Un perro criollo de cuatro años fue localizado con una miasis sospechosa a gusano barrenador del ganado (GBG) en el municipio de Mier y Noriega, al sur de Nuevo León, lo que activó un protocolo sanitario por parte de autoridades federales.
El caso fue reportado por un médico veterinario, luego de que el animal fuera rescatado de una escuela secundaria tras un aviso de Protección Civil. El canino presentaba una lesión en la pata trasera izquierda, donde se detectó la posible presencia de larvas.
El veterinario realizó la toma de muestras, así como la limpieza y tratamiento de la herida con productos larvicidas y cicatrizantes. Posteriormente, personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria acudió al sitio para atender la notificación, analizar las muestras y enviar evidencia al Centro Nacional de Referencia en Parasitología Animal y Tecnología Analítica, con el fin de confirmar el diagnóstico.
Como parte del protocolo, el perro permanecerá en observación durante un periodo de entre 10 y 15 días, con seguimiento continuo para descartar la presencia de la plaga. Además, se instruyó mantener vigilancia permanente y notificar cualquier caso sospechoso en otros animales de sangre caliente, incluido el ser humano.
Tras la confirmación del caso, el Senasica desplegó personal especializado para realizar la investigación epidemiológica, promover la notificación en la zona e iniciar un barrido sanitario. También se prevé la dispersión de moscas estériles en la región como medida de control.
De acuerdo con datos oficiales, este es el único caso activo de gusano barrenador en Nuevo León, luego de que tres casos previos fueran atendidos oportunamente. A nivel nacional, desde noviembre de 2024 se han registrado más de 18 mil casos, de los cuales la mayoría han concluido su periodo de recuperación.
Las acciones de vigilancia y control continúan en la región, donde especialistas mantienen el monitoreo ante posibles nuevos casos. El gusano barrenador es una plaga que puede afectar tanto al ganado como a otros animales, por lo que su detección oportuna resulta clave para evitar su propagación.

