Cdmx, 2 de marzo de 2026.- Con la mirada puesta en una temporada de ciclones que se anticipa desafiante, México es sede del 48º Comité de Huracanes de la Asociación Regional IV de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), donde especialistas de 27 países advirtieron que los fenómenos tropicales son cada vez más destructivos y complejos de pronosticar.
El encuentro, que se realiza del 2 al 5 de marzo en la capital del país, reúne a autoridades meteorológicas de América del Norte, Centroamérica y el Caribe para afinar estrategias rumbo a la temporada 2026. En representación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el coordinador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Fabián Vázquez Romaña, subrayó que la cooperación regional ha sido clave para mejorar los sistemas de pronóstico y alertamiento temprano, fundamentales para proteger a millones de personas que habitan zonas costeras.
La advertencia central del foro fue clara: el riesgo está aumentando. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, recordó que la temporada 2025 en el Atlántico dejó tres huracanes categoría 5, algo que solo ha ocurrido en dos ocasiones desde que existen registros confiables. “Los ciclones tropicales son una amenaza real y creciente”, señaló.
Como ejemplo del poder devastador de estos sistemas, se mencionó al huracán Melissa, uno de los más intensos en la historia reciente del Atlántico, con rachas de viento de hasta 400 kilómetros por hora y el impacto más fuerte en Jamaica en casi un siglo. Un solo evento, advirtieron, puede borrar años de avances en infraestructura, economía y desarrollo social.

En el plano técnico, el director del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Michael Brennan, destacó que la ciencia está avanzando con rapidez. Modelos que incorporan inteligencia artificial, nuevas herramientas probabilísticas para estimar la velocidad del viento y mejoras en la predicción de marejadas ciclónicas forman parte de la nueva generación de sistemas de pronóstico que ya se prueban en la región.
Sin embargo, los especialistas coincidieron en que la tecnología por sí sola no basta. El intercambio de datos en tiempo real y la coordinación entre países son determinantes cuando un huracán cruza fronteras en cuestión de horas.
El comité sesiona por tercera ocasión en México —tras las reuniones de 2003 y 2015— en un momento en que el cambio climático añade presión adicional a los servicios meteorológicos. Con océanos más cálidos y patrones atmosféricos alterados, la temporada 2026 podría volver a poner a prueba la capacidad de respuesta de los gobiernos y la resiliencia de las comunidades costeras.
La conclusión del encuentro fue contundente: frente a huracanes más intensos y erráticos, la prevención y la cooperación internacional ya no son una opción, sino una necesidad urgente.

