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08 abril, 2020
Lorena Ríos
Todo menos politica

COMO SIEMPRE, TODOS SACAREMOS ADELANTE A NUESTRO MÉXICO

No habrá pruebas masivas para detectar el coronavirus.

Con el objetivo de detener el “ascenso rápido” en la cantidad de casos de COVID-19 en México, el gobierno federal declaró que el país entró en una emergencia sanitaria por el brote de coronavirus y con ello endureció las medidas de la Jornada Nacional de Sana Distancia.

El decreto presidencial con la declaratoria de emergencia sanitaria fue dado a conocer por el canciller Marcelo Ebrard momentos después de que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, anunció los ajustes a la Jornada Nacional de Sana Distancia, el primero de cuyos cambios implica que la suspensión de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social sea del 30 de marzo al 30 de abril. Originalmente se preveía que terminara el 19 de abril.

Los ajustes a la Jornada Nacional de Sana Distancia incluyen siete medidas concretas (ver recuadro), que incluyen suspensión inmediata de actividades no esenciales del 30 de marzo al 30 de abril; en los sectores esenciales no realizar reuniones de más de 50 personas; lavado de manos, etiqueta respiratoria y sana distancia; cumplir con el resguardo domiciliario en las fechas señaladas; dicho resguardo es voluntario, pero se aplica de manera estricta a toda persona mayor de 60 años o con enfermedades que la hagan vulnerable al virus.

Después del 30 de abril se emitirán lineamientos para el regreso escalonado a las diferentes actividades. Se deberán posponer todos los censos y todas las encuestas que involucren interacción física. La aplicación de estas medidas deberá realizarse con apego a los derechos humanos.

El general Luis Cresencio Sandoval y el almirante Rafael Ojeda, secretarios de la Defensa Nacional y de la Marina-Armada de México, respectivamente, también tendrán un papel protagónico en la emergencia ya que reforzarán la infraestructura sanitaria, así como apoyos para garantizar el abasto de comida a los sectores más vulnerables de la población y el resguardo de sitios estratégicos.

La aplicación de estas nuevas medidas ocurrirá al tiempo que el país se enfila a la Fase 3 de transmisión del virus, en la que se prevé que los contagios sean de tipo epidémico.

El gobierno federal aseguró que las decisiones anunciadas no implican de ninguna forma algún tipo de estado de excepción.

El canciller Marcelo Ebrard afirmó que las únicas actividades que se mantienen son las hospitalarias, de seguridad, justicia y labores legislativas. “Vamos a tener un mes difícil, pero si no lo tenemos quizá sea un año”.

Los anuncios se hicieron después de la reunión del Consejo de Salubridad General, un órgano colegiado que representa la máxima autoridad sanitaria y depende directamente del Ejecutivo.

El presidente del Consejo es el secretario de Salud, Jorge Alcocer, y el secretario es el doctor José Ignacio Santos Preciado. Participan siete secretarías: Hacienda, Desarrollo Social, Semarnat, Economía, Educación, Comunicaciones y Transportes, así como Agricultura y Desarrollo Rural. Además el IMSS, ISSSTE, DIF, UNAM y representantes académicos médicos.

Cofepris: principal obstáculo

Los héroes de la contingencia sanitaria en México por el COVID-19 son los médicos, enfermeras y el resto del personal hospitalario: desde que se reportó el primer caso en el país, el 27 de febrero, a la fecha algunos han resultado infectados, por lo que han sido aislados, y otros perdieron la vida al tratar de salvar a los pacientes graves con neumonías.

Algunos más, que continúan en las trincheras, como los de los hospitales Juárez de México y Dr. Rubén Leñero, han tenido que alzar la voz ante la falta de insumos, mascarillas de aislamiento N95, caretas y uniformes desechables.

Afuera de hospitales portan cartulinas donde se lee: “No nos manden a la batalla sin chaleco antibalas”.

Mientras el número de contagios por SARS-CoV2 avanza en el territorio nacional, especialistas, hospitales y empresas demandan a la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que encabeza José Alonso Novelo Baeza, superar la burocracia y sobrerregulación en la que está sumida y agilizar el proceso de certificación de equipos médicos importados, como respiradores artificiales, ya que este proceso puede durar hasta 30 días y costar entre doce mil y 22 mil pesos por trámite.

La Cofepris requiere de una larga lista de requisitos para los importadores, donde las empresas deben presentar al menos 15 documentos para el “acondicionamiento, depósito, venta y distribución de dispositivos médicos como prótesis, ayudas funcionales, agentes de diagnóstico, insumos, materiales quirúrgicos, entre otros”. Tal burocracia y sobrerregulación, experto, analistas y la sociedad en general no dudan de calificarla como ineptitud.

Por desgracia olvidan las autoridades que el país está en una emergencia sanitaria y que es urgente contar con los insumos necesarios.

Otra de las demandas a las autoridades sanitarias mexicanas es el acceso a las pruebas para coronavirus ya que la sociedad duda del número de casos con COVID-19 que diariamente se informa. Desde el inicio de la epidemia en México se contaba, en la Fase 1, con nueve mil 100 pruebas, mientras que en la actualidad se cuenta con seis mil 800 que ya están distribuidas en todos los estados.

Sin embargo la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud señaló que en México no se planea hacer pruebas masivas para detectar el coronavirus, como lo han hecho Corea del Sur y actualmente Estados Unidos. Y advirtió que hasta el momento no se ha demostrado que haya relación entre el número de pruebas realizadas y la contención de la enfermedad.

En este punto trascendió que los laboratorios Abbott, que dirige Carlos Fernández, ofrecieron a funcionarios de la Secretaría de Salud una innovadora prueba rápida para detectar el SARS-CoV2, que consiste en un dispositivo de detección molecular del coronavirus. Sin más los representantes de la SSA indicaron que no estaban interesados, aun cuando el laboratorio estaba dispuesto a prácticamente regalar la prueba al gobierno mexicano. En el mismo tono los laboratorios Roche, que encabeza Andrés Bruzual, hicieron lo mismo pero recibieron similar respuesta. Lo peor es que tampoco los estados podrían adquirirla debido a que la Cofepris es quien puede autorizar su compra y uso. En cambio, en Estados Unidos, la FDA las evaluó y aprobó en poco tiempo, por lo que ya se utilizan en el vecino país del norte.


Avances científicos

En México un grupo científico que lidera José Luis García Cordero, investigador del Cinvestav Unidad Monterrey, desarrolla un microchip con el objetivo de realizar pruebas serológicas de diagnóstico rápido y a bajo costo.“Estamos diseñando un dispositivo que pueda detectar anticuerpos en la sangre producidos por un paciente infectado por el coronavirus: se llama prueba serológica. En el ser humano la producción de anticuerpos contra el patógeno se presenta aproximadamente siete días después de la infección”, explicó.

El dispositivo es específico para pacientes con COVID-19. Todas las personas que adquieren el virus causante secretan un anticuerpo que lo reconoce y quienes nunca han sido infectados carecen de él; por lo tanto, una ventaja de la propuesta es que identifica a todas las personas infectadas, aunque no presenten síntomas y no acudan a revisión médica, pero son portadoras y potenciales propagadoras del vector.
Investigadores y estudiantes donan su tiempo para desarrollar el dispositivo, por lo que no se tiene un cálculo de su costo; pero por los reactivos, materiales y mano de obra deberían tener un precio similar al de una prueba de embarazo; es decir, tendría un costo 90% menor a la prueba más barata realizada en México.
Así, ante este escenario el número de personas afectadas por el COVID-19 aumentó a dos mil 785 y perdieron la vida 141 hasta el 7 de abril. Aun así,la tasa de letalidad es de 1.2%, mientras que a escala mundial es de 4.8%. Cabe destacar que la tasa de recuperación en el país se estima en 46%, pero las personas asintomáticas pueden representar entre 50 y hasta 75%, siendo una alta fuente de contagio. De ahí el exhorto de quedarse en casa ya.

Las entidades de la República con mayor número de casos son Estado de México, CDMX, Puebla, Nuevo León y Jalisco. Continúa el llamado a realizar las medidas de higiene básica, así como la Jornada Nacional de Sana Distancia hasta el 30 de abril.

Población vulnerable

A medida que avanza la propagación del coronavirus en el país las autoridades sanitarias llaman a proteger a las personas más vulnerables, como son los adultos mayores y en especial aquellos que presentan enfermedades crónicas degenerativas: obesidad, diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia renal crónica, enfermedad cardiovascular, algún tipo de cáncer, asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

De igual forma las mujeres embarazadas, niños y personas con discapacidad, quienes podrían presentar complicaciones en sus funciones respiratorias al infectarse por el SARS-CoV2, responsable de la enfermedad COVID-19. El virus es un enemigo común al que no le importa la edad, condición social, género ni religión: ataca a todos sin darles ninguna tregua.

De acuerdo con la Subsecretaría de Salud la infección en personas de 60 años o más podría complicarse porque en lugar de curarse de manera natural, como ocurre con la mayoría de las personas infectadas por el nuevo coronavirus, los adultos mayores pueden tardar más en reponerse.

“Si un adulto mayor presenta síntomas no hay que descuidarlo: hay que hablarle frecuentemente para saber cómo está, qué necesita, cómo se le puede apoyar”, declararon.

Si alguien ayuda a los adultos mayores a realizar sus actividades diarias hay que planear que se pueda apoyar a la persona si enferma. Si se visita a una persona adulta mayor los visitantes deben asegurarse de no haber tenido síntomas del nuevo coronavirus en los últimos 14 días, incluyendo fiebre, dolor de cabeza y dolor de garganta. Si es así, la recomendación es que no se visite a la persona sino hasta que pase ese periodo de dos semanas, recomendó.

Recetas resurtibles en IMSS

Para disminuir el riesgo de contagio por coronavirus y la afluencia de consulta en las Unidades de Medicina Familiar (UMF) y hospitales, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refuerza en la Fase 2 el programa Receta resurtible para adultos mayores y personas con enfermedades crónico degenerativas controladas: diabetes, hipertensión arterial y padecimientos del corazón, entre otras.

La jefa del Área de Atención Médica Continua y Programas Especiales, Luisa Estela Gil Velázquez, comentó que esta medida permite a los pacientes tener medicamentos para un periodo de hasta 90 días sin necesidad de acudir nuevamente a consulta médica.

Se expedirá la Receta resurtible a pacientes adultos mayores que no se encuentren descompensados, pero en caso de presentar síntomas agudos de la enfermedad o cualquier otro problema de salud podrá acudir a su UMF en cualquier momento para recibir atención médica.

Gil Vázquez explicó que el mecanismo para obtener la Receta resurtible es ser paciente crónico controlado; una vez en consulta recibirá del médico tratante seis formatos de prescripción de medicamentos correspondientes a los 90 días de surtimiento, es decir, tres para el enfermo y tres para entregar en farmacia.

Una vez que se tienen estos documentos, un familiar, vecino o amigo podrá acudir a la UMF para recibir los fármacos.

Subrayó que estas acciones se llevan a cabo en estos pacientes debido a que 70% de los adultos mayores que acuden a las clínicas del IMSS padecen diabetes e hipertensión, además de ser un grupo con alto riesgo que tiene mayor probabilidad de complicarse por esta enfermedad.

Herramientas

Científicos mexicanos llevan a cabo cuatro ensayos clínicos para tratar a los pacientes con COVID-19. Entre las terapias se encuentran el uso de Remdesivir, medicamento antiviral que de acuerdo con investigaciones preliminares parece promisorio.

El segundo es Tocilizumab, un anticuerpo monoclonal, es decir, una proteína que bloquea uno de los mecanismos que producen la inflamación de tejidos pulmonares, aunque es de acción general. Y ya que el efecto inflamatorio que causa el coronavirus sobre los pulmones es la causa principal del daño pulmonar agudo grave se considera que podría ser promisorio.

Un tercer ensayo se realiza con Hidroxicloroquina, fármaco que se emplea contra el paludismo y la malaria. Es útil para la modulación inmune en enfermedades reumáticas y existen evidencias preliminares de su posible potencial.

Y el cuarto estudio se enfoca en el uso de Cloroquina, fármaco que se usará en combinación con un antibiótico antibacteriano, la azitromicina.

Por lo anterior el subsecretario de Salud señaló: “Quiero destacar tres cosas. La primera es que, aun cuando vemos noticias internacionales que empujan al uso inmediato de este tipo de productos debemos tener claro que así no funciona la seguridad en el uso de medicamentos innovadores o existentes para nuevas indicaciones. En todos los casos se debe garantizar que no será dañino para los seres humanos; por eso existen estándares internacionales que México por supuesto sigue para la bioseguridad, la protección de las personas, la calidad de la investigación y la ética”.

Respiradores mecánicos

México cuenta con cinco mil ventiladores o respiradores mecánicos, uno de los recursos médicos más importantes en la atención de pacientes graves con COVID-19, pero en caso de que el número de personas enfermas se incremente se requerirán más equipos. Ante ello empresas de dispositivos médicos como Medtronic, así como de la industria automotriz, como en los tiempos de guerra, se han ofrecido para fabricar respiradores.

Al elevarse la demanda de respiradores en el mundo Medtronic decidió liberar la patente de su respirador portátil Puritan Bennett 560: de esa forma otras empresas pueden diseñar los respiradores para satisfacer las necesidades de cada país.

De la misma forma empresas automotrices como Ford, General Motors, Seat y la innovadora Tesla ofrecieron su capacidad productiva para fabricar equipamiento médico para los hospitales, en especial los respiradores mecánicos, instrumentos insuficientes para la alta demanda que se registra a escala mundial.

En tanto, ingenieros mexicanos ya desarrollaron un respirador artificial denominado Resistencia Team México, prototipo con base en el método Jackson Rees de respiración mecánica asistida. Sergio Zaragoza, ingeniero industrial y vocero del equipo de trabajo en Sonora, expresó que “el dispositivo logra asistir la respiración de un paciente que tenga dificultades o no pueda respirar por sus propios medios”.

Detalló que el equipo va destinado a los pacientes que todavía tienen la capacidad de poder respirar y necesitan un asistente para la respiración que no sea por medio de entubamiento. “En España e Italia muchas personas han muerto por falta de un respirador mecánico básico porque tienen que escoger entre los pacientes que sí pueden sobrevivir a la enfermedad y aquellos con menos posibilidades de supervivencia”, comentó el ingeniero.

Medidas de emergencia sanitaria

Suspensión inmediata, del 30 de marzo al 30 de abril de 2020, de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social.

En todos los sectores y actividades definidas como esenciales se deberán aplicar de manera obligatoria acciones como: no realizar reuniones de más de 50 personas, lavado frecuente de manos, estornudar o toser aplicando la etiqueta respiratoria, saludo a distancia (no saludar de beso, ni de mano, ni de abrazo) y demás medidas de sana distancia.

Se exhorta a toda la población que se encuentra en territorio mexicano a cumplir resguardo domiciliario corresponsable.

El resguardo domiciliario corresponsable es estricto para toda persona mayor de 60 años, con enfermedades crónicas, o aquellas en estado de embarazo o puerperio inmediato.

Una vez terminada la suspensión de actividades no esenciales y el resguardo domiciliario se emitirán los lineamientos para el regreso escalonado y regionalizado a las actividades laborales, económicas y sociales.

Se deberán postergar hasta nuevo aviso todos los censos y encuestas a realizarse en el territorio nacional que involucren la movilización de personas y la interacción física (cara a cara) entre las mismas.

Todas las medidas deberán aplicarse con estricto respeto y apego a los derechos humanos.

 

Hospitales que atenderán a pacientes con COVID-19

Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Hospital General de México.

Hospital Juárez de México.

Hospital Infantil de México Federico Gómez.

Hospital General Dr. Manuel Gea González.

Hospital Regional de Alta Especialidad Ixtapaluca.

En el Estado de México se habilitaron ya dos hospitales:

Hospital Regional de Tlalnepantla.

Centro Médico ISSEMyM Toluca.

Fuente: Comisión Coordinadora de Institutos Nacional de Salud y Hospitales de Alta Especialidad (CCINSHAE)

 

Disposiciones por emergencia sanitaria en la CDMX

Suspensión de actividades en centros comerciales y departamentales no relacionados con alimentación y farmacias.

Los establecimientos que permanezcan abiertos deberán seguir los lineamientos de sana distancia e higiene.

Altavoces de patrullas emitirán un mensaje de audio para invitar a la población a quedarse en casa.

En la Gaceta Oficial capitalina se pidió suspender los servicios de hospedaje, por lo que los hoteles de la CDMX cerrarán sus puertas y podrían ser ocupados para dar atención a pacientes no graves contagiados con COVID-19, propuesta que aceptó el presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, Braulio Arsuaga.

 

Hospitales que se reconvertirán

(Atenderán casos de COVID-19, dependiendo del avance del brote en la CDMX)

Hospital General de Tláhuac.

Hospital de Especialidades Dr. Belisario Domínguez.

Hospital Enrique Cabrera.

Hospital General de Iztapalapa Dr. Juan Ramón de la Fuente.

Hospital General Ajusco Medio.