Moscú, Rusia, 12 de marzo. Un tribunal de Moscú condenó a 19 personas por su implicación en la matanza a tiros de 2024 en una sala de conciertos de Moscú, que dejó 149 muertos y más de 600 heridos, en uno de los ataques más mortíferos en la capital en años.
Una facción del grupo Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de la masacre del 22 de marzo de 2024 en auditorio Crocus City Hall. Las autoridades señalaron que cuatro hombres armados, identificados como ciudadanos de Tayikistán, dispararon contra personas que esperaban un espectáculo de una popular banda de rock y luego prendieron fuego al edificio.
Los 19 acusados recibieron largas condenas de prisión: 15 fueron sentenciados a cadena perpetua, uno recibió 22 años y medio de cárcel, y otros tres fueron condenados a 19 años y 11 meses cada uno.
Según el veredicto, quienes recibieron cadena perpetua cumplirán parte de la condena en una prisión y el resto en una colonia penal de régimen especial.
También se les ordenó pagar multas que oscilan entre 500 mil rublos (unos seis mil 300 dólares) y 2.7 millones de rublos (34 mil dólares).
El juicio comenzó en agosto de 2025 en un tribunal militar, como es habitual en los cargos de terrorismo, y se celebró a puerta cerrada, con las autoridades alegando preocupaciones de seguridad. Tres jueces del tribunal militar presidieron la vista.
El presidente, Vladímir Putin, y otros funcionarios rusos han afirmado, sin presentar pruebas, que Ucrania tuvo un papel en el ataque. Kiev ha negado enérgicamente cualquier implicación.
El Comité de Investigación, el principal organismo de Rusia para investigaciones penales, ha señalado que el ataque fue "planificado y ejecutado en interés de la actual dirigencia de Ucrania con el fin de desestabilizar la situación política en nuestro país".
También indicó que los cuatro presuntos atacantes intentaron huir a Ucrania. Fueron detenidos horas después del ataque y más tarde comparecieron ante un tribunal de Moscú con señales de haber sido golpeados brutalmente.
Entre los juzgados junto a ellos figuraban tres hombres que vendieron a los presuntos atacantes un automóvil, un hombre al que le alquilaron un apartamento y otras 10 personas acusadas de vínculos terroristas, según el sitio independiente ruso de noticias Mediazona.

