Convertir el ejercicio en un hábito duradero

El regreso del verano es el momento ideal para construir hábitos saludables que perduren

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Cortesía Sports World
Bienestar
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Ciudad de México, 12 de agosto de 2026. Tras las vacaciones de verano, miles de personas retoman sus actividades con la intención de "ponerse al corriente" y recuperar los hábitos que dejaron en pausa. Sin embargo, especialistas coinciden en que el principal error no es haber interrumpido la rutina, sino querer compensarlo con entrenamientos intensos desde el primer día, una práctica que puede generar frustración, lesiones e incluso provocar el abandono del ejercicio apenas unas semanas después.

Este panorama cobra relevancia si se considera que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 31% de los adultos en el mundo y el 80% de los adolescentes no realizan la actividad física recomendada, mientras que las personas físicamente inactivas presentan entre 20 y 30% más riesgo de mortalidad en comparación con quienes mantienen un estilo de vida activo. Además, el organismo recuerda que cualquier cantidad de actividad física es mejor que ninguna, por lo que la constancia tiene un mayor impacto que la intensidad con la que se comienza.

En México, aunque cada vez más personas incorporan el ejercicio a su tiempo libre, el reto sigue siendo mantener ese hábito de forma constante. Datos recientes muestran que la práctica de actividad física ha alcanzado su mejor nivel de la última década; sin embargo, todavía una proporción importante de la población no logra cumplir con las recomendaciones internacionales de actividad física, siendo la falta de tiempo una de las principales razones para abandonar el ejercicio.

En este contexto, Sports World comparte cinco recomendaciones para hacer del regreso a la rutina una experiencia positiva y sostenible.
1. Comienza con metas alcanzables
El entusiasmo de los primeros días suele llevar a muchas personas a entrenar todos los días o a realizar sesiones de alta intensidad desde el inicio. Sin embargo, el cuerpo también necesita un periodo de adaptación.

Lo ideal es iniciar con dos o tres sesiones semanales e incrementar gradualmente la frecuencia conforme mejora la condición física. Este enfoque disminuye el riesgo de lesiones y facilita que la actividad se convierta en parte de la rutina diaria.

2. Cambia el enfoque: ejercítate para sentirte mejor, no para compensar
Después del verano es frecuente relacionar el ejercicio únicamente con la pérdida de peso o con "quemar" los excesos de las vacaciones. No obstante, la actividad física aporta beneficios mucho más amplios.

Realizar ejercicio de forma constante ayuda a mejorar la calidad del sueño, reducir el estrés, fortalecer el sistema cardiovascular, aumentar la energía y favorecer el bienestar emocional. Cuando el objetivo deja de ser únicamente estético y se convierte en una herramienta para sentirse mejor, es más fácil mantener la motivación a largo plazo.

3. Agenda el ejercicio como cualquier otro compromiso
Uno de los principales obstáculos para mantener una rutina es esperar a "tener tiempo". La realidad es que ese momento pocas veces llega.

Reservar un horario específico para entrenar, ya sea por la mañana, durante la hora de comida o al finalizar la jornada laboral, incrementa significativamente las probabilidades de cumplir con el hábito. La disciplina suele ser más efectiva que la motivación cuando se trata de construir constancia.

4. Encuentra una actividad que realmente disfrutes
No existe un entrenamiento ideal para todas las personas. Mientras algunos prefieren trabajar fuerza en gimnasio, otros encuentran mayor motivación en clases grupales, natación, yoga, pilates, cycling o entrenamiento funcional.

Explorar distintas opciones permite descubrir actividades que se adapten a los gustos, objetivos y estilo de vida de cada persona, haciendo que el ejercicio deje de sentirse como una obligación y se convierta en una experiencia que genere satisfacción.

5. No busques la perfección; apuesta por la constancia
Uno de los errores más comunes al retomar el ejercicio es pensar que una sesión perdida significa haber fracasado.

Actualmente, especialistas en salud promueven abandonar el llamado pensamiento del "todo o nada". Si un día no fue posible entrenar, siempre existe la oportunidad de retomar la rutina al día siguiente. Incluso caminatas cortas, subir escaleras o realizar algunos minutos de actividad física representan beneficios para la salud, ya que, como señala la OMS, todo movimiento cuenta.

"En Sports World creemos que el ejercicio debe convertirse en un hábito que acompañe a las personas durante todo el año, no únicamente después de las vacaciones o al inicio de un nuevo propósito. Nuestro compromiso es ofrecer espacios, programas y acompañamiento profesional para que cada persona encuentre una forma de mantenerse activa de acuerdo con sus objetivos y estilo de vida", concluye Gabriela Vieira do Prado, CEO de Sports World.

El regreso a clases, al trabajo y a las actividades cotidianas representa una oportunidad para comenzar de nuevo, pero también para replantear la manera en que entendemos el ejercicio. Más que perseguir resultados inmediatos, construir una rutina sostenible, flexible y disfrutable será la mejor estrategia para cuidar la salud física y mental durante el resto del año.

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