Foto: Especial
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14 noviembre 2019
Martha Mejía
Bienestar

EL RETO DEL AGUA PARA EL VALLE DE MÉXICO, CADA VEZ MAYOR

Se pierde 40% del líquido en fugas, muchas de las cuales se originan por la obsolescencia de una red con 50 años de antigüedad.  

Cada vez resulta más difícil potabilizar el agua para que llegue a la capital del país. Factores como infraestructura obsoleta, más de 40% de fugas en el suministro, además de que apenas la mitad de la población paga los servicios hacen que esta labor se vuelva titánica al tratar de abastecer a los casi nueve millones de personas que habitan el Valle de México.

De acuerdo con los especialistas los retos no son menores: implican cambios puntuales tanto en la gobernanza del sector como en el uso de tecnificación, además del continuo mantenimiento de las diferentes redes.

Morfología

Desde su origen el sistema de agua y drenaje del Valle de México es complejo debido a que es una cuenca endorreica, es decir, sus aguas no tienen salida: todo su perímetro está delimitado por cerros de diferentes altitudes, evitando que esta salga.

Como el agua superficial es muy escasa la principal fuente de abastecimiento es el acuífero, localizado en el subsuelo del área metropolitana. No obstante el inadecuado tratamiento de aguas residuales y el control insuficiente de los desechos lo sitúan en riesgo de contaminación.

Su uso se ve además restringido debido a problemas relacionados con el hundimiento del suelo y para evitarlo se han puesto en marcha proyectos de obras civiles, tales como la construcción del sistema de drenaje profundo y la importación de agua desde la cuenca del Cutzamala.

Sin embargo los retos van más allá.

Pozos

Bernardo Carmona, coordinador general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), explica que actualmente hay 800 pozos de donde se extrae líquido de los acuíferos y están sobreexplotados hasta en 18 litros por segundo, lo que causa que los mantos desciendan un metro y se provoque un hundimiento del subsuelo de 30 centímetros por año.

Apunta que los pozos que abastecen actualmente de agua a la ciudad son el de San Lorenzo Tezonco (dos mil metros de profundidad), en Iztapalapa, y el ubicado en el vivero Nezahualcóyotl (dos mil 30 metros), en Xochimilco.

Otros dos son el Agrícola Oriental 2B (dos mil metros) y el Agrícola Oriental 2C (mil 570 metros). Un quinto pozo proyectado es Mirador 2, ubicado en las instalaciones del Sistema de Aguas en el Cerro de la Estrella, alcaldía Iztapalapa.

El costo de perforación de cada pozo profundo es de entre 70 y 100 millones de pesos. Actualmente se trabaja en la rehabilitación y reposición de 38 pozos, con lo cual se obtendrán 40 litros por segundo más, lo que permitirá un respiro a la extracción que se hace del Cutzamala.

“También se comienza a trabajar en otras alternativas para el abastecimiento de agua en la ciudad, como la captación de lluvia y el tratamiento de aguas residuales o jabonosas”, puntualiza Carmona.

Fugas

De acuerdo con el Sacmex diariamente entran a la red de agua potable 32 mil litros por segundo, los cuales serían suficientes para abastecer 300 litros por habitantes pero la realidad es que el consumo promedio apenas llega a 177 litros debido al desperdicio.

“Hay una eficiencia de 60% en el suministro de agua potable en la capital; o si se quiere ver de otra forma un desperdicio de 40% del caudal. Las pérdidas se originan por la obsolescencia de la red conductora, la cual tiene una antigüedad de 50 años, por lo cual a partir de este año ha comenzado a trabajarse en la sustitución para poder recuperar ese suministro, vital en temporadas como la actual, en que se producen pocas lluvias”, agrega el funcionario.

No obstante, indica, se debe contar con información precisa y eso solo se logra con tecnología adecuada. Hay que saber cómo se mueve el agua dentro de los conductos o no habrá una guía para recuperar los caudales perdidos.

Señala que actualmente solo 70% de las personas que están inscritas en la facturación paga el servicio.

Cutzamala

En 2015 el Banco Mundial elaboró un diagnóstico técnico de la situación que enfrenta el sistema Cutzamala. Una de las observaciones más puntuales fue la proliferación de algas tóxicas en estas presas. Ello dio pie a que la Comisión Nacional del Agua añadiera un proceso de purificación en la planta potabilizadora de Los Berros, para que el líquido que en ese momento llegaba de las presas pudiera alcanzar los niveles de pureza suficiente para su consumo.

Al respecto Carmona dice a Vértigo que hoy hay avances significativos en la identificación de las causas que originan estas algas cianobacterianas. “Estamos trabajando junto con el Estado de México y la Conagua para poder hacer un saneamiento de la cuenca del sistema Cutzamala; no podemos dejar a la planta potabilizadora de Los Berros toda la tarea bajo la presencia de estas algas que tienen sus efectos más importantes principalmente en las épocas de calor”.

Gobernanza

El pasado 9 de mayo el grupo legislativo de Morena en el Congreso capitalino presentó una iniciativa para descentralizar al Sacmex y dotar al titular de ese organismo de certeza jurídica ante los actos administrativos que lleva a cabo.

Actualmente el Sistema de Aguas está sectorizado a la Secretaría del Medio Ambiente local. Su función es prestar servicios de suministro de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento de aguas residuales y reutilización. No obstante, de acuerdo con los especialistas, la continua sobreexplotación y la gran demanda de los diversos servicios requiere de un nuevo mecanismo que proporcione los medios correctos para lograr un buen funcionamiento.

Guillermo Leal Baez, consultor y especialista en el tema, expresa que constituir al Sacmex como un organismo descentralizado le daría mayores facultades y autonomía justamente para recuperar su operatividad real.

“Por una parte el reto es concientizar a la población del valor que tienen estos servicios; y, por la otra, que el Sacmex pudiera operar con recursos propios. El problema con el Sistema de Aguas está en que todos los recursos que pagamos por este concepto se van al gobierno (de la ciudad) y este de alguna manera lo distribuye entre todas las dependencias que tiene, pero no necesariamente regresa la cantidad de dinero que Sacmex metió al erario. Se requiere de un nuevo modelo que permita a este organismo disponer del presupuesto en sus necesidades más apremiantes”, explica.

Bajo este tenor Bernardo Carmona, de Sacmex, dio a conocer que para el siguiente año se prevé se sume la participación de empresas privadas al sistema de aguas de la capital. “Por ejemplo podríamos tener esta parte de la operación y conservación de las plantas de tratamiento de aguas residuales bajo contratos multianuales de algunas plantas potabilizadoras. Estas firmas, las cuales aún no se definen, estarían en el caso de tratamiento recibiendo del Sacmex agua del drenaje y la regresarían como agua tratada para otros usos”, finaliza.