Cdmx, 23 de marzo de 2026.- La migración de la mariposa monarca comienza a revelar nuevos secretos. Un grupo de especialistas en México puso en marcha un sistema de monitoreo inédito que permite seguir, con precisión, los desplazamientos de esta especie emblemática durante su estancia invernal y su viaje de regreso al norte del continente.
El proyecto es impulsado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en coordinación con la World Wildlife Fund, dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca. La iniciativa incorpora tecnología desarrollada con apoyo de organizaciones internacionales especializadas en rastreo de fauna.
El sistema utiliza dispositivos BluSeries, pequeños transmisores de apenas 0.06 gramos, equipados con panel solar y una antena de unos cuatro centímetros. Estos sensores se colocan cuidadosamente en las mariposas para rastrear su ubicación mediante la aplicación Project Monarch.
Para este estudio se instalaron 175 sensores en puntos estratégicos de comunidades y ejidos del Estado de México y Michoacán, incluyendo santuarios clave como El Rosario, Sierra Chincua y zonas de Temascaltepec. La red permite registrar los movimientos tanto dentro de las colonias de hibernación como durante la migración primaveral.
El proceso de marcaje es minucioso. Los ejemplares, machos y hembras, son seleccionados bajo criterios estrictos: buen tamaño y alas en óptimas condiciones. Posteriormente se pesan, miden y se documenta su estado físico antes de colocarles el sensor con un adhesivo especial que no daña sus alas. Tras el procedimiento, son liberadas de inmediato.
Cada dispositivo cuenta con un código único vinculado a su lugar de origen, lo que facilita el seguimiento individual y la construcción de una base de datos más precisa sobre sus rutas.

Su ruta
Los primeros resultados ya ofrecen pistas relevantes. Hasta ahora, al menos nueve mariposas han cruzado la frontera hacia Estados Unidos, cinco se han internado más al norte y, por primera vez, se ha detectado que ejemplares marcados en otoño ya se desplazan hacia el norte en su etapa de retorno.
Especialistas señalan que esta información podría ser clave para entender los cambios en los patrones migratorios y enfrentar amenazas como el cambio climático y la pérdida de hábitat.
El monitoreo, además, cuenta con la participación de comunidades locales, cuya colaboración ha sido fundamental para permitir la instalación de sensores y el seguimiento en territorio. Con ello, la ciencia suma nuevas herramientas para proteger una de las migraciones más extraordinarias del planeta.

