Ciudad de México, a 12 de agosto de 2026. Las altas temperaturas, la exposición prolongada al sol, los cambios en la alimentación y el aumento de actividades al aire libre hacen del verano una temporada de mayor riesgo para la salud. Entre los principales motivos de consulta se encuentran las infecciones e intoxicaciones alimentarias, la deshidratación, el agotamiento y golpe de calor, así como las quemaduras solares.
Esta mayor exposición a factores de riesgo se refleja en un incremento significativo de la atención médica en hospitales; de acuerdo con un análisis de Hospitales MAC, entre abril y agosto de 2026, las atenciones por golpe de calor, deshidratación y quemaduras en México aumentaron aproximadamente 800%.
Así mismo, las tendencias observadas durante la temporada de verano muestran que, en Hospitales MAC, las atenciones de urgencias relacionadas con las altas temperaturas se incrementan entre 20% y 30% respecto al promedio del resto del año. De estas consultas, aproximadamente 40% corresponde a niñas, niños y adultos mayores, considerados grupos especialmente vulnerables ante los efectos de las altas temperaturas.
Las infecciones e intoxicaciones gastrointestinales concentran el 45% de estas consultas, seguidas por los cuadros de deshidratación, con 30%; las afectaciones por exposición prolongada al calor, con 20%; y las quemaduras solares, con 5%. Aunque la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente con atención oportuna, alrededor del 10% requiere hospitalización debido a la severidad de los síntomas o a condiciones de salud preexistentes.
Uno de los riesgos más frecuentes está relacionado con el consumo de alimentos contaminados. El calor acelera su descomposición y favorece la proliferación de microorganismos cuando no se preparan, almacenan o transportan adecuadamente. A ello se suma que, durante las vacaciones, suele incrementarse el consumo de alimentos preparados fuera de casa y pueden presentarse interrupciones en la cadena de refrigeración.
Entre los síntomas más comunes de estos padecimientos se encuentran diarrea, vómito, dolor abdominal, fiebre, náuseas y deshidratación. Los casos pueden agravarse con mayor rapidez en niñas y niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunológicos comprometidos.
Sin embargo, los riesgos del verano no se limitan a los padecimientos gastrointestinales. La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar deshidratación, agotamiento y golpe de calor, mientras que permanecer bajo el sol sin protección incrementa la posibilidad de sufrir quemaduras en la piel.
“Durante el verano observamos un incremento en las consultas por padecimientos que, aunque inicialmente pueden parecer menores, tienen el potencial de evolucionar con rapidez. El principal riesgo es subestimar los síntomas o intentar controlarlos mediante la automedicación. Una valoración temprana nos permite determinar la gravedad del cuadro, reponer líquidos, controlar la temperatura y evitar complicaciones que podrían requerir hospitalización”, señaló el Dr. José de Jesús Zaragoza Galván, director Médico Corporativo de Servicios Hospitalarios de Hospitales MAC.
En el caso de las enfermedades gastrointestinales, es recomendable acudir a valoración médica cuando exista vómito persistente, diarrea intensa o con sangre, fiebre elevada, dolor abdominal severo, somnolencia, confusión o dificultad para ingerir líquidos.
La atención debe ser inmediata si, después de permanecer en un ambiente caluroso, la persona presenta desorientación, desmayo, dificultad para respirar, vómito persistente o alteraciones en el estado de conciencia, ya que podría tratarse de un golpe de calor.
Así mismo, una quemadura solar requiere valoración cuando afecta una superficie extensa del cuerpo, provoca ampollas abundantes o se acompaña de fiebre, dolor intenso, mareo, náuseas o signos de deshidratación.
Para reducir estos riesgos, Hospitales MAC recomienda:
● Lavarse las manos antes de preparar o consumir alimentos y después de manipular productos crudos.
● Cocinar completamente carnes, pescados, mariscos, aves y huevos.
● Mantener refrigerados los alimentos perecederos y evitar consumir aquellos que hayan permanecido más de dos horas a temperatura ambiente.
● Utilizar utensilios diferentes para alimentos crudos y cocidos para evitar la contaminación cruzada.
● Beber agua potable o embotellada y verificar que el hielo provenga de una fuente segura.
● Mantener una hidratación constante, sin esperar a tener sed, especialmente durante actividades al aire libre.
● Evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación.
● Utilizar protector solar con factor de protección 50, ropa ligera, sombrero o gorra y reaplicarlo varias veces durante el día.
● No dejar a niñas, niños, adultos mayores o mascotas dentro de vehículos estacionados.
● Evitar la automedicación y solicitar atención ante cualquier signo de alarma.
A través de sus 25 hospitales ubicados en 21 ciudades del país, el Grupo Hospitales MAC brinda atención médica a más de un millón de pacientes cada año y cuenta con servicios de urgencias disponibles las 24 horas. Con esta capacidad de atención, la institución refrenda su compromiso de acercar servicios hospitalarios oportunos y de calidad a más familias mexicanas, así como de promover una cultura de prevención durante la temporada de verano.

