Ciudad de México, a 26 de enero de 2026.- La vigilancia epidemiológica permanente y el cumplimiento estricto de los protocolos de bioseguridad continúan siendo fundamentales para contener la propagación del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), una plaga que representa un riesgo constante para la sanidad pecuaria y la productividad ganadera en México.
En semanas recientes, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó una reducción del 57% en los casos activos de gusano barrenador1 como resultado de la aplicación oportuna de protocolos sanitarios como a condiciones climáticas con menor presencia de lluvias y descenso de temperatura ambiente, que reducen temporalmente la infestación de parásitos externos. Sin embargo, este escenario no representa una erradicación de la plaga, por lo que mantener la atención y la vigilancia en campo sigue siendo indispensable.
Para MSD Salud Animal, la bioseguridad no debe entenderse como una respuesta momentánea, sino como un esfuerzo continuo que requiere anticiparse a los riesgos, fortalecer la prevención y acompañar a los productores con conocimiento científico y soluciones veterinarias con eficacia comprobada, “trabajamos para ofrecer herramientas que permitan proteger al ganado, reducir pérdidas productivas y fortalecer la sanidad pecuaria del país, especialmente ante el próximo retorno de la temporada de lluvias, que puede favorecer nuevamente el incremento de casos”, señaló Leonardo Burcius, Director General de MSD Salud Animal en México.
“La reducción en los casos refleja que los protocolos funcionan cuando se aplican de manera constante. Sin embargo, bajar la guardia puede generar un rebrote. La vigilancia debe mantenerse fuerte y con la misma intensidad, apoyada en herramientas veterinarias con eficacia comprobada, para avanzar hacia una reducción sostenida del gusano barrenador y fortalecer la sanidad pecuaria del país”, señaló Julio Prates, director de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México.
La reaparición del gusano barrenador representa un desafío sanitario con impacto directo en la producción de carne y leche, el bienestar animal y la estabilidad del sector ganadero. Por ello, el manejo oportuno de heridas, la detección temprana de casos sospechosos y el uso de tratamientos veterinarios sistémicos de acción prolongada resultan esenciales para prevenir nuevas infestaciones y reducir el riesgo de propagación, recomienda Prates.
Como parte de su compromiso con una ganadería más fuerte y sostenible, MSD Salud Animal impulsa soluciones veterinarias desarrolladas con base en ciencia, respaldadas por estudios y pruebas de campo en México, que forman parte de los protocolos de control y prevención recomendados para proteger la salud del ganado y apoyar a los productores en la aplicación continua de medidas de bioseguridad.
Estas soluciones veterinarias están pensadas para cuidar la salud del ganado desde los primeros días de vida y a lo largo de su desarrollo. Ayudan a prevenir y tratar infestaciones causadas por larvas, que suelen aparecer en heridas abiertas, y a proteger zonas especialmente sensibles, como el ombligo de los terneros recién nacidos, una de las principales puertas de entrada de infecciones.
“La bioseguridad es una responsabilidad compartida. Acompañamos a los productores con herramientas científicas que les permitan sostener los protocolos de prevención, especialmente en momentos en los que una reducción temporal de casos podría generar una falsa sensación de control”, finalizó Alberto García Escalera, Gerente Técnico de Cuentas Clave de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México.
En este contexto, MSD Salud Animal hace un llamado a las y los ganaderos a no relajar las medidas sanitarias, mantener la vigilancia constante en sus unidades de producción, atender de inmediato cualquier herida o lesión, reportar oportunamente casos sospechosos y apoyarse en su médico veterinario. La continuidad de estas acciones es clave para evitar repuntes y avanzar, de manera responsable, hacia una reducción sostenida del impacto del gusano barrenador en la ganadería mexicana.

