MINNEAPOLIS, Minnesota, enero 26.- El presidente Donald Trump ordenó el lunes que su zar fronterizo se dirija a Minnesota para supervisar las redadas migratorias en el estado, al tiempo que declaró que ahora está en una "sintonía similar" con el gobernador, Tim Walz, luego de que una segunda persona fue abatida por agentes de inmigración en la ciudad en lo que va del mes.
Después de sostener una conversación telefónica, Trump y el demócrata Walz ofrecieron comentarios que contrastan con las críticas que han intercambiado desde hace tiempo. La llamada se llevó a cabo el mismo día en que un juez federal escuchó argumentos en una demanda que tiene como objetivo frenar las redadas migratorias en el estado.
"De hecho, parece que estamos en una sintonía similar", escribió el presidente en redes sociales.
Walz señaló en un comunicado que la llamada era "productiva" y que se necesitaban investigaciones imparciales sobre los tiroteos. Trump dijo que su gobierno busca a "cualquiera ya todos" los criminales que están detenidos en el estado. El gobernador, en tanto, aseguró que el Departamento de Correccionales del estado cumple con las solicitudes federales de personas bajo su custodia.
De momento se desconoce si el nuevo tono de ambos funcionarios producirá algún cambio. Los abogados del gobierno federal y los del estado y las ciudades de Minneapolis y St. Paul compararon el lunes ante la jueza de distrito Katherine Menendez, quien sopesa la posibilidad de conceder solicitudes para frenar temporalmente los operativos migratorios.
Menéndez señaló que el caso es una prioridad, aunque no transmitido un fallo de inmediato.
Los abogados del estado y las ciudades argumentaron que la situación en las calles es tan grave que requiere que el tribunal ordene el fin de las redadas federales de inmigración.

