CDMX. 22 de junio de 2026. El virus del papiloma humano (VPH) representa uno de los principales retos de salud pública a nivel mundial, al estar asociado a algunos tipos de cáncer que afectan tanto a mujeres como a hombres. Se estima que casi todas las personas sexualmente activas estarán expuestas al VPH en algún momento de su vida, incluso en más de una ocasión.
Aunque la mayoría de los casos el cuerpo puede eliminar la infección por sí solo, la persistencia de tipos de alto riesgo puede provocar lesiones precancerosas y cánceres como el cervicouterino, vulvar, vaginal, anal, ano, boca y garganta.
La carga global de cánceres asociados al VPH ocasiona alrededor de 690 mil nuevos casos al año, lo que equivale a cerca del 5% de todos los cánceres, con un mayor impacto en mujeres. En México, la carga de la enfermedad es considerable: tan solo en 2022 se estimaron más de 15 mil nuevos casos y más de 7 mil muertes, siendo el cáncer cervicouterino el principal contribuyente.
Más allá de este panorama, estas enfermedades generan un impacto económico, derivado tanto de la atención médica como de la pérdida de productividad por enfermedad y muerte prematura. En las mujeres, el cáncer cervicouterino concentró más del 70% de los ingresos hospitalarios por cánceres asociados al VPH.
En los hombres, el cáncer de ano, de boca y garganta presentaron una tasa de hospitalización de más del 30%, lo que evidencia que el VPH también representa un problema oncológico relevante para la población masculina. Las cifras de hospitalización y mortalidad por cánceres asociados al VPH en ambos sexos ponen de relieve la necesidad de seguir fortaleciendo la prevención y la educación en salud, con un enfoque integral que reconozca que el VPH y sus consecuencias oncológicas son un problema que afecta por igual a mujeres y hombres.
Frente a esta situación, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han impulsado una estrategia integral para 2030, buscando la eliminación del cáncer cervicouterino y la reducción de otros cánceres asociados al VPH, basada en tres pilares: vacunación, detección oportuna y tratamiento adecuado.
Estas acciones también beneficiarían de manera significativa a los hombres, al disminuir la circulación del virus y la incidencia de otros cánceres relacionados.
El panorama de los cánceres asociados a la infección por virus del papiloma humano (VPH) puede sonar desalentador, pero hoy contamos con una poderosa herramienta que puede ayudar a prevenir el contagio y desarrollo de estas enfermedades.

