La titular de la alcaldía Cuauhtémoc expone su versión sobre lo ocurrido en el colapso del edificio de San Antonio Abad.
Alessandra Rojo de la Vega, titular de la Alcaldía Cuauhtémoc, es una mujer echada para adelante: representa a un enclave administrativo capitalino que defiende sus derechos presupuestarios y de gestión en beneficio de los habitantes de la demarcación.
En este sentido, tampoco acepta que se adjudiquen a la alcaldía responsabilidades que no le corresponden: Rojo de la Vega aclara, por ejemplo, que su administración no autorizó la demolición del edificio en San Antonio Abad No. 124, donde el pasado 9 de marzo lamentablemente murieron tres trabajadores cuando el inmueble colapsó durante labores de demolición.
Ese permiso, apunta la alcaldesa de Cuauhtémoc, lo expidió la Comisión para la Reconstrucción capitalina.
Argumentos
En entrevista con Vértigo la funcionaria expone la situación contextualizada de lo ocurrido en ese edificio. “Primero que nada, quiero empezar lamentando las muertes de esos tres trabajadores en esta tragedia y de quien está herido. Fue trasladado precisamente por el personal de la alcaldía. Y toda mi gratitud también a mis servidores públicos: que las familias sepan que aquí estamos y que las vamos a apoyar en todo lo que necesiten”.
Entrando en materia sobre lo ocurrido hace unos días al colapsar el edificio de oficinas de tres niveles en San Antonio Abad, colonia Tránsito, expone que “para dar un poco de contexto, se crea esta Comisión para la Reconstrucción después del sismo de 2017. Esta comisión, entre muchas de sus facultades, puede dar un acuerdo de facilidades y excepciones. Este acuerdo de facilidades y excepciones hace que las empresas privadas que tienen edificios dañados por el sismo no tengan programa de Protección Civil, entre muchos otros trámites”.
Agrega: “Por supuesto que no estoy de acuerdo. Es completamente peligroso para nuestros vecinos, pero es un tema que ellos decidieron desde 2018”.
Describe que pasa el tiempo y le llega a la alcaldía el permiso de la empresa. “El 20 de septiembre de 2025, hace unos meses, de San Antonio Abad nos piden permisos para construir, para demoler y contestamos cuatro días después, el 24 de septiembre, que por supuesto que no. Que no les dábamos permiso, porque debían tener diez trámites previos para garantizar la mínima seguridad y presentar la solicitud del permiso. El día 26 de septiembre y el 30 de septiembre reafirmamos que no, ¡por parte de la alcaldía no les dábamos permiso de demolición!”
¿Qué pasó?, pregunta la funcionaria. Y responde: “Que en octubre, un mes después, nos llega un oficio avisándonos que autoridades del gobierno central otorgaron a esta empresa permiso para demoler. ¿Por qué? Por el acuerdo de facilidades. Porque se adhirieron a este acuerdo. Y fue así que nosotros tomamos conocimiento. Así hacemos siempre que nos mandan oficios avisándonos”.
Narra que hay algo importante en esta situación. “Se necesitan 90 días naturales para que la empresa avise que ya van a empezar con los trabajos de demolición. Tienen 90 días para avisarle a la autoridad del gobierno central, porque ellos les dieron el permiso. La empresa no dio este aviso; entonces el gobierno debió retirar el acuerdo de facilidades; debió decir: ‘no cumpliste’ y va para atrás”.
Rojo de la Vega puntualiza que las autoridades correspondientes “tampoco verificaron y supervisaron. Porque el gobierno de la ciudad tiene esta facultad. También la tiene la alcaldía: es una facultad compartida. La diferencia es que la alcaldía tiene que avisar al gobierno de la ciudad, pedirle al Instituto de Verificación Administrativa (Invea) que nos acompañe a hacer las verificaciones. Tengo también los oficios (los muestra a este semanario) donde el Invea nos ha dicho que no tiene personal, que está en una restructuración interna y no hay personal: lo han recortado en 50%. Por ejemplo, hace unos días nos dijeron que no tenían coche para asistir a las verificaciones”.
Asegura que al gobierno central “se le hizo muy fácil señalar que era nuestra tarea supervisar; no: marca la ley que es una tarea compartida. Mucho más si la alcaldía no da permiso. El gobierno de la ciudad dio el permiso y ¿no les avisan cuándo van a empezar a demoler? Debieron retirarle las facilidades. ‘Ve y supervisa qué están haciendo. Porque tienes toda la facultad’. Y no lo hicieron”.
Golpe bajo
—Se habla de una carta responsiva que la misma Secretaría de Vivienda pidió a la empresa, pero en los expedientes parece que no existe esa carta. ¿Qué sucede al respecto?
—Sí, me impacté, porque estaba siguiendo la conferencia de prensa, que por cierto fue una completa traición y un madruguete. Nosotras estuvimos en el lugar de los hechos cuatro horas. Yo llegué cuando llegaron ellos. Se tardaron en dejarme pasar, sus razones tendrán. Y cuando estuve dentro el secretario de Vivienda primero se quejó de este acuerdo de facilidades, porque justamente permite a las empresas irse por el caminito rápido y es muy riesgoso, ya lo vimos, ya causó muertes. Y cuando empecé a ver la conferencia teníamos el mismo oficio los dos, que es el que mandaron, aquí está.
Rojo de la Vega dice que según el gobierno capitalino ellos tienen todos estos documentos en la Comisión de Reconstrucción: “El programa de Protección Civil, el programa de la demolición, la póliza de la responsabilidad… y le agregan esta presunta carta responsiva que deslinda al gobierno de la ciudad de estos hechos. Que nos enseñen dónde está esa petición. Yo tengo el oficio firmado por ellos y no existe esa carta. No existió”.
La alcaldesa recrimina que esta carta responsiva al principio no fue pedida. “Mintieron, así como mintieron en todo lo que dijeron respecto de esta lamentable tragedia. Que aparte lamento muchísimo que se politice, ese es un tema que lo habíamos hablado: la prioridad eran las vidas humanas, las familias. Se tuvo una mesa de trabajo en la Dirección de Obras; quedamos en el acuerdo; en la noche hablé con el secretario; le dije, ‘enséñenme su expediente normal, trabajemos en coordinación’. Y salieron a la conferencia prácticamente a golpear políticamente. Eso fue muy bajo de su parte”.
—Es lamentable que haya habido vidas que se perdieron. Probablemente haya más edificios que estén en esta misma situación. ¿Cree que esto se politice?
—Esta Comisión se hizo en 2018. También dentro de varios documentos que traigo aquí hay uno que dice que urge demoler este edificio de San Antonio Abad. Aquí lo tengo, del Invea al gobierno de la ciudad, a la Comisión de Reconstrucción; de Protección Civil, donde avisan del riesgo inminente que tenía este edificio. ¿Por qué tienen que pasar los años? ¿Por qué tienen que pasar las tragedias? ¿Por qué tienen que morir las personas para que hagan su trabajo? Para que actúen. ¿Por qué esta negligencia criminal que mata?
Gobernanza
La alcaldesa de Cuauhtémoc cuestiona por qué si desde 2018 hay edificios en estas condiciones no se ha actuado en nueve años. “El mismo grupo político ha gobernado esta ciudad casi 30 años, de distintos sabores, de distintos colores, de distintos partidos, pero los mismos. ¿Qué vemos de diferente en esta ciudad? Al contrario, cada vez se tardan más. El Metro cada vez está peor. No ofrecen opciones. Han olvidado por completo el tema de la movilidad”.
Expone que es urgente tener una ciudad al nivel de los ciudadanos. “Merecemos una ciudad donde la gente se sienta segura, donde nuestras niñas y nuestros niños puedan disfrutar sus parques en buen estado, sus deportivos con los mejores atletas. Tenemos en Cuauhtémoc el talento que sale de distintos barrios, que pone no solo el nombre de Cuauhtémoc en alto, sino el de México a nivel internacional. ¿No les dan apoyos? Entonces, debe haber cambios, se debe tener una visión mucho más allá de la mediocridad y de echar culpas, de lavarse las manos y de mentir vilmente”.
Y determina Rojo de la Vega: “Hay que dar la cara, hay que pedir perdón, hay que ser mucho más humano para no politizar una tragedia donde se perdieron vidas humanas”.
—¿Usted seguirá dando la batalla legal y administrativa?
—Conmigo van a contar. Se los dije en el lugar de los hechos. Lo he repetido un año y cinco meses que llevo de gobierno: aquí la ciudadanía eligió una presidenta, una jefa de Gobierno y a su servidora como alcaldesa. La gente quiere resultados; y para dar resultados en las alcaldías que todavía no logramos ser independientes como en los municipios hay que coordinarnos. Pero coordinación no es subordinación. Aquí hay una mujer que va a seguir alzando la voz, una mujer que va a señalar las injusticias, que cuando mientan lo va a demostrar con hechos. Ya hasta tengo un sitio web: operacionverdad.com.
—¿Por qué ese sitio web?
—Porque todos los días vivimos un ataque con mentiras, con difamaciones, con señalamientos. Y todos los días tenemos que estar subiendo pruebas para mostrar cómo mienten. Y mienten porque somos el mejor gobierno que ha tenido la alcaldía, somos el mejor gobierno en estos momentos en la Ciudad de México. Ahí están las encuestas múltiples que lo dicen. Están muy enojados y no deberían, porque si a la Alcaldía Cuauhtémoc le va bien, a la ciudad le va mejor.
—¿Hay preferencias partidistas, por ejemplo, al elaborar los presupuestos?
—Mencionaste presupuestos y es importante que la gente lo sepa. A veces no sabemos a quién le toca qué, es muy complicado decir con quién voy. Tenemos el presupuesto más injusto en la capital. ¿Por qué? Porque lo designan para los 580 mil habitantes que somos y no para entre tres y cinco millones de personas que transitan todos los días en nuestra alcaldía, que desgastan espacios, parques, plazas… Evidentemente hay necesidades. Pero debido a los años de mal gobierno, de corruptos y de criminales, el abandono que sufrió la alcaldía es evidente.
Rojo de la Vega afirma que ese problema respecto del presupuesto que reciben no acaba ahí: “Casi 62% se va a nómina; me dirán, ‘pues corre a la gente, que sean menos’. Son gente sindicalizada, es gente que hereda las plazas de base y que no se pueden mover. Por supuesto, hay también mucha gente valiosísima que lleva sirviendo a la ciudadanía muchos años; y hay gente que no trabaja”.
Puntualiza: “Entonces, 62% se nos va en nómina y de lo que sobra, parte de ese sobrante de 38%, está etiquetado: hay que pagar luz, hay que pagar agua… Nosotros tenemos Brilla Cuauhtémoc, de los mejores programas, y llevamos colocadas 56 mil luminarias nuevas o rehabilitadas, con lo que ahorramos mucho en servicio eléctrico… pero no importa, ya está establecida la cantidad de luz que tenemos que pagar a la Federación y otros temas al gobierno de la ciudad”.
La alcaldesa de Cuauhtémoc dice que todos los días está en la calle: “Estamos gobernando de manera cercana, odiamos esta política antigua del alcalde inalcanzable, los diputados que no te les puedes ni acercar. Nosotros somos la voz de la gente y estamos en la calle de lunes a domingo. Somos un gobierno cercano, eficiente, honesto, transparente, que señala las corrupciones, que presentó más de 42 denuncias y seguimos a los gobiernos anteriores, corruptos y miserables porque pasaron por encima de la gente”.
—¿Eso es grave?
—Creo que de ahí vienen los ataques del grupo en el poder. Sobre todo, del sistema corrupto, que no acepta que los vecinos le arrebataron la Cuauhtémoc. Y digo le arrebataron los vecinos porque nuestro triunfo fue gracias a ellos, que decidieron poner punto final a estas mafias que se apoderaron de la Cuauhtémoc para beneficiarse personalmente. No nos importa que nos sigan atacando, seguiremos desmintiendo. Es importante que la gente siga operacionverdad.com, porque vamos más allá de los meros dichos. Hay que hablar, por ejemplo, de la gran inseguridad que se vive. O de las iniciativas de reforma que se deberían estar presentando o aprobando para mejorar la vida de la gente.
Y concluye Alessandra Rojo de la Vega: “Métanse a este sitio web. Todos los días actualizamos, porque todos los días mienten. Seguimos demostrando con resultados, con verdad y con mucho amor. Vamos a hacer que la Alcaldía Cuauhtémoc sea la mejor de este país”.

