Cdmx, 18 de marzo de 2026.- La mariposa Monarca volvió a dar buenas noticias en México. Durante la temporada de hibernación 2025-2026, su presencia en los bosques del centro del país aumentó 64% respecto al año anterior, pasando de 1.79 a 2.93 hectáreas. Cinco colonias se establecieron dentro de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca (RBMM) y cuatro fuera de ella. La colonia más grande se registró en el ejido El Rosario, Michoacán, con 1.62 hectáreas.
“La mariposa Monarca es el símbolo de la relación trilateral México, Estados Unidos y Canadá. Su conservación es un compromiso colectivo que debemos mantener para el futuro”, señaló Alicia Bárcena Ibarra, titular de Semarnat. Añadió que los principales riesgos para la especie son “el turismo, la eliminación de los plaguicidas y, desde luego, el cambio climático”.
Pedro Álvarez Icaza, director de Conanp, destacó que la mayor colonia confirma que la reserva cumple su objetivo: “Esto demuestra que el diseño de la RBMM sigue siendo un acierto histórico en la protección de los bosques de hibernación”.
La recuperación de la población también se atribuye a condiciones climáticas más favorables durante la reproducción en Estados Unidos y a la disponibilidad de plantas con flores que ofrecen néctar durante la migración hacia México. “Menos sequía significa más recursos para la Monarca y más posibilidades de que las colonias prosperen”, explicó Álvarez Icaza.
La vigilancia y restauración del bosque han sido clave. María José Villanueva, directora de WWF México, celebró que la tala clandestina en la zona núcleo esté prácticamente erradicada desde 2008. “Los bosques que representan el hábitat fundamental para la hibernación de la Monarca están siendo protegidos y conservados. Esto demuestra que podemos traer la naturaleza de vuelta”, señaló.
Además, los bosques recuperados cumplen funciones vitales más allá de la Monarca, como la infiltración de agua al Sistema Cutzamala, que abastece a más de cinco millones de personas en la Ciudad de México y su zona metropolitana. “Proteger los bosques significa proteger vida, tanto animal como humana”, subrayó Villanueva.
Mariana Boy Tamborrell, titular de Profepa, recalcó el esfuerzo en la zona: “Hemos reforzado la presencia en la RBMM y su zona de influencia. Los operativos diarios han permitido clausurar aserraderos y predios con cambio ilegal de uso de suelo. Los resultados mandan un mensaje claro: no hay impunidad ni tolerancia para quienes amenazan estos ecosistemas”.
Con nueve colonias en total —tres en Michoacán y seis en el Estado de México—, la temporada 2025-2026 confirma que la cooperación entre comunidades, gobierno y ONG permite mantener esta migración única. La Monarca, además de ser un símbolo de resiliencia, cumple un papel esencial como polinizadora y embajadora de la naturaleza, recordando que la conservación de los bosques es una responsabilidad compartida.

