Caracas, Venezuela, 3 de enero. Estados Unidos capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro y lo sacó del país en una extraordinaria operación nocturna que fue acompañada por una serie de ataques tras meses de creciente presión del gobierno de Donald Trump sobre la nación sudamericana rica en petróleo.
Estados Unidos está decidiendo los próximos pasos sobre Venezuela, indicó Trump el sábado en entrevista con Fox News, y agregó: “Estaremos muy involucrados en ello”.
De momento no queda claro si existe autoridad legal para el ataque. La sorprendente acción militar estadounidense, que sacó del poder al presidente en funciones de una nación, evocó la invasión de Panamá por parte de Estados Unidos que llevó a la rendición y captura de su líder, Manuel Antonio Noriega, en 1990, exactamente 36 años atrás el sábado.
La secretaría de Justicia estadunidense Pam Bondi señaló que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarían cargos tras una acusación en Nueva York. Bondi prometió en una publicación en redes sociales que la pareja “pronto se enfrentará a toda la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”.
Maduro y otros funcionarios venezolanos fueron acusados en 2020 de conspiración para cometer “narcoterrorismo”. El Departamento de Justicia estadounidense emitió una nueva acusación el sábado contra Maduro y su esposa por su presunto papel en la conspiración de narcoterrorismo.
Trump manifestó que la pareja estaba a bordo del buque de guerra estadounidense Iwo Jima y se dirigía a Nueva York, donde ambos enfrentarán un juicio.
El líder del partido gobernante venezolano, Nahum Fernández, señaló a The Associated Press que Maduro y Flores estaban en su residencia dentro de la instalación militar de Fuerte Tiuna cuando fueron capturados.
El sábado temprano se escucharon múltiples explosiones, así como aviones volando a baja altura sobre la capital, Caracas, al tiempo que el gobierno de Maduro acusaba a Estados Unidos de atacar instalaciones civiles y militares. El ejecutivo venezolano calificó el operativo de "ataque imperialista" e instó a la población a salir a la calle.
Ante la incógnita del desfile de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumirá el poder bajo la ley venezolana. No hubo confirmación de ello, aunque sí emitió un comunicado tras el ataque, exigiendo prueba de vida para Maduro y su esposa.
Según Trump, Maduro "ha sido, junto con su esposa, capturado y trasladado fuera del país. Esta operación se realizó en conjunto con las fuerzas de seguridad de Estados Unidos". El mandatario convocó una conferencia de prensa el sábado por la mañana.
El ataque en sí duró menos de 30 minutos, y las explosiones —al menos siete— hicieron que muchos salieran corriendo a las calles. Otros recurrieron a las redes sociales, donde dijeron haberlas visto y oído.
Algunos civiles venezolanos y miembros del ejército murieron, según Rodríguez, la vicepresidenta, sin dar un número. Por su parte, Trump dijo que algunas fuerzas estadounidenses resultaron heridas en los ataques, pero que creía que “no tuvimos a nadie muerto”.
Se desconoce si habría más acciones por delante, aunque Trump apuntó en su publicación que los ataques se llevaron a cabo "con éxito".
Maduro apareció por última vez en la televisión estatal el viernes, durante una reunión con una delegación de funcionarios chinos en Caracas.
El ataque se produjo después de que el gobierno de Trump dedicara meses a aumentar la presión sobre el presidente venezolano, incluyendo un importante despliegue de fuerzas estadounidenses en aguas sudamericanas y ataques contra embarcaciones en el Pacífico oriental y el Caribe acusadas de transportar drogas. La semana pasada, la CIA estuvo detrás de un ataque con drones en una zona de atraque que se cree fue utilizada por cárteles de la droga venezolana —la primera operación directa conocida en territorio venezolano desde que Estados Unidos inició los ataques en septiembre.
Hasta el viernes, el número conocido de ataques contra embarcaciones ascendía a 35, que causaron al menos 115 fallecidos, de acuerdo con las cifras anunciadas por el gobierno estadounidense. Trump ha justificado las operaciones contra embarcaciones como una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y afirmó que su país está inmerso en un “conflicto armado” contra los cárteles de la droga.
Maduro había criticado operaciones estas como un esfuerzo apenas velado para derrocarlo.
Gente toma las calles de Caracas
Individuos armados y miembros uniformados de una milicia civil tomaron las calles de un barrio de Caracas considerado durante mucho tiempo un bastión del partido gobernante.
En una protesta a favor de Maduro en la capital, la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, se unió a una multitud que exigía el regreso de Maduro.
En otras zonas de la capital, las calles estaban vacías horas después del ataque, al tiempo que los residentes asimilaron los eventos. Varias zonas de la ciudad seguían sin electricidad, pero los vehículos circulaban libremente.
Un video grabado en Caracas y en una ciudad costera no identificada mostró trazas y humo nublando el cielo, mientras repetidas explosiones silenciadas iluminaban el cielo nocturno. Otros videos mostraban un paisaje urbano con autos circulando por una autopista mientras las explosiones iluminaban las colinas detrás de ellos. Los videos fueron verificados por la agencia The Associated Press.
También se pudo ver humo saliendo de un hangar en una base militar en Caracas. Otra instalación militar en la capital estaba sin electricidad.
"El piso se estremeció. Esto es horrible. Se escuchaban explosiones y aviones", manifestó Carmen Hidalgo, una trabajadora de oficina de 21 años, con la vozosa. Caminaba con prisa acompañada por dos familiares de regreso de una fiesta de cumpleaños. “Sentimos como que el aire te golpeaba”.
El gobierno de Venezuela respondió al ataque con un llamado a la acción. En un comunicado, indicó que Maduro había "ordenado la implementación del decreto que declara el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista".
Ese estado de emergencia le otorga el poder de suspender los derechos individuales y de ampliar el papel de las fuerzas armadas.
El sitio web de la embajada de Estados Unidos en Venezuela, que lleva cerrado desde 2019, emitió un aviso a los ciudadanos estadounidenses en el país señalando que estaba “al tanto de reportes de explosiones dentro y alrededor de Caracas”.
“Los ciudadanos estadunidenses en Venezuela deben refugiarse donde se encuentren”, indicó la nota.
Primeras reacciones
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) advirtió a todos los pilotos comerciales y privados de Estados Unidos que el espacio aéreo sobre Venezuela y la pequeña nación insular de Curazao, justo frente a la costa del país al norte, estaba vetado “debido a los riesgos para la seguridad de vuelo asociados con la actividad militar en curso”.
Las comisiones de las Fuerzas Armadas en el Senado y la Cámara de Representantes, que tienen jurisdicción sobre cuestiones militares, no han sido notificadas por la Casa Blanca de ninguna acción, según una persona familiarizada con el asunto, que habló bajo condición de anonimato.
Legisladores republicanos y demócratas en el Capitolio han expresado profundas reservas y objeciones rotundas a los ataques estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico cerca de la costa venezolana, y el Congreso no ha aprobado ninguna autorización concreta para el uso de la fuerza militar en esas operaciones en la región.
El congresista de Connecticut, Jim Himes, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, afirmó no haber visto ninguna evidencia que justifique que Trump atacara a Venezuela sin la aprobación del Congreso y exigió un informe inmediato del gobierno estadunidense sobre "su plan para garantizar la estabilidad en la región y la justificación legal de esta decisión".
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, anunció que la acción militar y la captura de Maduro suponen “un nuevo amanecer para Venezuela” y, en un mensaje en X horas después del ataque, afirmó que “el tirano se ha ido”. Su jefe, Marco Rubio, repitió un mensaje de julio que decía que Maduro “NO es el Presidente de Venezuela y su régimen NO es el gobierno legítimo”.
Cuba, partidaria de Maduro y un histórico rival de Washington, pidió a la comunidad internacional que responda a lo que su presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez calificó de “ataque criminal”.
“Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada”, escribió en X.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán también condenó la operación.
El presidente de Argentina, Javier Milei, elogió el anuncio de Trump, del que es aliado, acerca de la captura de Maduro con el eslogan político que suele emplear para celebrar los avances de la derecha: “¡Viva la libertad, carajo!”

