RICARDO SALINAS PLIEGO “NO DEBEMOS DESENTENDERNOS DE LOS PROBLEMAS QUE ENFRENTA EL PAÍS”

Ricardo Salinas Pliego
Nacional
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Ante empresarios y líderes de Nuevo León el presidente y fundador de Grupo Salinas alerta sobre los problemas económicos, de inversión e injusticia que nos aquejan hoy y llama a la sociedad y el liderazgo empresarial a superar divisiones y reenfocar a México.

El mensaje del presidente y fundador de Grupo Salinas (GS), Ricardo Salinas Pliego, fue directo: la sociedad, los empresarios, las nuevas generaciones y todo México no deben desentenderse del futuro y, por el contrario, deben invertir tiempo para convertirse en agentes de cambio para buscar la forma de modificar la realidad de México en temas centrales de desarrollo social, político y económico.

Este mensaje lo expresó durante su participación en el Primer Simposio CNCPIE, organizado por el Colegio Nacional de Consejeros Profesionales Independientes de Empresas AC en la Universidad de Monterrey, donde empresarios, estudiantes y sociedad civil presentes en el evento recibieron su intervención con aplausos.

Sus palabras fueron un llamado a la responsabilidad cívica, pero también sugirió hacer eco a la demanda de que se forme una sociedad más activa y constructora del debate público.

Ahí, durante un conversatorio con Ramón Alberto Garza, director general de Código Magenta, Salinas Pliego expuso que no se debe ser espectador sino protagonista; y que el motor del éxito para este país está en la innovación, la competencia y la participación ciudadana como polos de contrapeso ante malas decisiones gubernamentales y la polarización nacional.

Diagnóstico

El presidente de Grupo Salinas advirtió que lo que más le preocupa es la lucha por el poder sin ningún escrúpulo y por el dinero público, con una notoria ausencia de proyectos, ideas y de visión estructural por parte de la clase gobernante sobre el camino a seguir para el desarrollo del país.

Lanzó un severo diagnóstico sobre lo que ocurre y lo que podría pasar en el corto plazo a México si los ciudadanos no se colocan en el centro del debate como críticos del sistema y también como protagonistas que realmente deben marcar la agenda.

Muestra de ello, dijo, es el tamaño del endeudamiento público tan vertiginoso por parte de la administración federal: expuso que ahora, en tan solo ocho años, se duplicó esa deuda para todos los mexicanos, al pasar de diez billones de pesos a 20.

Salinas Pliego explicó que en 200 años de México independiente, hasta 2018, la deuda en nuestro país era de diez billones de pesos, mientras que para finales de 2026 será de 20 billones de pesos, lo que se traduce en que el Poder Ejecutivo duplicó en ocho años lo que se acumuló durante 20 décadas.

En el conversatorio Empresa Familiar: legado, sucesión y permanencia. Cómo separar familia, propiedad y gestión para asegurar continuidad, fue directo y expuso que los políticos tienen una gran pobreza de proyectos porque solo piensan en dinero y en poder.

Por eso, indicó, la sociedad debe superar divisiones y reenfocar a México, por lo que es necesario ser optimistas ante el escenario político, social y económico que enfrenta actualmente el país.

El presidente de Grupo Salinas hizo un llamado a la acción y exhortó a los líderes empresariales a no mantenerse al margen de los problemas nacionales, a integrarse políticamente y a cuidar sus inversiones en México.

Señaló la necesidad de una mayor integración de las nuevas generaciones, sin distingo de clase, edad o género, y de concretar una descentralización profunda, fiscal y administrativa, que permita fortalecer a estados y municipios.

Ricardo Salinas afirmó que el país atraviesa momentos complejos, pero puntualizó que no hay que perder el ánimo.

Así el empresario compartió su visión sobre los retos, estrategias y factores que considera fundamentales para alcanzar el éxito empresarial, social y económico para fortalecer el desarrollo en México.

El mensaje central fue una invitación abierta a que la sociedad civil entre al juego político sin distingo de clases ni edades: un llamado a la unión social para modificar el rumbo y el camino de México.

Garza y Salinas

Conversatorio

Como preámbulo, Ramón Alberto Garza le preguntó a Salinas Pliego sobre sus orígenes en Monterrey y los 120 años de GS. “Siempre que vengo a Monterrey me invaden los recuerdos de tantas veces que vine aquí cuando vivían mis abuelos maternos. Vivían allá por la Colonia Zarco, por la calle de Guerrero. Y era una isla de Monterrey, porque era una isla de americanos que estaba pegada a la Fundidora. Ahí pasamos unos veranos y unas Navidades verdaderamente extraordinarias”, respondió.

Agregó: “Este año celebramos los 120 años con Grupo Salinas, porque mandamos la fecha fundacional a Benjamín Salinas Westrup, quien hace una fábrica de camas aquí, en Monterrey, en 1906. Inicia Salinas y Rocha como fábrica de camas. Tenemos una foto muy bonita de la fábrica, allá por donde acaba la Calzada Madero y está el Cerro de la Silla atrás. Es una fecha fundacional”.

Narró que en estas doce décadas de labor ininterrumpida directivos y colaboradores han logrado el cambio. “Cuando llegué teníamos dos mil empleados y 54 tiendas, pero hoy es una cosa muy diferente porque tenemos cerca de 200 mil colaboradores, operamos en siete países, tenemos como mil 200 tiendas y siete mil sucursales de Banco Azteca. Tenemos 32 millones de clientes en Banco Azteca, donde hacemos 100 millones de operaciones bancarias por semana. Tenemos los Seguros Azteca, la Afore Azteca y hacemos más de un millón de motos al año”.

Salinas Pliego explicó que de todas estas empresas de GS desde 2006 hasta la fecha se han pagado 320 mil millones de pesos en impuestos, más los 33 mil millones que decían que se adeudaban. “Entonces, como ya vieron que eso me lo quité de encima, ahora vienen contra mí por otras cosas. Bueno, ya veremos. Pero como dice el amigo: ‘no soy dejado y ahí nos veremos en el camino’”.

Garza lo invitó a reflexionar sobre todo lo que ha hecho GS, así como el empresariado nacional y regiomontano, y a lo que se enfrenta. Obviamente, señaló Ricardo Salinas, “cada quien tiene que vivir sus circunstancias. Yo tengo 70 años, todo lo que he querido lo he hecho y lo he hecho bien, he tenido éxito en todo. Tengo seis hijos, nueve nietos. Y como ustedes, también tengo una preocupación muy grande por el rumbo que lleva el país, un rumbo muy malo, pero sobre todo por la dirección y la velocidad de ese rumbo hacia el desastre”.

Y recalcó: “Me preocupan las dos cosas: el rumbo y la velocidad, me preocupan mucho, son alarmantes”. Ante ello, dijo, “a diferencia de otras personas yo sí puedo ser protagonista, porque sí quiero. Habrá otros que serán espectadores, pero yo sí puedo ser protagonista. Son costos personales muy altos y no nada más para mí, sino para mis hijos, para mis nietos, mis hermanos y para toda la familia. Es un costo personal muy alto, cualquier día te meten un plomazo a mí o a cualquier otro, en el mejor de los casos”.

Escenarios

Sobre los tiempos electorales y un posible cambio de régimen expuso: “Los tiempos para el cambio de poder pasan primero por las elecciones de 2027, que serán en un año; y luego hay que esperar tres años, hasta 2030. De eso estamos hablando”.

Ante estos escenarios, hizo una reflexión: “Pero el cambio electoral tiene una condicionante muy grande, que es el suponer que esta bola de mafiosos —porque son ineptos, son corruptos, mentirosos—, quieran dejar el poder por las buenas, democráticamente… Porque con la robadera que han hecho, el que se va deja tal cantidad de porquería que es casi sentencia segura para el país”.

Analizó que “nosotros aquí estamos pensando que nos presentamos a la elección del 27, cambiamos diputados, ganamos la mayoría del Congreso y luego en el 30 entra el nuevo presidente… ¿Y qué tal que no? Entonces, lo que creo que hay que hacer es desde hoy, primero, tomar conciencia de que esto va por muy mal camino, de que esto es insostenible”.

Comentó al auditorio presente: “Como empresario estaría supercauto en mis inversiones en México. Porque la dirección apunta a una debacle financiera del tamaño de los ochenta y además muy rápido. Por otro lado, está el problema del narcoEstado. Por ello puede ser que haya una intervención americana, como la que nunca nos imaginamos ver en Venezuela. Pero también la situación en Estados Unidos, con el señor Trump sentado en el poder, pues es otra cosa que no conocemos. ¿Cuándo nos imaginamos ver eso en Venezuela?”

Ricardo Salinas reflexionó sobre la combinación de todas estas circunstancias en México. “Primero, hay que tener conciencia de que las cosas van mal y de manera acelerada, decía; y, segundo, que pueden cambiar muy rápido y hay que estar preparados con una propuesta, sobre todo con lo que llamo la batalla cultural: denunciar y demostrar que lo que los zurdos proponen es contra natura, no funciona y es inmoral, punto”.

Y en este contexto describió su postura ideológica a los asistentes. “Nosotros, por decirlo así, los liberales… hasta me cuesta trabajo decir derecha, porque la derecha se asocia con el militarismo, el abuso de poder, las dictaduras... Yo me considero liberal, libertario. Pues, bien, nosotros pensamos que la vara alta moral es el respeto al prójimo y el derecho que tiene el prójimo a buscarse la vida como quiera”.

Agregó que la libertad del prójimo es indispensable. “Para mí es muy claro que la vara alta es primero la libertad, que viene siempre con la responsabilidad de nuestros actos. El respeto al derecho ajeno. Y la libertad que lo permite es la innovación. Que todo mundo intente hacer algo por el prójimo para ganar dinero. Esa innovación genera progreso, pero también genera competencia, porque todos los competidores ven el progreso y dicen, ‘si a ese le está yendo bien, pues yo también voy a hacer de eso’”.

Agregó que “el círculo virtuoso es innovación-competencia. Y cada vez estás mejor. Así es como llegas a la prosperidad. Es un ciclo natural. Lo que pasa es que el Estado interviene y jode todo”.

Por eso, “el Estado es el gran peligro que tenemos; y peor cuando se viste de moralidad. Eso es lo que llamo la batalla cultural: esa toma de conciencia. Ahora, es muy difícil cambiar la opinión de 130 millones de mexicanos cuando han estado indoctrinados por tantos años, pero alguien tiene que empezar. Yo ya empecé y en eso voy a seguir, independientemente de si viene otro cuate mejor que yo, más joven y entrón, ¡qué bueno!, yo lo apoyo, y los convoco a todos a que apoyemos la batalla cultural”.

Líderes de NL

Corrupción

El empresario destacó que actualmente en la administración pública hay una ola de corrupción sin precedentes. “El problema es que son profundamente corruptos, porque este tema del huachicol que Ramón Alberto ha descubierto también, es difícil explicarlo porque el alcance es muy grande”.

Describió: “El huachicol tiene dos vertientes. El que se trata de robar combustible de Pemex en los ductos y venderlo con margen de 100% está fácil, muy buen negocio, robar y venderlo es muy buen negocio; y el segundo es comprar combustible en Texas que vale diez, meterlo de contrabando sin pagar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en México, y venderlo en 20”.

Para ejecutar este negocio, indicó, “se necesita el contubernio del más alto nivel para dar las instrucciones en las aduanas para que pasen todo eso y para que se permita el paso de todas las pipas. ¿Y qué creen que también se necesita? Se necesita que el crimen organizado local lo permita y venda el combustible”.

Entonces es doble el problema: “El crimen organizado y todos estos que cobran el derecho de piso son los que venden el combustible robado y le pagan dinero a los dueños del negocio, que son Adán Augusto López y Andrés Manuel López Beltrán. ¿Pero qué hacen con todo este dinero y cuánto dinero es? Son más de cinco mil millones de dólares anuales. No son como nosotros, que te compras un yate o un avión. No, lo que hacen es comprar voluntades y recirculan todo este dinero a través del narcopartido Morena. Eso es a lo que nos estamos enfrentando”.

A esto añadió un problema financiero de magnitudes colosales para el país. “Como empresario tiendes a ver todo como un problema financiero, pues al final del día donde se joden las cosas es con las finanzas. En 200 años que llevamos como República Mexicana alcanzamos los diez billones de deuda hasta 2018. En 200 años sumamos diez… y en los siguientes ocho años subió de diez a 20 billones”.

Reafirmó que “en 200 años llegamos a diez y en ocho años llegamos a 20. No es sostenible. ¿Qué va a pasar en los siguientes ocho años? ¿Otros diez o 20 o 15? ¿Cuán endeudados vamos a estar? La deuda estaba en diez, ahorita está en 20, ¿qué tanto puede seguir? Ya nos dieron la reducción de calificación como país”.

Ante este escenario, señaló, el empresariado no puede decir nada. “Es normal. Yo entiendo: eso de ser empresario y ser opositor político no es compatible. Te acaban, tú no te puedes pelear contra el Estado. Yo me he defendido como gato boca arriba porque tengo recursos y tengo ese temperamento. Entiendo perfectamente que un empresario que ha hecho una empresa toda su vida y tiene empleados, tiene socios y tiene perspectivas hacia delante, no se mete en política, porque se lo va a llevar la tiznada”.

Y puntualizó: “No hay que satanizar al empresario, pero de ahí a que no apoye un movimiento de batalla cultural con dinero y con personas, eso ya es otra cosa”.

Futuro

Ricardo Salinas Pliego lanzó un mensaje sólido de que el país debe y puede insertarse entre las mejores economías del mundo. “Los mexicanos somos súper trabajadores, somos el país más trabajador del mundo, comprobado; y aparte somos optimistas. Nos ha ido tan mal, pero al mismo tiempo nos va tan bien. Porque déjame decirte que en ningún lugar del mundo se vive como se vive en México. Y yo lo sé de primera mano. Aquí se vive muy bien, pero paradójicamente no estamos dispuestos ahora sí que a tomar medidas para defender nuestra forma de vida”, expuso.

Y comentó: “México es el país de las oportunidades, enormes oportunidades; fallidas también, ¡cuántas oportunidades fallidas ha tenido este país! Nada más piensen, por ejemplo, cuánto petróleo tuvo México. ¿Qué pasó? Nada, se lo tragaron y lo defecaron todo. ¿Qué hizo Noruega? Tenía el mismo petróleo que nosotros, hizo un fondo donde metió todo el dinero del petróleo y hoy vive de los intereses de ese fondo. Su activo no renovable lo convirtió en un activo financiero que rinde. ¿Nosotros qué? Puras tonterías”.

Como muestra de que hay prosperidad en el país se refirió a Monterrey. “Ahorita que venía para acá volando en el helicóptero, digo ‘¡qué bruto este Monterrey!, es muy diferente del que yo conocí hace 50 años, es impresionante el progreso y el avance que hay a pesar de los malos gobiernos que tenemos’. Si tuviéramos buenos gobiernos sería un imperio y no sería Monterrey, sería Dallas”.

Prosiguió: “Tenemos enormes oportunidades, pero si seguimos así, pasivos y pensando que alguien más va a resolver los problemas, no creo que sea el mejor camino”.

Relató que el liderazgo de una persona puede llegar a niveles insospechados, pero entre más personas líderes haya, mejor. “Creo que todo esto empieza por tener una conciencia y decir: ¿realmente nos importa o no nos importa?, ¿realmente vamos a ser protagonistas o vamos a ser espectadores?”

Líderes

Así, el presidente y fundador de Grupo Salinas llamó a la sociedad a forjar nuevos líderes que dirijan el país. Ramón Alberto Garza le inquirió: “¿Por qué no hemos sido capaces de producir líderes socialmente responsables, que inspiren y que nos inspiren a seguirlos y a votar por ellos?”

“Yo creo —comentó Salinas Pliego— que sí hay líderes, pero la política es un área tan asquerosa, tan llena de fango, que ¿quién se quiere meter a eso? Pero, por otra parte, tan importante es el manejo de la política que si se lo dejas a la peor escoria de nuestra sociedad, pues nos va a ir peor”.

Advirtió que como mexicanos debemos reconsiderar lo que es la participación en la política. “Tenemos que reconsiderar eso y tenemos que reconsiderar también la forma del Estado. Lo mencioné aquí superficialmente, pero este colonialismo fiscal que vivimos en México y la centralización es nefasta. Yo como empresario les digo: ‘Soy totalmente pro lo pequeño y gestionable’. Entre más unidades de negocio tengo, mejor me va. Me refiero a divididas, porque desde arriba no se puede manejar nada”.

Y ejemplifica: “Nadie sabe, pero Totalplay ¿por qué es la compañía más exitosa de fibra en el mundo? Porque la dividimos en decenas de territorios y cada una la gestionan como una compañía. Los problemas del territorio aquí se traspasan. Se conoce y se aprende. Lo que le va bien allá se copia. Y esto sí hay que hacerlo. La descentralización es el futuro”.

Ricardo Salinas declaró que “a mí me apena mucho el que haya tantas personas que están esperando que Estados Unidos haga algo para sacarnos del aprieto en que estamos. Me da pena. Creo que es algo que nosotros deberíamos hacer sin ayuda de nadie”.

Y concluyó: “Estructuralmente tenemos problemas; pero, bueno, se necesitan liderazgos que hagan un diagnóstico y presenten una visión. Se necesita que el respetable público y la sociedad digan que sí queremos ir por allá. Ganar la batalla cultural y la batalla de las ideas”.

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