Cdmx, 8 de mayo de 2026.- A semanas de que la Ciudad de México reciba los primeros partidos de la Copa Mundial de Futbol 2026, especialistas advirtieron sobre un posible incremento en la población de ratas en la capital, impulsado por la llegada de millones de visitantes y el aumento en la generación de residuos.
Emmanuel Rosales, experto de SIFSA, señaló que distintas estimaciones internacionales calculan la cantidad de ratas a partir del número de habitantes, debido a que los hábitos humanos facilitan alimento, agua y refugio para los roedores.
Con base en ese criterio, explicó que la población de ratas en la Zona Metropolitana del Valle de México podría alcanzar los 162 millones durante junio de 2026.
“Las autoridades de la CDMX han declarado que tendremos una afluencia que superará los cinco millones de visitantes, adicionales a la población actual que llega a 22 millones de personas si se incluye la zona conurbada. Un primer cálculo puede arrojar la cifra de 162 millones de ratas para junio, a razón de seis ratas por habitante”, afirmó.
El especialista añadió que algunas publicaciones elevan incluso la proporción hasta 10 ratas por persona.
Rosales comparó el caso de la capital mexicana con otras ciudades del mundo. En Nueva York, por ejemplo, se estima una población de ocho millones de ratas para una cifra similar de habitantes, mientras que París calcula cerca de 7.6 millones de roedores con poco más de dos millones de residentes en su núcleo central.
Aunque reconoció que en México no existen estudios oficiales que confirmen estas cifras, sostuvo que el potencial reproductivo de las ratas explica el crecimiento acelerado de las colonias urbanas.
Una pareja de ratas puede tener hasta ocho crías cada tres meses y, en apenas medio año, las nuevas camadas alcanzan edad reproductiva. Bajo condiciones favorables, la descendencia podría superar las mil 200 ratas en un año.
El experto advirtió que la acumulación de basura, restos de comida y espacios urbanos sin saneamiento adecuado generan el entorno ideal para su proliferación, especialmente durante eventos masivos como el Mundial.
“La única manera de controlar un crecimiento explosivo es con programas integrales que incluyan participación consciente de autoridades, población civil, visitantes y expertos, además de erradicar el mal manejo de residuos”, concluyó.

