Tapalpa, Jalisco, 24 de febrero. La tienda de abarrotes de la familia de María Dolores Aguirre vive del turismo que ha llegado a su encantador pueblo empedrado de Tapalpa, escondido en las montañas del estado de Jalisco.
Eso fue así hasta que estallaron disparos y helicópteros sobrevolaron la zona mientras el Ejército mexicano acababa con el narcotraficante más poderoso del país, a apenas unos kilómetros de su casa.
Ahora, Aguirre, de 50 años, teme que el derramamiento de sangre aseste un golpe a su sustento y cambie pueblos como el suyo. Es algo que enfrentan muchos en el estado del occidente de México, desde sus playas del océano Pacífico hasta su capital, Guadalajara, que albergará partidos en junio del Mundial de la FIFA 2026.
"Nos va a afectar. Son daños colaterales", afirmó Aguirre. "Pues va a tener que el gobierno tener mucha seguridad sobre todo... Ya se hizo del conocimiento de todo el mundo todo esto y , por supuesto, la gente sí se la va a pensar en venir".
La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la violencia en Jalisco vaya a afectar al Mundial ya que la situación está cada día más controlada. Dijo que hay "todas las garantías" para que se realice la Copa del Mundo y "ningún riesgo" para la gente.
Los enfrentamientos entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y las fuerzas de seguridad mexicanas continuaron ayer en varios puntos y muchos, como Aguirre, temían que la violencia incrementara.
Más de 70 personas murieron en el intento de capturar a Nemesio Oseguera Cervantes y en los enfrentamientos posteriores, informaron las autoridades. Conocido como "El Mencho", era el notorio líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las redes criminales de más rápido crecimiento en México, conocida por traficar fentanilo, metanfetamina y cocaína a Estados Unidos y por perpetrar ataques descarados contra funcionarios del gobierno mexicano.
La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia a la operación para capturar al líder del cártel y elogió al Ejército de México por abatir a un hombre que era uno de los criminales más buscados en ambos países. El Departamento de Estado de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera al arresto de "El Mencho".
La muerte de Oseguera Cervantes se produjo mientras el gobierno de México ha intensificado su ofensiva contra los cárteles en un esfuerzo por cumplir las exigencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tomar medidas enérgicas contra los grupos criminales, con la amenaza de imponer más aranceles o emprender una acción militar unilateral si el país no muestra resultados.
México esperaba que la muerte de uno de los mayores traficantes de fentanilo del mundo aliviara esa presión, pero muchas personas estaban inquietas mientras esperaban ver la reacción del poderoso cártel.
Oseguera Cervantes murió tras un operativo con el Ejército mexicano el domingo. El secretario de la Defensa de México, el general Ricardo Trevilla, señaló el lunes que las autoridades habían rastreado a una de sus parejas sentimentales hasta su escondite en Tapalpa. El líder del cártel y dos guardaespaldas huyeron hacia una zona boscosa, donde resultaron gravemente heridos en un enfrentamiento. Fueron detenidos y murieron en el trayecto a Ciudad de México, indicó Trevilla.
Sheinbaum volvió a mandar este día un mensaje de calma asegurando que la situación es mucho más tranquila que en los días previos. Indicó que en Guadalajara "prácticamente todos los vuelos ya regresaron" y que Puerto Vallarta va "poco a poco".
Pero la incertidumbre y la inquietud se mantenían en las zonas turísticas.
Puerto Vallarta, un popular destino vacacional a orillas del océano Pacífico, también se vio duramente afectado por las acciones de represalia del cártel, lo que atemorizó a los turistas.

