Guadalajara, Jalisco; 22 de febrero de 2026. — Más de mil visitantes quedaron bajo resguardo dentro del Zoológico Guadalajara luego de que este domingo se activó el código rojo en el estado, derivado de los acontecimientos registrados en la ciudad.
Los excursionistas, procedentes de Guanajuato, Nayarit, Colima, Zacatecas, Aguascalientes y Michoacán, habían ingresado desde temprana hora al parque, ya que los grupos organizados suelen acceder antes de la apertura general al público. Cuando comenzaron los hechos que generaron la alerta en Guadalajara, ya se encontraban dentro de las instalaciones.
Tras la activación del protocolo de seguridad, el zoológico cerró puertas y taquillas al público en general. Sin embargo, la administración determinó no evacuar a quienes ya estaban en el interior, con el fin de evitar exponerlos a posibles riesgos en el exterior.
Durante el resto de la jornada, los visitantes permanecieron dentro del parque. Al llegar la hora de cierre, varios grupos manifestaron su preocupación por la situación en carreteras y accesos a la ciudad, por lo que solicitaron permanecer en el lugar ante la incertidumbre sobre las condiciones de seguridad para emprender el regreso.
De acuerdo con información oficial, las personas resguardadas permanecieron en el estacionamiento del recinto, a bordo de los autobuses en los que arribaron. Entre ellas se encontraban bebés, niñas y niños, personas adultas y adultos mayores.
El zoológico informó que mantuvo coordinación con autoridades municipales y con el Gobierno del Estado de Jalisco para garantizar la seguridad de los visitantes. En el sitio se desplegó apoyo de servicios médicos municipales, personal de la Cruz Roja, Protección Civil y del DIF Guadalajara.
Las autoridades detallaron que se brindó atención médica preventiva, además de la entrega de cobijas, agua, alimentos, fórmula láctea, leche y pañales para atender necesidades básicas.
Los visitantes pernoctaron en sus unidades de transporte, ya que el parque no cuenta con infraestructura de albergue. La zona permaneció bajo resguardo de la policía municipal y metropolitana, así como de personal de seguridad privada.
El zoológico anunció que el lunes 23 de febrero las instalaciones permanecerían cerradas al público, en espera de que las condiciones permitieran el retorno seguro de los grupos a sus lugares de origen.

