Turismo médico y hospitalidad comunitaria sostienen dinamismo económico en CDMX

Expone estudio “Investigación de Demanda de Turismo Médico en América Latina”.

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Foto: Cortesía.
Nacional
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Ciudad de México, a 17 de febrero. En un entorno nacional de ajustes en el mercado laboral, la Ciudad de México consolida su posición como polo de turismo médico y hospitalidad comunitaria, sectores que mantienen actividad económica, generan empleo y fortalecen la economía barrial a partir de la articulación entre servicios de salud de alta especialidad y una oferta de alojamiento suficiente y diversificada.

El turismo médico —desplazamiento de personas para recibir atención especializada, cirugías o tratamientos complejos fuera de su lugar de origen— mantiene una tendencia de crecimiento regional y nacional. De acuerdo con las Estadísticas de Salud en Establecimientos Particulares (ESEP) del INEGI, publicadas en agosto de 2025, en México operan 2,747 establecimientos privados con 35,400 camas; la capital concentra el 13.5 por ciento de esa capacidad, lo que la ubica entre las entidades con mayor infraestructura hospitalaria del país.

A esta red privada se suma un sistema público de alta especialidad integrado por el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez, el Instituto Nacional de Cancerología, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y el Hospital de la Luz, entre otros centros de referencia nacional.

Además, casi la mitad de los servicios ambulatorios privados corresponde a consulta externa especializada, lo que evidencia una demanda sostenida de diagnósticos y tratamientos de seguimiento.

El estudio “Investigación de Demanda de Turismo Médico en América Latina”, elaborado por el Council for Medical Tourism México, reconoce que esta movilidad está impulsada por la calidad y accesibilidad de los servicios médicos en la región, consolidando a México como un nodo estratégico en este segmento.

Este dinamismo se complementa con la hospitalidad comunitaria. Cuando una persona viaja por motivos de salud —especialmente en casos que implican procedimientos complejos— requiere no solo atención clínica, sino también espacios flexibles, cercanos y adecuados para estancias prolongadas. En ese contexto, la Ciudad de México cuenta con una capacidad de alojamiento que permite atender esta demanda sin generar presiones extraordinarias: el sector de Estancias Turísticas Eventuales genera alrededor de 66,800 empleos, aporta 22 mil millones de pesos a la economía local y representa menos del uno por ciento del parque habitacional, con más de 26 mil alojamientos disponibles que complementan la oferta hotelera tradicional.

Sobre el crecimiento que ha tenido este sector, Ángel Torres, fundador de Todos Somos Anfitriones explicó que la Ciudad de México cuenta con una amplia oferta de estancias por lo que esa infraestructura hospitalaria cuenta con respaldo para recibir a pacientes de diversas localidades. Señaló que “La hospitalidad no se limita a ofrecer una habitación; sino que es brindar un espacio cálido y respetuoso en momentos delicados”, esa es la dimensión humana que acompaña al turismo médico.

Si bien a nivel nacional en enero se registraron ajustes en el empleo formal —con una reducción de 8,104 puestos ante el IMSS y la baja de 5,800 registros patronales—, la experiencia de la capital muestra que sectores estratégicos como el turismo médico y la hospitalidad comunitaria contribuyen a sostener actividad económica y oportunidades laborales en un entorno cambiante, con infraestructura hospitalaria robusta y capacidad suficiente de hospedaje para responder a la demanda.

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