Cdmx, 12 de febrero de 2026. - La administración del presidente Donald Trump revocó la “conclusión de peligro”, un dictamen científico vigente desde 2009 que establecía que el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero representan un riesgo para la salud pública. Esta determinación ha sido durante más de una década la base legal para regular las emisiones contaminantes de autos, plantas de energía e instalaciones industriales bajo la Ley de Aire Limpio.
La medida fue formalizada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y es considerada el paso más contundente hasta ahora para desmantelar la política climática impulsada durante los gobiernos de Barack Obama y Joe Biden. Trump afirmó que se trata de “la mayor acción desregulatoria en la historia del país” y sostuvo que las normas anteriores perjudicaron a la industria automotriz y elevaron los precios para los consumidores.
El administrador de la EPA, Lee Zeldin, argumentó que la norma permitió imponer regulaciones costosas que afectaron la competitividad económica. Además, la agencia anunció que propondrá retrasar por dos años una regulación de la era Biden que limita las emisiones de gases de efecto invernadero en autos y camionetas ligeras, en línea con la intención de flexibilizar los estándares ambientales para el sector transporte.
Especialistas en derecho ambiental y organizaciones ecologistas anticipan que la decisión enfrentará impugnaciones en tribunales. Recuerdan que la Corte Suprema determinó en 2007 que los gases de efecto invernadero pueden ser regulados como contaminantes bajo la Ley de Aire Limpio, y advierten que eliminar la “conclusión de peligro” podría debilitar la capacidad federal para combatir el calentamiento global y sus efectos, como olas de calor, incendios e inundaciones más intensas.
La medida marca un giro profundo en la política ambiental estadunidense y reabre el debate sobre el papel del gobierno federal frente al cambio climático.

