Senior couple running in park
16 octubre, 2020
Lorena Ríos
Bienestar

ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: OTRO RETO QUE SE AVECINA

De manera inédita en México el grupo poblacional de adultos mayores, que suman cerca de 16 millones, enfrenta condiciones sin precedente en materia de salud

De manera inédita en México el grupo poblacional de adultos mayores, que suman cerca de 16 millones, enfrenta condiciones sin precedente en materia de salud física, mental y emocional, así como alteraciones en sus condiciones económicas, sociales y de su red familiar y social derivado, por un lado, de la contingencia sanitaria por Covid-19 y, por otro, al enfrentar una vejez poco saludable, con enfermedades crónico degenerativas que limitan sus capacidades funcionales, físicas y cognitivas.

Y aunque el país aún tiene una población mayormente de jóvenes, en la actualidad enfrenta uno de los procesos de envejecimiento demográfico más acelerado del mundo.

En este escenario los retos que se avecinan son mayúsculos ya que la crisis económica actual se suma al rezago y las carencias que se registraban antes de la pandemia por coronavirus y ello obliga a rediseñar políticas públicas que solucionen las necesidades de un sector que merece una vida de descanso y sin contratiempos.

Para conocer con detenimiento cómo viven, qué hacen y qué limitaciones enfrentan los adultos mayores en México, entre otros datos que permitirán dimensionar la magnitud de los problemas que se les asocian, se dio a conocer la quinta edición de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (Enasem) 2018, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en coordinación con el Centro Médico de la Universidad de Texas. Se trata de una encuesta longitudinal que arrancó en 2001 y se ha levantado en 2003, 2012, 2015 y 2018.

Salud precaria

El estudio destaca que en el territorio nacional existen alrededor de 16 millones de personas mayores de 50 años, de las cuales seis de cada diez —es decir, 62.4%— se consideran con un estado de salud malo o regular y 14% de ellas no tiene acceso al sistema de salud.

De igual forma reporta la encuesta que solo 7% de las personas entrevistadas manifestó que tiene muy buena salud y 27.8% buena.

La investigación refiere que 11.2% de los encuestados señaló que enfrenta problemas de autonomía para realizar sus actividades de la vida diaria, como caminar, bañarse, comer, acostarse y levantarse de la cama. Las mujeres son quienes admiten con mayor frecuencia la dificultad que tienen o limitaciones para realizar alguna de estas actividades, con una incidencia de 18.3%, mientras que en los hombres la proporción es de 9.5 por ciento.

Asimismo las principales enfermedades crónico degenerativas que afectan a este grupo poblacional son hipertensión arterial sistémica (39.9%), diabetes mellitus (22.8%) y artritis reumatoide (11.2%).

En 2001 al menos 18.7% de los hombres en el grupo de edad de 50 años y más presentaba obesidad, cifra que aumentó a 22.7% en 2018, mientras que para las mujeres la proporción pasó de 25.2 a 31.3% en el mismo lapso.

Respecto de la realización de pruebas de laboratorio o aplicación de vacunas en este segmento de la población 68% de las mujeres y 57% de los hombres indicaron que se miden con regularidad los niveles de colesterol. De igual forma 57% de mujeres y 46% de hombres se vacunan contra la influenza.

En relación con los cuidados preventivos 59% de las mujeres se realizó el papanicolau o prueba para cáncer cervical, mientras que 25% de los hombres se practicó el examen de próstata.

Salud mental

Existe la creencia de que síntomas como pérdida de memoria, deterioro en la capacidad de marcha, problemas de atención y desorientación son característicos del envejecimiento, pero es totalmente erróneo.

Y derivado de que la carga del cuidado de las personas mayores recae en la familia y no en el sistema de salud del Estado es común también ignorar los síntomas que no repercuten en la incapacidad de la persona.

Por ello en la encuesta se preguntaron aspectos relacionados con la salud mental y se obtuvieron los siguientes datos: 5.17% de los encuestados reportó tener mala memoria debido a su edad y 37.52% declaró síntomas depresivos en la semana previa a la entrevista, es decir, 8.42 millones de personas en el grupo de edad considerado.

Es pertinente añadir que ocho millones dijeron sentirse solos (35.78%); en cinco millones de casos declararon no sentir que disfrutan de la vida, y en diez millones de casos más señalaron haberse sentido tristes en la semana anterior a la encuesta aplicada por el INEGI.

Cabe destacar que por primera vez se preguntó en la Enasem acerca de problemas de sueño. El resultado fue que 46.6% de las mujeres y 32.4% de los hombres reportaron tener dificultades para dormir.

Especialistas médicos advirtieron que la población adulta mayor es la más vulnerable en estos momentos a contagios por Covid-19, por lo que llamaron a los familiares a extremar con ellos las medidas de prevención.

De igual forma Luis Miguel Gutiérrez Robledo, director del Instituto Nacional de Geriatría (Inger), comentó que el escenario podría complicarse si se toma en cuenta el acelerado envejecimiento de la población mexicana, así como la carencia de sistemas de salud que brinden atención integral y métodos diagnósticos para la intervención temprana.

Subrayó que en la actualidad se identifican doce factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer muy precisos. Algunos de ellos muy prevalentes en la población mexicana, como obesidad y diabetes, y otros pocas veces asociados como la pérdida de audición. Sin embargo conocerlos permite identificarlos de manera personal y diseñar programas a la medida de cada persona.

De continuar la tendencia la proyección para 2050 es de 3.5 millones de mexicanos afectados por esta demencia, advirtió el especialista.

Gutiérrez Robledo explicó que el incremento de las cifras de personas con Alzheimer plantea retos como desarrollar un sistema nacional de cuidado que ponga énfasis en las personas con demencias ya que serán los principales usuarios de dicho sistema, el cual debe tomar en cuenta retos como el de Covid-19, que ya provoca un número significativo de fallecimientos en residencias para personas adultas mayores, muchas de ellas con alguna demencia.

“Los adultos mayores tienen el sistema inmune un poco más débil que las personas jóvenes por la propia naturaleza del envejecimiento; su cuerpo tarda más en reaccionar a una infección o a una enfermedad nueva como esta. La enfermedad avanza más rápido y además los adultos mayores, muchos, tienen enfermedades concomitantes y se desequilibran, se descompensan. Una persona que tiene problemas del corazón o los pulmones y se ve comprometida por la situación del coronavirus se descompensa, aunado a sus enfermedades de base, y se complica el cuadro”, explicó a su vez Mauricio Rodríguez Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina y vocero de la comisión de la UNAM para el Covid-19.

Aumentan las demencias

De igual forma Gilberto Isaac Acosta Castillo, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN), indicó que en México las demencias no se presentan de manera uniforme sino que en ciertas regiones hay más casos que en otras y con diferentes características. De igual manera cerca de 60% de los casos se presenta en mujeres y alrededor de 38% en personas en situación de marginalidad.

Acosta destacó que por cada mil adultos mayores en seguimiento hay entre 25 y 30 casos nuevos de demencias.

El integrante del Laboratorio de Demencias del INNN añadió que a lo largo de las diferentes etapas de la vida se observan ciertos factores de riesgo que inciden en el desarrollo de demencias, por lo que se podrían plantear políticas públicas que les den solución, como erradicar la baja escolaridad; impulsar la actividad física hasta la etapa adulta mayor; reducir las tasas de aislamiento social en las etapas más avanzadas de la vida, y promover estilos de vida que reduzcan las posibilidades de la presencia de sobrepeso y obesidad.

Asimismo Miguel Ángel Ontiveros, del Biobanco Nacional de Demencias, refirió que las investigaciones actuales sobre neuronas y proteínas podrían arrojar resultados para comprender lo que ocurre en las diferentes regiones del cerebro y desarrollar moléculas para detener su deterioro y la presencia de demencias.

El Alzheimer es una enfermedad crónica, neurodegenerativa, progresiva e irreversible que afecta la memoria de las personas, su pensamiento y su habilidad para realizar actividades de la vida diaria, lo cual las lleva a la discapacidad y a la dependencia.

Se estima que más de 90% del costo de los cuidados lo absorben las familias y no existen programas de apoyo a cuidadores que sean accesibles.

Es una de las demencias más frecuentes y representa también uno de los padecimientos más importantes a escala mundial. De acuerdo con Alzheimer Disease International (ADI) cada tres segundos alguien en el mundo desarrolla demencia y hay más de 50 millones de personas en el planeta que viven con esta condición. Se pronostica que dicha cifra se triplicará hasta alcanzar los 152 millones en 2050.

Entornos amigables

Rosa Farrés, directora de la Federación Mexicana de Alzheimer, presentó la iniciativa Dementia Friends México, la cual se lleva a cabo en más de 150 países y hoy representa el movimiento más importante de la historia que busca cambiar los estigmas y la desinformación sobre la demencia.

El objetivo de este movimiento es transformar la manera en que un país piensa, actúa y habla sobre las demencias a través de cinco mensajes clave: 1) la demencia no es parte natural del envejecimiento; 2) la demencia es producto de enfermedades en el cerebro; 3) la demencia no se trata solo de la pérdida de memoria; 4) es posible vivir bien con demencia, y 5) la persona es más que la demencia.

Dementia Friends México es un movimiento con 15 años de historia, originario de Japón, que suma a la causa a millones de personas alrededor del mundo para hacer entornos más amigables para las personas con Alzheimer y otras demencias.

Rezago educativo

Otros datos interesantes de la Encuesta Nacional de Salud y Envejecimiento se relacionan con la escolaridad de la población de 50 años y más, donde 3.98 millones no han cursado ningún grado de escolaridad formal; 6.9 millones únicamente de uno a cinco años de formación; mientras que seis millones más alcanzan apenas seis años de escolaridad. Asimismo hay 6.11 millones que alcanzan entre siete y nueve años de escolaridad y únicamente 4.9 millones (17.4% del total) tienen estudios superiores a la secundaria.

Finalmente, con respecto del área laboral, de acuerdo con los datos del INEGI en 2018 había 12.9 millones de personas mayores de 50 años que trabajaban; prácticamente 580 mil se encontraban en busca de trabajo; 7.6 millones estaban dedicadas al trabajo doméstico no remunerado en el hogar, mientras que únicamente siete millones se encontraban jubiladas o pensionadas.

Sin duda la información de la encuesta brindará herramientas para que la academia, organizaciones y la sociedad en general participen en el diseño de políticas públicas relacionadas con el proceso de envejecimiento, enfermedades y discapacidad de la población adulta en el país, de tal forma que este segmento poblacional tenga una mejor calidad y cantidad de vida.

RECUADRO

Recomendaciones para cuidar adultos mayores en la pandemia

Exhortarlos a que tengan el menor contacto posible con personas en la calle.

Ayudarlos en el abastecimiento de los insumos básicos, así como de las medicinas que requieran.

Cada vez que se esté cerca de ellos usar cubrebocas.

Mantener la distancia de dos brazos cuando se esté cerca de ellos.

Abstenerse de asistir a citas médicas que no sean esenciales o de emergencia.

Mantener comunicación constante con ellos mediante el teléfono o videollamadas, entre otros medios.

Realizar actividades que los mantengan activos, como ejercicio en casa o proyectos que puedan realizar en su hogar.

En caso de vivir con algún adulto mayor extreme medidas, como limpiar zonas comunes constantemente.

Los cuidadores de la persona mayor deben usar alcohol en gel, lavarse las manos en forma constante y usar cubrebocas cuando estén en contacto con ella.

Fuente: SSA e IMSS