Ciudad de México, a 23 de marzo. Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum firmara el decreto que declara al turismo comunitario como actividad de interés público y prioridad nacional, organizaciones de anfitriones turísticos celebraron el anuncio y señalaron que este modelo ya opera en distintas regiones del país.
El decreto, presentado en Quintana Roo, establece la creación de Destinos Turísticos Comunitarios (DTC) y contempla la asignación de recursos públicos a través del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) para fortalecer infraestructura y servicios provistos por comunidades.
Durante el anuncio, la presidenta Claudia Sheinbaum, subrayó que el turismo comunitario permite conocer “el México profundo” y propiciar que los beneficios económicos de la actividad turística lleguen directamente a las comunidades, en contraste con esquemas más concentrados.
En ese contexto, el colectivo Todos Somos Anfitriones (TSA) sostuvo que la hospitalidad que ejercen miles de personas en viviendas particulares coincide con esta visión, al haber contribuido en los últimos años a llevar el turismo a colonias, barrios y regiones donde antes no tenía presencia.
“El turismo comunitario no es una idea nueva; ya es una realidad en México que impulsa el acercamiento a las comunidades a través de los anfitriones ”, señalaron mediante un comunicado.
Asimismo, destacaron el papel de Sebastián Ramírez Mendoza, titular de Fonatur, en la construcción de una política turística más incluyente, con enfoque territorial y orientada a distribuir de manera más amplia los beneficios del sector.
De acuerdo con TSA, este fenómeno representa un cambio estructural, en el que el turismo comienza a dejar de concentrarse en unos cuantos actores para expandirse hacia una base más amplia de participación.
En la práctica, explicaron, la hospitalidad comunitaria ya permite distribuir la derrama económica en el territorio, fortalecer economías locales, ampliar la capacidad turística del país y generar oportunidades para miles de familias ya que este sector genera más de 67 mil empleos entre directos e indirectos además que agrega a la economía a adultos mayores y mujeres.
Para los anfitriones, este modelo responde a transformaciones más amplias del turismo, relacionadas con la digitalización, nuevas formas de trabajo y una creciente demanda por experiencias más locales y auténticas.
En este sentido, consideraron que el reto hacia adelante es integrar el turismo comunitario, de manera ordenada, sostenible y con visión de largo plazo dentro de la política pública.
Advirtieron además que la evidencia internacional ha mostrado que las restricciones generalizadas no resuelven los desafíos estructurales del sector y pueden generar efectos contraproducentes tanto en la economía como en la capacidad turística de los destinos.
Con el reconocimiento federal, concluyeron, México tiene la oportunidad de consolidar un modelo turístico más incluyente y competitivo, donde la hospitalidad comunitaria sea reconocida como un componente estratégico del desarrollo nacional.

