Protección y bienestar animal en CDMX requieren un marco legal moderno

•⁠Incorporar en la ley las figuras de refugios, albergues, asilos, asociaciones protectoras de mascotas, entre otras para reconocer jurídicamente una realidad que ya existe

Perros y gatos
Nacional
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CDMX. 19 de febrero de 2026. Las Diputadas Liz Salgado y Olivia Garza de los Santos, propusieron una iniciativa de Ley para la protección y el bienestar animal en la Ciudad de México, ya que se requiere de un marco legal, integral y técnicamente sólido.

En su oportunidad, la legisladora panista Liz Salgado, explicó que hoy en la ciudad existen refugios, albergues, asociaciones protectoras, rescatistas independientes, e incluso hoteles y pensiones de mascotas que realizan una labor invaluable y muchos de ellos, por no decir que la gran mayoría, operan con recursos propios, donaciones y trabajo voluntario, pero la ley no regula de manera integral su funcionamiento. En algunos casos ni siquiera se les reconoce.

Es decir, la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México no distingue claramente entre figuras, no establece estándares homogéneos, no genera información pública suficiente y no crea un sistema institucional de acompañamiento y supervisión.

El caso del Refugio Franciscano, enfatizo Salgado Viramontes, hizo visible esta situación y puso este tema en el centro del debate público. Es importante señalarlo con responsabilidad: esta propuesta no la hacemos para descalificar ni para sancionar, dijo, la hacemos para reconocer que la labor de rescate y protección animal es fundamental, pero que también requiere reglas claras.

Hoy, por ejemplo, no existe un registro oficial que nos permita saber cuántos refugios operan en la ciudad, dónde están, cuántos animales resguardan, ni bajo qué condiciones. Sin información no hay política pública, sin estándares no hay certeza y sin regulación no hay prevención, señaló la panista. Por lo tanto la iniciativa de Ley propuesta se enmarca en cinco puntos esenciales, donde el primero consiste en incorporar expresamente en la Ley las figuras de refugios y demás entes mencionadas con el fin de reconocer jurídicamente una realidad que ya existe.

El segundo, crear el Registro Único de Asociaciones Protectoras de Animales, Albergues, Refugios y Rescatistas, que estará a cargo de la Agencia de Atención Animal. Este será un registro obligatorio, gratuito y público. No como carga burocrática y contributiva, sino como instrumento de planeación, trazabilidad y transparencia.

El tercero, establecer criterios mínimos de operación basados en estándares técnicos. Por ello, dijo, incorporamos el enfoque de los Cinco Dominios del Bienestar Animal, como estándar internacional que busca que cada espacio cuente con nutrición adecuada, ambiente apropiado, salud física, cuidado de la conducta y enriquecimiento de los animales a su cargo, y cuidado de un estado mental positivo. El bienestar no es sólo evitar sufrimiento, es garantizar condiciones para que los animales tengan calidad de vida.

El cuarto punto, establecer criterios que garanticen que los espacios serán los adecuados según especie y tamaño, que habrá protocolos veterinarios obligatorios, que se realizará la identificación y trazabilidad de cada ser sintiente, y que habrá controles sanitarios así como protocolos de adopción responsable, además de transparencia en el manejo de donativos. Pero hay un punto clave que debe atenderse y es la sobrepoblación.

Por ello, se incorporan disposiciones que obligan a establecer programas de esterilización, identificación y control poblacional como eje preventivo. Esto no sólo es bienestar animal, también es salud pública. Pues la proliferación sin control genera riesgos sanitarios, zoonosis, afectaciones ambientales y conflictos urbanos, esta iniciativa no es solo animalista, es integral, señaló Liz Salgado.

Finalmente la iniciativa también establece facultades claras para las autoridades, incluyendo: Supervisión con enfoque preventivo; Coordinación interinstitucional; Capacitación; Convenios de apoyo, e Incentivos para refugios que cumplan estos estándares.

La Diputada de la fracción panista enfatizó que la Ciudad de México fue pionera en reconocer a los animales como seres sintientes, pero reconocer no basta. Necesitamos que ese reconocimiento tenga efectos jurídicos reales. Esta iniciativa no sustituye la voz de las asociaciones, sino que las invita a enriquecer la discusión y lo hace porque el abandono animal no es un asunto menor. Es un problema estructural que involucra ética pública, salud, medio ambiente y convivencia urbana. Si el Estado no establece reglas claras, deja a la sociedad civil sola frente a un problema que es colectivo, concluyó.

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