WASHINGTON (AP) — Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han despertado preocupación entre demócratas y otros por la disminución de las reservas estadounidenses de ciertas armas, lo que ilustra un problema de producción de larga data que, según algunos expertos, podría plantear desafíos si estalla otro conflicto.
El gobierno del presidente Donald Trump ha afirmado repetidamente que las fuerzas estadounidenses tienen todas las armas que necesitan para librar la guerra con Irán, que ya va por su segunda semana. Trump publicó el viernes en redes sociales que varios contratistas de Defensa habían acordado cuadruplicar la producción de armas “lo más rápido posible”, aunque no detalló qué sistemas específicos se están fabricando.
Las preguntas sobre las reservas de armas del país han aumentado a medida que se intensifica la campaña de Estados Unidos contra Irán, y muchos legisladores demócratas sostienen que Trump está librando una “guerra por elección”. Según expertos, los sistemas de defensa antimisiles son los que están bajo mayor presión, con interceptores Patriot y del sistema Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), muy solicitados en Ucrania e Israel, respectivamente.
“No me preocupa en particular que realmente nos quedemos sin ellos durante este conflicto”, señaló Ryan Brobst, un especialista centrado en la estrategia de defensa de Estados Unidos en la Foundation for Defense of Democracies. "Se trata de disuadir a China y Rusia el día después que termine este conflicto”.
Estados Unidos está usando ambos sistemas para derribar misiles iraníes disparados en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes, pero funcionarios de Estados Unidos han señalado que están teniendo dificultades para detener oleadas de drones lanzados por la República Islámica y que están incorporando un sistema antidrones estadounidense que ha demostrado funcionar contra drones rusos en Ucrania. El sistema, conocido como Merops, también es más barato que disparar un misil que cuesta cientos de millas de dólares contra un dron que cuesta menos de 50.000 dólares.

