CDMX. 9 de julio de 2026. El virus del papiloma humano (VPH) es ampliamente conocido por su relación con el cáncer cervicouterino, pero su vínculo con los cánceres de cabeza y cuello es un tema que merece igual atención. Los cánceres originados en las mucosas de cabeza y cuello ocupan el sexto lugar entre las neoplasias más comunes a nivel mundial, y en México representan el 5% de todas las neoplasias. Hablar de este tema desde una perspectiva incluyente y preventiva es hoy más necesario que nunca.
Los cánceres de cabeza y cuello pueden originarse en la cavidad oral, la garganta (faringe), la laringe, los senos paranasales y las glándulas salivales. El consumo de alcohol y el tabaquismo son dos de los factores más importantes en la aparición del cáncer de esta cavidad. Sin embargo, la infección por VPH ha emergido como un factor determinante en el desarrollo del cáncer de boca y garganta.
La evidencia científica señala que la infección crónica por VPH es responsable de casi el 75% de todos los cánceres de boca y garganta, estos se presentan con mayor frecuencia en pacientes jóvenes, menores de 45 años, incluidas mujeres y personas que no consumen tabaco ni alcohol. Además, es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres, lo que refuerza la importancia de abordar el VPH como un problema de salud que concierne a toda la población, sin distinción de sexo o género.
Frente a este panorama, la prevención cobra un papel central. La vacunación contra el virus del papiloma humano puede ayudar a prevenir algunos de los cánceres causados por este virus. Adicionalmente, evitar el consumo de tabaco y alcohol sigue siendo una medida fundamental para reducir el riesgo de cánceres de boca y garganta en general.
El primer paso hacia el bienestar comienza con información clara y acceso oportuno a herramientas de prevención. Conocer la relación entre el VPH y los cánceres asociados es clave para fortalecer una cultura de salud integral, que proteja a mujeres y hombres desde edades tempranas.

