Ciudad de México, a 5 de abril. El transporte público en México enfrenta un punto crítico y está perdiendo terreno frente al crecimiento acelerado de vehículos particulares y motocicletas, en un contexto de falta de certidumbre, desconexión entre política pública y operación, así como un modelo económico cada vez más debilitado, advirtió Jesús Padilla, presidente de Grupo CISA y fundador de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).
Sostuvo que ese tipo de transporte vive un momento crítico, lo cual “no es un problema de una ciudad o de un operador, sino un problema sistémico que requiere decisiones de fondo”.
Uno de los factores que está reconfigurando la movilidad, explicó, es el crecimiento exponencial del transporte privado, que además de desplazar usuarios del transporte público, está agravando la congestión vial. Actualmente, en la Ciudad de México circulan alrededor de 6.4 millones de vehículos, lo que equivale a un vehículo por cada 1.4 habitantes.
Este fenómeno contrasta con la alta dependencia del transporte público, que concentra 15.5 millones de los 34.6 millones de viajes diarios en la capital, lo que evidencia su papel estratégico, pese a la presión que enfrenta.
“El aumento del parque vehicular es una señal de que el transporte público no ha logrado consolidarse como la opción más confiable. Si no se corrige, vamos a seguir perdiendo usuarios y competitividad urbana”, advirtió.
A este escenario se suma la persistente brecha entre quienes diseñan las políticas y quienes operan el servicio, lo que ha limitado la efectividad de las soluciones.
“Hay una distancia muy grande entre la teoría y la práctica. Quien no está en la operación no siempre entiende la complejidad del servicio. Esa brecha no se ha logrado cerrar”, señaló.
Asimismo, la falta de estabilidad en las reglas del sector, particularmente en materia de concesiones, genera incertidumbre y desincentiva la inversión.
“No puede ser que un gobierno invite a invertir y el siguiente cambie las reglas o expulse a los operadores. El transporte público requiere horizontes de largo plazo y certidumbre jurídica”, subrayó.
En paralelo, el sector enfrenta una presión creciente por la crisis de su modelo económico, marcada por el desbalance entre tarifas, subsidios y costos operativos.
“El aumento en costos como combustible, mantenimiento y renovación de flota no está acompañado por tarifas adecuadas ni subsidios suficientes, así es muy difícil sostener el servicio en el tiempo”, explicó.
Sin una estrategia desde el más alto nivel que articule a autoridades, operadores y especialistas, añadió, no vamos a resolver el problema.
Jesús Padilla explicó que estos y otros temas serán parte central del 17° Congreso Internacional de Transporte (17CIT), que se realizará los próximos 7, 8 y 9 de mayo en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del Instituto Politécnico Nacional (IPN), con registro gratuito en citamtm.org.
El encuentro reunirá a autoridades, operadores y especialistas para abrir el diálogo sobre los retos estructurales del sector y construir propuestas concretas.
“Este Congreso no es solo reflexión, es una oportunidad para poner sobre la mesa los problemas reales y empezar a construir soluciones viables”, concluyó.

