CDMX. 27 de enero de 2026. La diputada federal Verónica Martínez García solicitó a los titulares de la Secretaría de Energía (Sener), de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de Petróleos Mexicanos (Pemex) informar sobre la cantidad de petróleo exportado durante 2024 y 2025, en particular hacia Cuba, así como las condiciones de precio bajo las cuales se realizaron dichas operaciones.
Mediante un Punto de Acuerdo, la legisladora pidió que se detallen los volúmenes de petróleo crudo y combustibles refinados exportados en 2024 y 2025, desglosados por país de destino; la base legal, administrativa y contractual que autorizó dichas exportaciones; los criterios técnicos y económicos empleados para priorizar la exportación frente al abastecimiento del mercado interno.
Asimismo, exhortó a las dependencias a transparentar los ingresos obtenidos por estas exportaciones, especialmente las dirigidas a Cuba; el destino de los recursos y su relación con la política nacional de precios de los combustibles. También solicitó un análisis sobre el impacto de dichas operaciones en la soberanía energética y en el precio final de las gasolinas que pagan las y los mexicanos.
La legisladora subrayó que la propuesta no busca cuestionar las relaciones diplomáticas o comerciales con otros países, sino garantizar el derecho ciudadano a conocer cómo se administra una riqueza estratégica nacional y si su gestión contribuye a mitigar —o, por el contrario, a incrementar— el alto costo de los combustibles.
En este sentido, enfatizó la necesidad de que las autoridades competentes transparenten la base legal, económica y administrativa que respalda el aumento de exportaciones de crudo y combustibles, los ingresos generados, las condiciones comerciales bajo las cuales se realizan y su impacto en el mercado interno de energéticos.
Finalmente, recordó que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que los hidrocarburos son propiedad de la nación y que su aprovechamiento debe orientarse al beneficio del pueblo de México. Por ello, la política energética debe priorizar el abastecimiento interno, la estabilidad de precios y el fortalecimiento de la soberanía energética nacional.

