El presidente del Consejo de Administración de BAZ y su director general, Tonatiuh Rodríguez, reafirman la vocación de la institución para diversificar sus servicios financieros.
La movilización del capital financiero, la sostenibilidad, la responsabilidad social, la filantropía y la digitalización fueron los temas que dominaron los trabajos de la 89 Convención Bancaria con un mensaje central: certeza jurídica a los reguladores y salvaguarda del Estado de Derecho.
En este cónclave bancario se abrió así un espacio a la agenda de impacto en la sociedad enfocada en resaltar la importancia de construir y fortalecer un ecosistema financiero nacional más sólido y serio.
Banco Azteca (BAZ), por su parte, mostró en la convención que se ha consolidado como una institución sólida en el sector, con un modelo financiero probado e innovación constante en materia de productos y digitalización, que opera con un enfoque orientado a la confianza y la estabilidad del sistema financiero mexicano y sus casi 24 millones de clientes.
Muestra de ello son sus indicadores: BAZ cerró 2025 como el mejor en el área de sus operaciones al reportar una destacada transformación digital y alcanzar cerca de mil millones de transacciones mayoritariamente electrónicas.
En voz de sus más altos directivos, Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración, y Tonatiuh Rodríguez, director general, BAZ reafirmó su compromiso con la inclusión financiera para sus clientes y con la operación en 813 municipios de todo el país, incluyendo 180 donde es la única opción de banca privada.
En este sentido Banco Azteca anunció planes para facilitar el acceso a inversiones transparentes y accesibles mediante el Fondo Azteca 1, un mecanismo de fondos de inversión con el que busca facilitar la transición de los usuarios del ahorro simple a la inversión para crear patrimonio.
Así, las más de 50 instituciones que forman parte de la Asociación de Bancos de México (ABM) se dieron cita en Cancún, Quintana Roo, para acordar fortalecer el sector bancario con propuestas de mejoras tecnológicas, regulatorias y de servicios.
Empoderamiento económico
Fue en este escenario financiero que los directivos de BAZ llevaron el mensaje a la comunidad bancaria y a sus millones de clientes sobre la fortaleza del banco para consolidarse en el empoderamiento económico de comunidades en situación de vulnerabilidad y contribuir así a su bienestar y prosperidad, al desarrollo económico y social de México, y al posicionamiento de la banca como un actor fundamental que continúa generando valor positivo.
Alejandro Valenzuela ofreció diversas charlas con medios de comunicación para externar el sentir de lo que ocurre en el sector y apuntalar la fortaleza del banco con sus 23 años de incursión en el mercado nacional.
Sobre cómo ve el entorno financiero internacional, el presidente del Consejo de Administración de BAZ expuso: “Con una enorme incertidumbre. Claramente ya estamos experimentando un choque petrolero. La consecuencia de los incrementos de los energéticos obviamente va a tener costos en los productos y a su vez un país como México tendrá un impacto en las finanzas públicas. Por qué no decirlo: probablemente haya movimiento en las tasas de interés en un momento dado. Estados Unidos no redujo las tasas de interés; y si bien se esperaba eso, que no las redujera, claramente estamos en un entorno de una enorme complejidad que implica ser muy cuidadosos”.
De la agenda en la Convención sobre elementos de regulación y el futuro desafío tecnológico, resaltó: “Nos obliga a invertir primero en capacidades para poder detectar operaciones ilícitas, el tema de conocer mejor al cliente y el evitar operaciones de lavado contra el terrorismo. Al mismo tiempo, toda la digitalización del sector va a una velocidad impresionante con el uso de la Inteligencia Artificial (IA). Son tiempos, la verdad, muy interesantes, que requieren mucha inversión, tanto en tecnología como en capital humano, para estar a la altura de poder generar un mejor servicio con la menor fricción posible”.
Valenzuela puso como ejemplo la infraestructura de BAZ y cómo interactúa la tecnología con lo que busca el cliente. “Lo que hemos buscado, sobre todo, es hacerle la vida más sencilla al cliente. Hay operaciones y transacciones que se pueden hacer justamente con la IA y resulta difícil detectar si realmente es la interacción con un humano o con esas capacidades tecnológicas. Pero la realidad es que cuando alguien quiere interactuar con un humano del otro lado el conducto está muy claro: por eso hoy en día nos consideramos un banco digital”.
Agregó que “somos un banco digital en nuestra operación con la App y en muchas cosas que hacemos. Pero también somos un banco físico: tenemos más de dos mil sucursales que operan doce horas diarias los 365 días del año; y si es año bisiesto, los 366 días”.
Recordó también que en este encuentro bancario la AMB firmó un convenio entre los banqueros para establecer el Código de Mejores Prácticas como empoderamiento del cliente, área en la que BAZ tiene una enorme experiencia.
“Bueno, ahí nacimos. Yo sigo diciendo que Banco Azteca es el banco de la inclusión financiera en nuestro país. Ha buscado generar inclusión y la realidad es que a muchos mexicanos les hemos dado la capacidad de obtener crédito quirografario, esto es, sin ninguna garantía”, explicó.
Y resaltó: “Lo que buscamos es entender a nuestros clientes, estar cerca, ver sus necesidades. A muchos de ellos hemos podido darles el recurso que les ha permitido cambiar su vida: ya sea para adquirir un activo o para emprender en actividades económicas. Porque al momento el financiamiento a la Pyme es escaso en el sector”.
Sobre la situación nacional y la necesidad de buscar mayor certidumbre en el marco regulatorio, apuntó: “Veo al país con preocupación. Claramente el entorno externo no está bien, las políticas públicas en México están frágiles, el financiamiento al sector público se ve complejo... El gobierno no tiene todos los recursos; se apalancó, principalmente, al final de la administración pasada; y hoy se están pagando las consecuencias”.
Describió que el país crece desde hace unos 30 años alrededor de 2% apenas. “Es la absoluta mediocridad para lo que necesitamos. Tenemos que entender que lo que hemos hecho en el pasado y lo que estamos haciendo en el presente no está funcionando. Lo que tenemos que generar es credibilidad, certidumbre, facilidad para que haya emprendimiento y para que haya inversión, para que con esos factores logremos mayor crecimiento”.
Estableció que como país no hemos encontrado la receta para realmente llevarnos a tasas de crecimiento de 4.5%, que comenzarían a resolver muchos de los problemas de pobreza y de rezago que tiene México.
Dijo que México y el sector bancario piden un sólido “Estado de Derecho, que genere certidumbre jurídica. Porque si te cambian las cosas y las reglas del juego a cada rato, ¿quién va a querer invertir en este país?”
Valenzuela reflexionó sobre los acuerdos de la 89 Convención Bancaria. “Se tomaron puntos muy relevantes y al final del día lo que necesitamos es un sector financiero más fuerte y sólido. Que acompañe a los clientes y a todos aquellos que requieren servicios financieros para que puedan llevar a buen puerto sus proyectos. Con eso logramos mucho”.
Banca sana
Por su lado, Tonatiuh Rodríguez, director general de BAZ, señaló que la banca llega a esta 89 Convención Bancaria, “afortunadamente, muy sólida. Creo que si tuviéramos que definir el rol de la banca en este momento, es que es un activo del país porque llega sana en términos de balance. Llega con recursos para poder expandir el crédito, aunque en un entorno complicado”.
Añadió que numerosos elementos de incertidumbre “nos obligan a ser un poco más cautos, pero contar con una banca sana siempre es un activo, porque es algo sobre lo que se puede apalancar el crecimiento del país”.
Sobre los desafíos tecnológicos para asegurar la seguridad de BAZ y sus clientes, afirmó: “La tecnología trae ventajas de acceso, facilidad, comodidad y dinamismo al sector financiero, pero también riesgos. Entonces, efectivamente, creo que la tecnología tiene que atenderse en sus dos grandes vertientes: en su propósito fundamental, que es mejorar la vida de nuestros clientes, su acceso, su uso eficaz a medios financieros; pero también en proteger su patrimonio, en contar con una banca preparada para enfrentar los desafíos de vulnerabilidad o de intrusión que muchos malosos están tratando de hacer”.

Sobre las inversiones como prioridad el director general de BAZ destacó que “en este contexto la regla del juego es tener recursos disponibles para poderlos invertir. Los avances tecnológicos así lo están exigiendo; pero más importante: el cliente está demandando servicios de calidad, servicios inmediatos, servicios 24 por 24. Y en este modelo no solo hay que invertir en capacidades digitales, sino también en la presencia fija: alrededor del país somos un banco con gran permeabilidad, estamos en más de 800 municipios, en aproximadamente 180 somos el único banco en México. Así es que eso requiere un esfuerzo: inversión humana y tecnológica sin precedentes”.
Sobre la bancarización de las mujeres, como la brecha de género, Rodríguez dijo que “se ha cerrado la brecha a nivel nacional, pero déjame decir que orgullosamente en Banco Azteca 54% de nuestros clientes son mujeres. Estamos contentos de que la mayor parte de nuestros clientes sean mujeres: eso te habla de la capacidad de dar acceso y utilizar servicios financieros”.
Ofreció otro dato. “La brecha generacional en la digitalización poco a poco se va cerrando. Es uno de los temas en los que Banco Azteca ha jugado un rol de inclusión, porque primero fue la inclusión física y ahora 80% de nuestras operaciones monetarias ya se hacen a través de la App”.
Relató que a 23 años de que BAZ entró de lleno al mercado financiero mexicano, incluyendo en sus servicios a segmentos de la población poco bancarizados, la institución evoluciona y lo hace nuevamente con Fondo Azteca 1: hoy abre para 24 millones de clientes la posibilidad de que se beneficien mediante la incursión en el mercado de fondos de inversión.
“Vamos muy bien. Están probando la aplicación. Como sabes es un producto 100% digital. Están abriendo su cuenta, están metiendo sus primeros ahorros. Vamos bien en esta etapa de descubrimientos, en esta etapa en que nuestros clientes entran a un nuevo producto. Además, para muchos es la primera vez que entran a fondos de inversión”.
Y concluyó Rodríguez: “Banco Azteca es el banco de los mexicanos. Está en todo el país. Tenemos la aplicación digital más exitosa del país y me parece que eso refleja la importancia que le damos a la inclusión y la educación financieras a nuestros clientes. Eso es lo más importante. Aquí seguiremos y, por supuesto, estamos entusiasmados de que nuestra base de 24 millones se siga expandiendo”.

