El desprestigio que frente a la sociedad registró la mayoría en los últimos diez años genera pérdida de credibilidad y la disminución de apoyo electoral.
Ante la crisis de representación que viven los partidos políticos en México, su respuesta parece estar en “ciudadanizar” las candidaturas para la elección de 2027, con lo que buscan recobrar algo de la confianza de los ciudadanos.
La misma estrategia les serviría a los institutos políticos, dicen los expertos, como estrategia para intentar atraer nuevos perfiles que refresquen ante los ojos de los electores la imagen de quienes competirán por un cargo de elección popular el próximo año.
En este sentido, los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) anunciaron ya de manera formal que abrirán sus puertas a los ciudadanos para que participen como abanderados de esos partidos.
En el caso del panismo, su dirigente nacional, Jorge Romero, aseguró que el partido abrirá 100% de las candidaturas a la ciudadanía.
Por su lado, el líder priista, Alejandro Moreno, anunció la apertura de ese partido a las candidaturas ciudadanas, por lo que abrirá las puertas “de par en par” para que personas sin militancia puedan contender por cargos de elección popular en 2027.
Movimiento Ciudadano, por su parte, si bien no ha dicho que recurrirá a los ciudadanos para la elección de posibles aspirantes a sus candidaturas, en sus estatutos establece mecanismos para su incorporación.
Y por lo que hace al Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), no se han pronunciado respecto de esa posibilidad de invitar a ciudadanos como abanderados para la próxima elección federal, pero es práctica que ya realizan sus aliados de Morena.
Pérdida de credibilidad
El desprestigio de los partidos frente a los ciudadanos, en particular los de la oposición, les genera pérdida de credibilidad y les causa una disminución de apoyo electoral en las elecciones presidenciales e intermedias desde los últimos diez años, principalmente.
En la elección presidencial de 2016, por ejemplo, el candidato del PAN, Ricardo Anaya, obtuvo doce millones 607 mil 779 votos, mientras el abanderado del PRI, José Antonio Meade, recibió nueve millones 288 mil 750 votos, y el candidato ganador de Morena logró 30 millones 110 mil 327 sufragios.
Aquella elección representó sin duda una fuerte caída para los partidos de oposición en materia de apoyo electoral, lo cual reflejó las dificultades que enfrentan frente a su electorado y entre la población en general.
Pese a esa caída, en la elección federal intermedia de 2021 la oposición logró recuperar terreno al competir en alianza y evitar que Morena alcanzara la mayoría legislativa en la Cámara de Diputados y el Senado de la República, además de ganar nueve de las 16 alcaldías en la Ciudad de México.
Sin embargo, para la elección presidencial de 2024 Morena y sus aliados lograron 35 millones 924 mil 519 votos, casi 60% total de la votación, lo que en los hechos significó una nueva disminución del apoyo electoral de los ciudadanos a los partidos de oposición, en particular el PRI y el PAN.
La historia moderna de los partidos políticos en México ha demostrado que las dirigencias de esos institutos han sido renuentes a la apertura de la participación ciudadana, lo que a decir de los expertos ha llevado al país a la partidocracia, un sistema en el que los partidos se apropian de la representación popular y dejan poco o nulo espacio para que otros sectores de la sociedad, como los ciudadanos sin afiliación política, participen en las elecciones como candidatos.
Apertura total panista
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, anunció el 22 de marzo que el partido abrirá en su totalidad sus candidaturas a la ciudadanía para las elecciones de junio del próximo año y precisó que ninguna candidatura se asignará por decisión cupular, sino que serán los ciudadanos los que definan a los candidatos.
“No será ni de dirigentes ni solamente panistas; ahora será tu decisión. La gente manda y la gente decide”, aseguró en un evento ante más de 35 mil personas entre militantes, simpatizantes y ciudadanos en general.
Romero agregó que este nuevo modelo representa una transformación de fondo en su partido, ya que no se trata de un porcentaje de 10, 20 o 30% de las candidaturas sino del 100 por ciento.
Consideró que esta decisión marca la ruta para recuperar la competitividad electoral de Acción Nacional, por lo que llamó a la ciudadanía a involucrarse directamente en la vida pública del país.
Explicó que cualquier persona podrá participar mediante un registro sencillo a través de la aplicación del PAN, la cual se puede descargar y registrarse, y aseguró que más de cinco mil personas ya lo han hecho.
Romero insistió en señalar que el mecanismo permitirá a cualquier ciudadano registrarse, competir y debatir con reglas claras, con base en el apoyo real de la gente y no solo de la militancia partidista.
Armando Tejeda Cid, secretario nacional de Planeación y Gestión Estratégica del PAN, recordó a su vez que el artículo 93 bis de los estatutos de ese partido fue modificado para que los ciudadanos y no solo los militantes decidan quiénes serán los candidatos.
El también diputado federal agregó que se eliminaron las designaciones cupulares y las candidaturas reservadas. Expuso que en la designación de quienes serán los abanderados de su partido habrá cuatro modalidades democráticas obligatorias: primarias abiertas a toda la ciudadanía, encuestas representativas certificadas, elección directa por militantes activos y/o método mixto.
“El PAN se convirtió oficialmente en el partido que entrega las candidaturas a los ciudadanos”, subrayó el legislador panista.

Los priistas buscan oxígeno
El PRI apuesta también a los ciudadanos de cara al proceso electoral intermedio del próximo año. Su dirigente, Alejandro Moreno, anunció la apertura de ese partido a las candidaturas ciudadanas.
Durante la presentación de los llamados Defensores de México, el senador aseguró que “esta es una estructura abierta a la ciudadanía”, conformada por seis mil 432 defensores, de los cuales mil 802 estarán distribuidos en las 16 alcaldías y mil 547 en los 300 distritos de todo el país.
Durante el anuncio de que el tricolor abrirá sus candidaturas a los ciudadanos, Moreno no explicó sin embargo el mecanismo que se aplicará para la selección de posibles aspirantes ciudadanos a sus candidaturas.
Los estatutos de su partido prevén la apertura a la participación de la ciudadanía en sus procesos electorales, pues permiten la postulación de personas sin militancia partidista, aunque con ciertas regulaciones.
Las reglas de participación del Revolucionario Institucional dan de hecho acceso a la postulación de simpatizantes o ciudadanos sin militancia activa como candidatos, para lo cual es necesario que cumplan requisitos como honestidad, aceptación social y apego a los principios ideológicos del PRI.
En este sentido, la Comisión Nacional para la Postulación de Candidatura es la instancia partidista del PRI que tiene bajo su responsabilidad la designación de candidatos, misma que tendrá la tarea de establecer los mecanismos o requisitos que deberán cumplir los ciudadanos que busquen postularse por ese partido a algún cargo de elección.
Mientras el PRI da a conocer de manera detallada la forma en que sumará las candidaturas ciudadanas a su proceso interno, los analistas destacan que con esa decisión el priismo busca mediante estas figuras conformar alianzas con personas apartidistas, organizaciones ciudadanas y sectores sociales para tratar de aumentar su maltrecha competitividad electoral.
Inclusión en estatutos
El partido Movimiento Ciudadano, por su parte, no ha dicho hasta el momento que abrirá sus candidaturas a los ciudadanos para la elección de 2027, pero su exdirigente nacional, Dante Delgado, afirmó en su momento que si había un partido en México que abría sus puertas a las personas ese era MC y ello estaba previsto en sus estatutos.
En efecto, en el capítulo tercero relativo a la participación ciudadana y de la sociedad civil organizada se establece que Movimiento Ciudadano apoya a las corrientes de “Organizaciones No Gubernamentales, de ciudadanas y ciudadanos independientes y grupos sociales comprometidos con los altos intereses de la nación, para participar activamente en la vida política y electoral del país”.
Agrega que eso propicia a los ciudadanos “su acceso a los poderes Legislativo y Ejecutivo de nuestra nación, para que desde ahí el auténtico poder ciudadano pueda ejercer el derecho primigenio que mexicanas y mexicanos tenemos para defender nuestros valores individuales y colectivos”.
Sin claridad
Para el próximo proceso electoral de junio de 2027 varios partidos han dicho que abrirán sus candidaturas a los ciudadanos, pero no está claro cómo será ese proceso, tomando en cuenta las resistencias históricas de las cúpulas partidistas para soltar el poder que significa la facultad de nombrar a los candidatos.
De hecho, el PAN reformó sus estatutos para permitir que no militantes o simpatizantes puedan acceder a una candidatura panista, lo que provoca resistencia entre sus filas tradicionales.
El PRI no ha sido explícito sobre la forma en que incorporará las candidaturas ciudadanas para que no choquen con sus estatutos.
Mientras, Movimiento Ciudadano prevé en sus reglas la incorporación de esta figura.
Y el PVEM y el PT no han informado si recurrirán a esta figura en sus próximas candidaturas.

