Cdmx, 13 de marzo de 2026.- La temporada seca-caliente de 2026 podría traer varios episodios de calor intenso y un aumento en los días con mala calidad del aire en el Valle de México. Autoridades ambientales y meteorológicas advirtieron que entre marzo y mayo se esperan hasta cinco ondas de calor y entre 5 y 15 días con niveles de ozono que podrían activar contingencias ambientales.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante este periodo las temperaturas máximas podrían superar hasta en tres grados Celsius el promedio histórico en la región de la Megalópolis, que incluye a la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala. Mayo sería el mes con mayor número de días con calor extremo.
El pronóstico señala que podrían registrarse entre tres y cinco ondas de calor, algunas con una intensidad de hasta cuatro grados por encima de la temperatura promedio. La más prolongada podría extenderse hasta por 15 días consecutivos.
Aunque el escenario previsto para 2026 sería similar al de 2025, los especialistas advierten que el calentamiento sostenido del planeta está aumentando la frecuencia, intensidad y duración de estos fenómenos. En la región central del país se ha observado que cada década crece el número de ondas de calor, especialmente en zonas del sur de Hidalgo, suroeste del Estado de México y sur de Puebla.
Las condiciones atmosféricas típicas de la temporada seca también favorecen la acumulación de contaminantes. Sistemas de alta presión, cielos despejados, radiación solar intensa, baja humedad y vientos débiles dificultan la dispersión de contaminantes y favorecen la formación de ozono en la atmósfera.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) prevé que durante esta temporada se registren entre 5 y 15 días con concentraciones de ozono superiores al nivel que activa la Fase I de contingencia ambiental en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Otro factor que preocupa es la escasez de lluvias. Para marzo se esperan precipitaciones por debajo del promedio; en abril se prevén condiciones cercanas a lo normal y hasta finales de mayo podría comenzar formalmente la temporada de lluvias en la región. Esta sequedad incrementa la evaporación y seca la vegetación que creció durante 2025, lo que aumenta el riesgo de incendios forestales y la liberación de partículas contaminantes.
Ante este panorama, los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México llamaron a la población a mantenerse informada sobre la calidad del aire y a reducir emisiones contaminantes. También recomendaron evitar actividades físicas intensas al aire libre entre las 13:00 y las 19:00 horas cuando se registren niveles altos de ozono.
Entre las medidas sugeridas para disminuir la contaminación se encuentran dar mantenimiento a los vehículos, reducir traslados mediante trabajo a distancia cuando sea posible, cargar gasolina fuera de las horas de mayor calor y evitar el uso de aerosoles, pinturas o productos con solventes.
Las autoridades también pidieron revisar instalaciones de gas doméstico para evitar fugas y reducir el consumo de combustibles en casa, por ejemplo acortando el tiempo de ducha o cocinando con recipientes tapados.
Durante las próximas semanas, especialistas advierten que el seguimiento a los pronósticos meteorológicos y a los reportes de calidad del aire será clave para enfrentar una temporada que, aunque no alcanzaría los niveles extremos de 2024, se perfila nuevamente como un periodo cálido y con episodios de contaminación en el Valle de México.

