TRUMP QUIERE A LA OTAN EN SU GUERRA CONTRA IRÁN

“Estados Unidos podría dejar a los europeos la responsabilidad de liberar Ormuz”.

Guerra Irán
Internacional
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A pesar de la propaganda de la Casa Blanca la guerra no está ganada y puede durar mucho más de lo previsto.

En estos días a Trump se le ve irascible. También le ha fallado el cálculo bélico, como al líder de Rusia con Ucrania. Y aunque prácticamente los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán ya eliminaron a toda la cúpula en el poder iraní, así como a los altos mandos de seguridad, defensa e inteligencia, lo cierto es que Teherán no está dispuesto a rendirse.

La Operación Furia Épica va camino de cumplir un mes y ya deja cerca de tres mil civiles muertos en Irán.

Pero es una guerra que día tras día sigue incrementando la factura del gasto militar norteamericano: el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales estima que en tres semanas la Unión Americana ha gastado 18 mil millones de dólares en la guerra de Irán.

Y contrario a lo que el Pentágono esperaba, la Guardia Revolucionaria no baja las manos y mantiene el pulso con bombardeos y ataques con drones de forma indiscriminada contra países del Golfo Pérsico. De hecho, ha involucrado a Irak y también a Turquía en la represalia.

Un ataque con misiles y drones iraníes destruyó la sede de la legación diplomática norteamericana en Bagdad y otro misil lanzado desde Irán volvió a entrar al espacio aéreo turco, si bien fue derribado por los sistemas Patriot de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Turquía es miembro de la Alianza Trasatlántica desde 1952.

Hay mucha intranquilidad y zozobra en los países europeos por el rumbo que podría tomar este conflicto: Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, pide contención y volver a una mesa de negociación entre las partes involucradas.

La información más reciente, dada a conocer por The Independent, destaca que funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) admitieron que se preparan para un posible escenario nuclear en caso de que se intensifique la escalada y perdure en el tiempo.

“Hanan Balkhy, directora regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental, afirmó que el personal se mantiene en alerta ante la posibilidad de un incidente de ese tipo”, publicó el medio británico.

La funcionaria explicó que el sistema de las Naciones Unidas se alista para distintos escenarios, que incluyen un posible ataque a una instalación nuclear o incluso el uso de un arma. “Lo analizamos… y nuestra esperanza es que no suceda”.

Desgaste asimétrico

Mientras tanto, Israel y EU continuaron con los bombardeos sobre instalaciones nucleares en Irán, en línea con la postura de Trump, quien insiste en que Teherán estaba cerca de desarrollar un arma nuclear.

De acuerdo con la Casa Blanca, en los primeros días del conflicto bélico Irán lanzó más de mil misiles y más de cinco mil drones. Algunos para infligir un daño económico en infraestructuras vitales en materia energética o bien de comunicaciones como aeropuertos.

Naciones como Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Baréin reciben fuego de represalia por parte de Irán ensombreciendo su actividad turística, pero poniendo en riesgo igualmente a su industria petrolera y gasística.

Tan solo contra Emiratos Árabes Unidos la Guardia Revolucionaria habría lanzado 167 misiles balísticos y de crucero y 541 drones durante los primeros días del conflicto.

El Pentágono sabe que Irán desarrolla una guerra asimétrica de desgaste, jugando al gato y el ratón, a ver qué país se queda primero sin municiones, drones o misiles, así como lanzadores e interceptores. De acuerdo con la Oficina del director de Inteligencia Nacional de EU solo en materia de arsenal Irán podría tener un inventario estimado de tres mil misiles. Pero es una estimación.

Al respecto, el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel indicó que la capacidad de represalia diaria de Irán ha ido reduciendo con el paso de los días: “Ha pasado de 100 proyectiles diarios recién iniciado el conflicto a lanzar menos de 30 diarios en los últimos días”.

Sin embargo, no se le ve un final todavía a esta guerra porque el régimen no cae ni está dispuesto a rendirse; primordialmente mantiene el control en el estrecho de Ormuz y sigue amagando, incluso, con ataques en territorio estadunidense y con asesinar al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Europa no quiere participar

Ni la Unión Europea (UE) ni Reino Unido quieren verse arrastrados a una guerra que nunca han buscado contra Irán y a la que el presidente Trump quiere obligarlos a participar para mostrar esa lealtad entre los aliados.

Sin embargo, persiste una negativa abierta de los líderes de Francia, Reino Unido, España, Bélgica, Alemania, Portugal, Holanda e Italia para prestar ayuda a EU e Israel para abrir el estrecho de Ormuz a la navegación de los buques petroleros que son atacados por drones iraníes.

Aunque eso implique un tiro en el pie, porque Europa es dependiente importador del gas y del petróleo no solo de Medio Oriente sino de otros países, como Rusia y Argelia.

Trump ya amenazó con represalias contra la OTAN, mostrando su desencanto porque ni siquiera Reino Unido, su aliado histórico, le presta el hombro.

En opinión de Javier Jiménez Olmos, doctor en Paz y Seguridad Internacional, esta presión por parte de la Casa Blanca muestra claramente que el ataque de EU e Israel contra Irán no estuvo bien calculado y no está saliendo como Trump habría pensado. “Trump requiere a la OTAN para su guerra en Irán”.

A pesar de la propaganda de la Casa Blanca, “la guerra no está ganada y puede durar mucho más de lo previsto. A la desesperada todo se puede complicar mucho más. Parece que Trump y su equipo atraviesan una crisis fruto de su falta de planificación e irritado opta por involucrar a otros países”, reiteró este asesor del Seminario para la Paz de Zaragoza.

Olmos subrayó que la OTAN no está al servicio de los intereses norteamericanos y menos de Israel, máxime cuando algunos miembros de la Alianza Trasatlántica se ven ofendidos por la administración estadunidense, como ha sido el caso de Dinamarca con el tema de Groenlandia; o bien el constante ataque verbal desde la Casa Blanca contra España.

“Conviene recordarle a Trump que ningún país de la OTAN ha sido atacado, por lo que no se puede invocar el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, que implica la defensa colectiva. Y el estrecho de Ormuz está fuera del área de responsabilidad de la OTAN”, refirió el asesor estratégico.

Para este coronel del Ejército del Aire de España el peor de los casos se daría si Rusia, y sobre todo China, deciden intervenir, aunque solo sea indirectamente, mediante la provisión de sistemas de armas más sofisticados que pueden combatir a EU e Israel. Eso llevaría a esta guerra a un escenario largo e indeseable.

Golpe al corazón

La Guardia Revolucionaria amenazó con una contraofensiva desquiciada tras el ataque del pasado 18 de marzo contra el mayor yacimiento de gas natural del mundo: el South Pars.

El Ejército israelí fue el autor de esta destrucción horas después de darse a conocer el asesinato de Esmail Khatib, ministro de inteligencia iraní. Prácticamente el régimen está descabezado, pero la Guardia Revolucionaria es una entidad que funciona de manera autónoma y está preparada para evitar su caída.

Situado frente a la costa de la provincia sureña de Bushehr, el yacimiento de South Pars aloja aproximadamente 51 billones de metros cúbicos de gas, lo que representa 70% del suministro interno de Irán y una gran parte de las exportaciones de Catar. Después de estos bombardeos, el precio del gas se ha disparado más de 30% a nivel global.

De hecho, el pasado 19 de marzo el crudo Brent llegó a los 119 dólares el barril después de que Irán atacó el mayor emplazamiento energético de Catar, el yacimiento de gas de Ras Laffan, como venganza al bombardeo israelí contra el yacimiento gasístico de South Pars.

Al respecto, el presidente estadunidense pareció sugerir que Estados Unidos podría terminar con los bombardeos y dejar la responsabilidad de liberar el estrecho de Ormuz a los europeos. “Nosotros no lo necesitamos, son nuestros aliados los que necesitan el estrecho libre”.

Y tiene razón. Estados Unidos sostiene una situación de autosuficiencia energética y, en cambio, Europa es importadora neta de gas y de hidrocarburos. El analista español Gumersindo Ruiz clarifica que si se toma Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido observamos que en el total de su consumo de energía el promedio de dependencia respecto de petróleo y gas es de 67 por ciento.

En efecto, si hay un continente en el mundo vulnerable a los vaivenes de los precios del petróleo y del gas este es Europa, que ahora mismo no sabe bien cómo librarse de las represalias de Trump ni de sus ambiciones.

Vulnerabilidad

Los mercados energéticos suelen ser los primeros en reaccionar ante las crisis geopolíticas y el conflicto de Irán no ha sido una excepción, de acuerdo con Mariano Sardáns, presidente de la Gerenciadora de Patrimonio FDI.

En entrevista con Vértigo este experto financiero ubicado en Estados Unidos señala que la vulnerabilidad de la cadena global del suministro petrolero dependerá de que pueda recuperarse el tránsito de una quinta parte del consumo mundial de petróleo. “Cuando las rutas marítimas se ven interrumpidas o amenazadas el suministro global se contrae de inmediato; y los mercados responden con compras de pánico, especulación y subidas de precios”.

Es por ello que una de las mayores inquietudes tiene que ver con el riesgo potencial, de esta guerra, de provocar una estanflación: es decir, inflación elevada por varios meses mientras el crecimiento económico es nulo e incluso negativo.

Sardáns puntualiza que en Estados Unidos se barajan varios pronósticos al respecto de una guerra cuyo costo para las arcas norteamericanas ya es superior a los once mil millones de dólares.

“Hay otros escenarios de probabilidades: 30% cree que la guerra durará entre dos y tres meses, con Ormuz intermitente. Aquí el precio del petróleo estaría oscilando entre los 90 y 110 dólares… Y podríamos ver una recesión leve y los mercados cayendo en Wall Street”, advierte.

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