Ciudad de México, a 6 de octubre. El crimen fue tan sentido en todo Oaxaca y el país entero que incluso Salomón Jara, gobernador de la entidad, lanzó un pésame por el cobarde asesinato de Jesús, conocido popularmente como Chuy el Elotero, y su pareja Rosalba, símbolos del flagelo de la extorsión que recorre cada rincón de México.
Fueron asesinados a balazos la noche del sábado 3 de octubre en la agencia municipal de San Martín Mexicapan, Oaxaca.
El crimen contra los comerciantes del centro histórico hizo que la exigencia provocara la reacción de las autoridades estatales, quienes calificaron lo ocurrido como un ataque directo.
Los hechos fueron durante la noche del sábado en las calles de la colonia Ejidal, en San Martín Mexicapan.
Los primeros reportes de la policía y autoridades, "Chuy" y Rosalba viajaban a bordo de una motocicleta, donde llevan normalmente su mercancía, cuando personas armadas los alcanzaron y les dispararon antes de darse a la fuga.
El cuerpo de Chuy fue trasladado a su comunidad natal en San Miguel Huautepec en la región de la Mixteca/Cañada de Oaxaca para recibir sepultura, mientras que los restos de su esposa Rosalba continúan siendo velados por sus familiares.
Las denuncias de extorsión en México durante 2026 muestran un panorama contrastante entre el incremento de víctimas registradas y la gran cantidad de casos que no se reportan formalmente.
Durante el primer semestre de 2026, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó un acumulado de 6,562 víctimas de extorsión, marcando la cifra más alta para un periodo similar en los últimos 11 años y un aumento del 9.17% en comparación con el año anterior.
La cifra negra. De acuerdo con estimaciones del Inegi recopiladas por organismos empresariales como la Coparmex, cerca del 97% de los casos de extorsión no se denuncian o no quedan registrados formalmente.
