Ciudad de México, a 18 de octubre. Concebido como un sector históricamente dominado por los hombres, el transporte público de todo el país poco a poco comienza a modificar su conformación hacia una integración femenina, donde cada vez más conductoras se incorporan a la operación de autobuses y encuentran en esta actividad una oportunidad de desarrollo profesional, autonomía económica y crecimiento personal.
Sólo en la Ciudad de México (CDMX), cuatro servicios públicos —la Red de Transporte Público (RTP), el Sistema de Transportes Eléctricos (STE), Metrobús y el Organismo Regulador de Transporte (ORT)— tienen documentadas 348 conductoras. A escala nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contabilizó 16 mil 931 mujeres ocupadas en el transporte colectivo urbano y suburbano de pasajeros en ruta fija, en su Encuesta Anual de Transportes 2024, aunque precisa que no son exclusivamente conductoras.
En este contexto, Jesús Padilla, presidente y director general de Grupo CISA, una de las principales operadoras de transporte urbano en la CDMX y otras importantes ciudades del país, planteó convertirse en el grupo con mayor captación de conductoras en América Latina, con el objetivo de superar las 400 mujeres operadoras, para lo cual convocó a titulares de empresas y de gerencias a construir un programa amplio que no se limite a atraer mujeres, sino que también genere condiciones para su permanencia y desarrollo.
Indicó que ampliar esta participación implica abrir oportunidades y transformar las condiciones del sector, ya que la empresa es pionera en la incorporación de mujeres a la conducción, desde su fundación, 21 años atrás, y cada mujer que se incorpora amplía las posibilidades para las siguientes generaciones y demuestra que el transporte público también puede ser un espacio de desarrollo profesional, inclusión y fortalecimiento de las comunidades.
Actualmente, Grupo CISA suma 177 operadoras, distribuidas en distintas empresas, como Movilidad Integral de Hermosillo (MIH), con 86 mujeres contratadas y capacitadas; Conexión Centro Aeropuerto (CCA), operadora del Metrobús, cuyas 40 conductoras integran la mayoría de las 48 encargadas de la Ruta Quetzalcóatl, primera a cargo exclusivamente de personal femenino; así como Zonal Xochimilco (Zoxo), con 21 responsables del volante, entre otras unidades de negocio.
Para Javier Hernández, quien fue subdirector académico de la UPIICSA del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y directivo con amplia experiencia en el transporte, el paulatino avance del sector femenino en el transporte público, se explica por su profesionalismo: llegan a tiempo, faltan menos y su ejemplo provoca que las familias se vuelvan más integradas y compactas. Los esposos se solidarizan con el trabajo de las esposas; quienes son jefas de familia, logran integrar a sus hijos, lo que contribuye a la reconstrucción del tejido social, principalmente en unidades de negocio muy cercanas a la comunidad y a los habitantes de una zona.
Reveló que un segundo elemento que explica este crecimiento, se refiere a la disminución de conductores, un problema creciente en los sectores tanto de pasajeros como de carga, debido a que sus condiciones extremas, los obligan a buscar mejores condiciones y salarios, lo que hace que la rotación sea muy grande y que ahora las empresas volteen a ver el potencial que tienen las mujeres para incorporarse al mercado laboral en este sector.
Hay dos cosas que las empresas de transporte están haciendo, dijo, primero, ofrecerles condiciones de trabajo que les permitan hacer las funciones que tradicionalmente hacen como mujeres, estar al pendiente de los hijos, estar al pendiente de la casa, porque eso no lo dejan de hacer; además de ofrecerles el desarrollo profesional que quieren tener, ya sea como conductoras o en cualquier otro campo profesional, proceso en el que Grupo CISA abre espacios para que mujeres de distintas edades y trayectorias encuentren una oportunidad profesional.
Angélica Flores Ramírez, una de las operadoras incorporadas a este proceso a los 51 años, indicó: “para nosotras, mujeres trabajadoras, comprometidas y apasionadas por nuestra labor, esta oportunidad representa mucho más que un empleo, representa crecimiento, dignidad, superación y la posibilidad de contribuir al desarrollo de nuestro país.
“Nos llena de orgullo ser parte de la transformación del transporte público concesionado, un proyecto que busca poner a las mujeres y a México en movimiento, a través de un servicio moderno, eficiente y de calidad. Como conductoras mexicanas, asumimos esta responsabilidad con entusiasmo, profesionalismo y un profundo sentido de compromiso hacia cada usuario, que deposita su confianza día a día con nosotras”
