Kiev, Ucrania, 5 de febrero. Estados Unidos y Rusia acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel por primera vez en más de cuatro años, en otra señal de mejora en las relaciones entre ambos países desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo y buscó poner fin a la guerra en Ucrania.
El acuerdo surgió de una reunión entre altos funcionarios militares rusos y estadunidenses en Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, informó el ejército estadunidense en Europa.
La restauración del canal de comunicación "proporcionará un contacto constante de ejército a ejército mientras las partes continúan trabajando hacia una paz duradera", indicó en un comunicado el Comando Europeo de Estados Unidos. La comunicación militar de alto nivel se suspendió en 2021, cuando las relaciones entre Moscú y Washington se volvieron cada vez más tensas antes de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
El general estadunidense Alexus Grynkewich, comandante en Europa de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN, estuvo en Abu Dabi, donde las conversaciones entre funcionarios estadunidenses, rusos y ucranianos sobre el fin de la guerra entraron en su segundo día.
Mientras tanto, Moscú intensificó sus ataques a la red eléctrica de Ucrania en un aparente esfuerzo por privar de energía a los civiles y debilitar el apoyo público a la lucha, mientras las hostilidades continuaban a lo largo de la línea del frente de aproximadamente mil kilómetros (600 millas) que serpentea por el este y sur de Ucrania.
Un esfuerzo por reducir tensiones
El restablecimiento de la línea directa entre ejércitos marca un esfuerzo por aliviar las tensiones, que se dispararon tras el inicio de la guerra, y evitar choques entre las fuerzas rusas y estadounidenses.
En uno de esos incidentes, ocurrido en marzo de 2023, el ejército estadunidense señaló que abandonó un dron MQ-9 Reaper de la Fuerza Aérea en el mar Negro después de que un par de aviones de combate rusos le arrojaran combustible, y luego uno de ellos golpeara su hélice mientras volaba en espacio aéreo internacional.
Moscú negó que sus aviones de guerra golpearan el dron, alegando que se estrelló mientras realizaba una maniobra brusca. El Kremlin dijo que sus aviones reaccionaron a una violación de una zona de exclusión aérea que Rusia ha establecido en el área cerca de Crimea.
Moscú ha expresado repetidamente su preocupación por los vuelos de inteligencia de aviones estadunidenses y de otros países de la OTAN sobre el mar Negro, y algunos funcionarios rusos han dicho que los vuelos de vigilancia estadunidenses ayudaron a recopilar inteligencia que permitió a Ucrania atacar objetivos rusos.
Los miembros de la OTAN están cada vez más preocupados por las intrusiones en el espacio aéreo aliado. Algunos funcionarios europeos describieron los incidentes como pruebas de Moscú a la respuesta de la OTAN.
En septiembre, un enjambre de drones rusos voló al espacio aéreo de Polonia, lo que provocó que aviones de la OTAN se movilizaran para interceptarlos y derribar algunos de los dispositivos. Fue el primer encuentro directo entre la OTAN y Moscú desde la invasión a gran escala. Más tarde, ese mismo mes, aviones de la OTAN escoltaron a tres aviones de guerra rusos fuera del espacio aéreo de Estonia.
Rusia y Ucrania intercambian prisioneros tras conversaciones
A las delegaciones de Moscú y Kiev se unieron en Abu Dabi el enviado especial estadunidense Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, según Rustem Umerov, jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, quien estuvo presente en la reunión.
Ambos estuvieron también en las conversaciones del mes pasado en el mismo lugar, mientras el gobierno de Trump intenta dirigir a Rusia y Ucrania hacia un acuerdo.
Las autoridades no han proporcionado información sobre ningún avance en las discusiones.
Sin embargo, tras las conversaciones, Rusia y Ucrania señalaron que llevaron a cabo un intercambio de prisioneros.
El Ministerio de Defensa ruso indicó que trajo de regreso a 157 militares rusos del cautiverio en Ucrania, así como a tres ciudadanos rusos capturados durante la incursión de Kiev en la región rusa de Kursk. Las autoridades ucranianas señalaron que 150 militares ucranianos y siete civiles regresaron del cautiverio en Rusia.

