Jueves 19 de abril de 2018
Gobierno Federal

‘Planeación para un desarrollo urbano sustentable’

rosario robles
2016-03-13 10:12:12 por Norberto Vázquez
Foto: NTX

Para Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), la política nacional de vivienda en el país ha tomado un nuevo cauce a partir del inicio de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, que estableció varios ejes prioritarios: cohesión social, equidad, economía urbana, medio ambiente, ecología, así como vivienda y servicios en las grandes metrópolis, entre otros.

En el marco de la aportación que México hará a la denominada Nueva Agenda Urbana, a desarrollarse en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sustentable (Hábitat III) en Quito, Ecuador, en octubre próximo, la secretaria de Estado ofrece una entrevista exclusiva con Vértigo.

Robles Berlanga señala, en principio, que hoy está claro que la convivencia humana en las grandes ciudades del país no debe ya limitarse a políticas públicas de mero enclave sino sujetarse a proyectos sustentables e integrales en los que impere una gobernanza metropolitana donde los tres órdenes de gobierno (municipio, estado y Federación) derriben sus fronteras imaginarias para edificar áreas urbanas modernas y futuristas.

Reordenamiento

Rosario Robles dice que “desde el primer día de gobierno del presidente Peña Nieto se puso en marcha la nueva política de vivienda, que no depende tanto de una ley como de la voluntad política del gobierno, de los subsidios que se otorgan para apoyar a mexicanos y mexicanas que ganan de cinco salarios mínimos para abajo, a fin de que se destinen hacia quien verdaderamente lo necesita. Y, por otro lado, que esta política sea un elemento ordenador. No disyuntivo sino ordenador, vinculado al desarrollo urbano. Por eso hemos dicho: construir viviendas para construir ciudades”.

La titular de la Sedatu añade que no se puede disociar la política de vivienda de la política de desarrollo urbano ni de la política de desarrollo metropolitano: “Entonces, ¿qué hicimos? Pues mientras se dan los cambios a la ley, el presidente instruyó para que las viviendas que subsidia el gobierno de la República estén dentro de determinados perímetros de contención, donde hay equipamientos en materia escolar, salud, movilidad… Hay cercanía con centros laborales y espacios públicos y viviendas que además son más amplias, de dos habitaciones mínimo, como un requisito de lo que ahora hacemos”, afirma.

La nueva política de vivienda “se utilizó como un factor de reordenamiento; pero, efectivamente, esto es insuficiente si no vamos a una reforma que pueda conciliar la política local; porque a final de cuentas es el municipio el que tiene las facultades en materia de uso de suelo, con las políticas nacionales. Tiene que haber una política nacional de vivienda; tiene que haber una política nacional de desarrollo urbano, y tiene que haber una política nacional de desarrollo metropolitano”, destaca Robles.

En este sentido, agrega, es que debe adecuarse “la Ley de Asentamientos Humanos que data de los setentas, cuando este país era otro, que no tenía lo que hoy sucede: tres de cada cuatro mexicanos viven en las ciudades y 60% de los mexicanos habita en zonas metropolitanas. La ley justamente de lo que trata es de trabajar en este ordenamiento, de organizar las facultades y distribuir adecuadamente las facultades entre la Federación, los estados y los municipios, para garantizar un desarrollo urbano sustentable y generar las condiciones para lo que se comprometió el presidente Enrique Peña en Nueva York: ciudades compactas, seguras, resilientes… que es uno de los grandes temas: la resiliencia”.

—¿Qué nos puede decir de este concepto?

—La resiliencia se ocupa para muchos planos, pero hablando del tema urbano se trata de preparar a las ciudades para afrontar los riesgos y que puedan responder adecuadamente, sobre todo si consideramos que los efectos del cambio climático ya están mostrando sus consecuencias severas en las ciudades y los núcleos urbanos. Las ciudades deben estar preparadas, ¡planeando perfectamente cómo se construyen y dónde se construyen! Deben estar preparadas para responder también de manera adecuada frente a cualquier circunstancia de riesgo, ya sea una inundación, un terremoto o un tornado, como nos sucedió en Ciudad Acuña. Y tiene que haber esta capacidad de respuesta inmediata y de reponerse ante esa adversidad.

Y añade: “La resiliencia es un concepto que hoy en el mundo entero se discute, porque el mundo entero está padeciendo este cambio climático. El presidente Peña Nieto le ha dado mucha importancia. Nosotros estamos por presentar una guía de resiliencia y ya en la ley incorporar elementos y factores de resiliencia obligatorios para el municipio, los estados y la Federación”.

Ciudades sustentables

Robles Berlanga realiza un balance sobre la dirección que deben seguir los diseños de las ciudades modernas: “El desarrollo sustentable implica poner en el centro primero la profunda desigualdad que caracteriza a nuestras ciudades. No se puede hablar de una sustentabilidad si tenemos ciudades desiguales, donde en las zonas periurbanas se ha construido en condiciones muy precarias, donde la gente vive en condiciones de carencia. Entonces, esta sustentabilidad está vinculada a ir eliminando esas brechas e ir aminorando las divergencias”, menciona.

Advierte que debe analizarse igualmente “la sustentabilidad desde el punto de vista ambiental: las ciudades contribuyen de manera muy importante a la emisión de contaminantes; entonces, tenemos que plantear la sustentabilidad en el transporte, en la propia construcción de la vivienda, en todos esos aspectos que tienen que ver con la ciudad. El tema del medio ambiente es fundamental”.

Por ejemplo, revela, “aquí en la Sedatu tenemos las NAMAS de la vivienda y NAMAS del transporte —se trata de un mecanismo de financiamiento con fondos internacionales para agilizar la mitigación de Gases de Efecto Invernadero en países emergentes y en desarrollo—; tenemos todo el concepto de Ecocasa justamente porque queremos contribuir a disminuir esa emisión de contaminantes desde la perspectiva que a nosotros nos corresponde. Pero evidentemente que esta es una lógica transversal y se tiene que plantear la sustentabilidad como tema central de las ciudades para combatir el cambio climático”.

Sobre este tema, acota: “La sustentabilidad es un concepto que engloba muchos aspectos. Darle sustentabilidad a una ciudad es darle viabilidad, y se vincula mucho a que sean ciudades inteligentes. A final de cuentas es lo que pongo yo en el centro: el derecho a la ciudad, que la gente pueda disfrutar con libertad de su ciudad, vivirla, convivirla, caminarla con seguridad, de manera incluyente, con alegría y con paz. ¡Lo que queremos son ciudades para convivir!”

Hábitat III

De cara a la Conferencia de Naciones Unidas Hábitat III, a desarrollarse en Ecuador, Robles Berlanga hace un balance. “Creo que, como decía Joan Clos, secretario general de Hábitat III, el tema del desarrollo urbano es central, porque en este desarrollo desordenado donde se especula con el uso del suelo se ha perdido la planeación en muchas partes. No es exclusivo de México sino característico de muchas ciudades. Hace 20 años todavía la proporción de los que vivían en el medio rural y en los medios urbanos estaba más o menos equilibrada, pero dos décadas después una parte muy importante vive en las ciudades”, declara.

Agrega que “América Latina es la región más urbanizada del mundo: andamos en la cifra de 80%, a diferencia de Europa que está en 60%. ¿Por qué? Pues porque justamente las ciudades fueron polos de atracción de quien en el medio rural no encontraba una oportunidad y entonces la gente se fue a las ciudades, como nos pasa en las urbes de México, Brasil, Colombia, Argentina…”

Por ello, destaca, “hoy son las ciudades las que predominan. Entonces, tenemos que adecuar nuestras leyes, nuestras visiones a este siglo XXI… Lo importante son las ciudades y su vínculo con lo rural. Porque lo rural sigue alimentando a la ciudad. No podemos disociarlos. Es un solo territorio, nada más que en México este solo territorio es predominantemente urbano. Por eso el presidente Peña creó la Sedatu, porque el tema de este país ya no era la reforma agraria: el tema de este país es que la mayoría vivimos en las ciudades y que estas ciudades durante mucho tiempo crecieron sin ninguna planeación”.

Recuerda que “el programa que tuvo (Luis Donaldo) Colosio de las 100 ciudades intermedias se abandonó y se dejó un poco al libre albedrío el desarrollo urbano, sin que hubiera una rectoría del Estado. Eso es lo que hay que recuperar: esa rectoría del Estado en el desarrollo urbano, en el desarrollo metropolitano y en el reordenamiento territorial. Por eso establecimos los perímetros de contención. Por eso premiamos con más subsidios, si estamos hablando de vivienda intraurbana; por eso se habla de redensificar nuestras ciudades, porque se priorizó la contención horizontal encareciendo servicios, tiempos, transporte… Tenemos que ir a un modelo donde redensifiquemos nuestras zonas intraurbanas ¡Ah!, pero resulta que el suelo intraurbano es muy caro. ¿Cómo construir vivienda social en suelo intraurbano? Entonces ahí entra otro tipo de subsidios”.

—¿Como diseñar el financiamiento de lo local, que es el tema central del programa Hábitat III?

—Bueno, las ciudades tienen un valor que es muy importante: su suelo. Y ese suelo tiene que recuperar su función social para ser un elemento a favor de la ciudad, a favor de lo público, y que permita de alguna manera partir de ahí y generar recursos importantes. Segundo, el catastro y los registros públicos de la sociedad: tenemos que fortalecer las finanzas locales, porque para hacer frente a estos desafíos requerimos ampliar la capacidad recaudatoria de los municipios y de los estados. México es de los países de la OCDE que menos recaudan en este sentido, en el ámbito local, y pretender que en medio de toda esta situación de ajuste del presupuesto o de presupuestos más estrechos por la circunstancia económica internacional podremos depender exclusivamente de lo federal es muy difícil. Hay que hacer frente, entonces, a los enormes retos que tienen nuestras ciudades.

Certeza jurídica

Asimismo, explica, “tenemos que buscar mecanismos de financiamiento; atraer  financiamientos internacionales, como los bonos verdes; trabajar para también incorporar a la inversión privada en el esquema del desarrollo de la ciudad... No es posible pensar que solo con recursos públicos se le hará frente a estos grandes desafíos. Y estamos, en este sentido, trabajando mucho, porque se hizo una reforma constitucional que permite que haya ahora una ley general que armonice registros públicos y catastros para ampliar la capacidad de recaudación de municipios y de estados.

—¿Sería un registro nacional..?

—Estamos trabajando ahora en eso; por lo menos a un nivel de homologación y de armonización, porque tenemos catastros y registros públicos que no se hablan entre sí: cada quien va por su lado. Muchos de ellos no se han modernizado, cuando hoy tenemos tecnologías que realmente sirven mucho para efectos de determinar valores, sin tener incluso que ir hasta el campo.

—¿Se busca con ello, entonces, dar certeza jurídica…?

—Exactamente. Y además, como Sedatu, trabajamos mucho en dar esa certeza jurídica, porque es otro elemento que inhibe a la inversión privada. Si no se sabe de quién es esa propiedad, difícilmente habrá interés para invertir. Y si además las ciudades crecieron de manera desordenada sobre la propiedad social, porque la gran mayoría de nuestras ciudades creció sobre los ejidos, sobre la propiedad social, entonces no hay esa certeza jurídica que permita eliminar barreras para la inversión. Estamos trabajando muy fuerte para disminuir, abatir completamente el rezago en el registro agrario nacional. Y eso va a traer mucha tranquilidad para que haya inversionistas que, teniendo certeza jurídica, quieran invertir en nuestras ciudades.

Por otra parte, afirma, “también se ha recuperado la confianza de los inversionistas en cuanto a la vivienda se refiere. Cuando llegó el presidente Peña Nieto estaba en crisis el sector. Tres de las grandes desarrolladoras, que concentraban 40% del mercado, estaban en una situación crítica. Hoy es un sector que aporta a la economía, que genera empleo y que ha vuelto a capturar la confianza de los inversionistas. Porque hemos visto que desarrolladoras de vivienda han regresado a la Bolsa como una expresión muy gráfica de esta confianza en el sector”.

—¿Cómo lograr todos estos objetivos, con tres órdenes de gobierno y muchos partidos políticos gobernando?

—Se tiene que hacer una reforma legal que permita que se concilie la facultad municipal con la visión y la gobernanza metropolitana. Hoy no tenemos ningún esquema, más que los de coordinación; tenemos que generar estos esquemas vinculatorios. Pero sí tenemos que ir a una reforma de carácter legal, porque el municipio puede argumentar, y con razón, que las facultades le competen de acuerdo a nuestras leyes hoy al municipio.

Y concluye: “Insisto: si seguimos quedándonos en ese terreno vamos a continuar teniendo un desarrollo urbano desordenado y no habrá una visión metropolitana que permita gestionar de mejor manera los recursos y los programas desde una perspectiva de la metrópoli. Entonces, sí hay necesidad de cambios legales. En eso estamos. Ojalá que podamos tener éxito y haya comprensión de todas las fracciones parlamentarias de que este es el México del siglo XXI, que tenemos que tener una visión moderna y de vanguardia para poder resolver los grandes temas metropolitanos”.

También te puede interesar:

Familias en asentamientos irregulares serán reubicadas

Abandonan 40 mil casas cada año; Sedatu busca solución

4 estrategias que seguirá la Política Nacional de Vivienda

 

#rosario robles
#desarrollo sustentable
#sedatu
#desarrollo urbano

Acerca del Autor
Norberto Vázquez
Sin descripción