, pero el miércoles pospusieron su voto debido a las amenazas de Trump.
Los mandatarios de la UE se han visto galvanizados por el acoso de Trump sobre Groenlandia y están replanteándose sus relaciones con una América impredecible, su aliado de larga data y el miembro más poderoso de la OTAN.

