México, 13 de febrero. Senadoras, senadores, especialistas en derecho, académicos, investigadores, así como representantes de organizaciones defensoras de derechos humanos, analizaron los retos y desafíos que implica legislar sobre la figura de los jueces con identidad reservada, comúnmente conocidos como “jueces sin rostro”.
En el Senado de la República se realizó la primera mesa de análisis sobre las “Reformas al Código Nacional de Procedimientos Penales y la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada. Seguridad judicial: retos y desafíos para la impartición de justicia”.
El presidente de la Comisión de Justicia, Javier Corral Jurado, dijo que la figura conocida como “jueces sin rostro” debe estudiarse y analizarse con mucho cuidado, “porque se ha reputado como necesaria en algunos casos, pero también puede ser delicada y riesgosa si no se regula con cuidado, si no se establecen los controles necesarios y efectivos”.
Recordó que la figura de “los jueces sin rostro” se incorporó en la reforma judicial, por lo que ya se encuentra en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y debe ser reglamentada, “tarea que no es menor, ni fácil, porque si bien es cierto que hay voces que han señalado la necesidad de esta figura, también hay quienes han señalado lo delicado y los riesgos que representa, si no se reglamenta adecuadamente”.
Javier Corral dijo que es fundamental analizar las condiciones de excepcionalidad y su temporalidad para la aplicación de esta figura “y todas las reglas, normas y criterios que se deben incorporar para que así suceda”.
Es decir, qué tipo de medidas de verificación periódica debe haber para esa temporalidad de criterios; quién iniciaría la solicitud de resguardo de identidad reservada; y cómo debería activarse un mecanismo así.
El senador indicó que también se debe establecer que sólo se agregaría en la Ley Federal de Delincuencia Organizada, para dejar muy claro que no va a la legislación ordinaria, ni a otro tipo de delitos, y que debe contar con controles estrictos, una motivación reforzada y una evaluación y revisión periódica para su temporalidad.
Aseveró que México no puede legislar una figura como esta, sin atender antes a la Convención Americana sobre Derechos Humanos y las sentencias que en este sentido ha generado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pues “sería una contradicción enorme quejarnos que el presidente Trump devasta el orden internacional y también nosotros eludiéndolo, eso no lo puede hacer el Senado de la República”.
Por ello, apuntó, estos diálogos buscan generar una retroalimentación sobre el contenido de la iniciativa que presentó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con el propósito de revisarla y proponer las cuestiones que puedan fortalecerla, mejorarla y ajustarla.
Se busca que distintos especialistas aporten con su trayectoria, conocimientos y experiencia una visión más completa que permita entender a mayor profundidad todo lo que implica y conlleva esta iniciativa, para analizar los retos y desafíos que se presentan para la impartición de justicia por parte de la autoridad, particularmente sobre el tema de los jueces con identidad reservada, puntualizó.
Senadores analizan alcances de la figura de los jueces sin rostro
Inician mesas de análisis

