Moscú, Rusia, 9 de mayo. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, expresó su confianza en la victoria en la guerra en Ucrania mientras supervisaba un desfile militar en la Plaza Roja para conmemorar la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial —un espectáculo sin armamento pesado por primera vez en casi dos décadas.
La seguridad era estricta en Moscú, donde Putin y varios líderes extranjeros asistieron al desfile, que mantuvo el bajo perfil después incluso de que el alto el fuego de tres días negociado por Estados Unidos alivió la preocupación sobre posibles intentos ucranianos de perturbar las celebraciones.
Putin, en el poder desde hace más de un cuarto de siglo, ha aprovechado el Día de la Victoria, la festividad laica más importante de Rusia, para exhibir el poderío militar de su país y reunir apoyo para su acción militar en Ucrania, que va ya por su quinto año.
En su intervención en el desfile, Putin elogió a las tropas rusas que combaten en Ucrania, apuntando que "se enfrentan a una fuerza agresiva que está armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN".
"La victoria siempre ha sido y será nuestra", afirmó mientras columnas de soldados se alineaban en la Plaza Roja. "La clave del éxito es nuestra fortaleza moral, coraje y valor, nuestra unidad y capacidad de soportar cualquier cosa y superar cualquier desafío".
Pero en un cambio notable este año, el desfile se llevó a cabo sin tanques, misiles y otras armas pesadas, aparte de la tradicional exhibición aérea de aviones de combate.
Las autoridades indicaron que el repentino cambio de formato se debe a la "situación operativa actual", señalando la amenaza de ataques ucranianos, que se han adoptado medidas de seguridad adicionales.
Por primera vez, el desfile contó con soldados de Corea del Norte, un tributo a Pyongyang, que envió a sus tropas a combatir junto a las de Moscú para repeler una incursión ucraniana en la región rusa de Kursk.

