CDMX. 11 de agosto de 2026. Las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama se enfrentan casi de inmediato a decisiones sobre el tratamiento. Si su cirujano oncólogo le ha dado la opción entre una tumorectomía y una mastectomía para extirpar el tumor, eso es a menudo porque cualquiera de las dos opciones conducirá a un resultado de salud similar a largo plazo.
La tumorectomía, también conocida como cirugía de conservación de la mama, mantiene la mayor parte de la mama intacta, mientras que la mastectomía implica en la extirpación completa de la mama. Independientemente del procedimiento que usted elija, el riesgo de recurrencia del cáncer de mama es casi el mismo.
La tumorectomía es una opción de tratamiento para el cáncer de mama en etapa inicial. En comparación con la mastectomía, es menos invasiva y suele implicar una recuperación más rápida. Además, puede ayudar a preservar la apariencia estética y la sensibilidad de la mama. Su médico recomendará realizar radioterapia después de una tumorectomía para reducir el riesgo de que el cáncer de mama reaparezca en la mama.
La mastectomía elimina toda la mama. En muchos casos, no es necesaria la radioterapia después de una mastectomía. Personas con predisposición genética al cáncer de mama, como las portadoras de la mutación en los genes BRCA1 o BRCA2, pueden optar por una mastectomía como medida preventiva después del diagnóstico.
Después de una mastectomía, algunas mujeres optan por renunciar a la cirugía reconstructiva, optando por lo que se llama cierre plano estético. Puede haber muchas razones para esto, incluyendo querer límite de cirugías en el futuro, la reducción de riesgos y complicaciones, y el deseo de un rápido retorno a la vida diaria y actividades.
Para otras pacientes, tener un montículo mamario forma parte de su identidad como mujer. Hay diversos tipos de procedimientos de reconstrucción mamaria disponibles tanto después de una tumorectomía como de una mastectomía. La cirugía de reconstrucción mamaria puede realizarse al mismo tiempo que la cirugía de cáncer de mama, o bien planificarse semanas, meses o incluso años después del tratamiento.
La técnica quirúrgica y los resultados estéticos después de una mastectomía y una reconstrucción han mejorado en los últimos 20 años. Más mujeres pueden conservar sus pezones y areolas, y en muchos casos puede realizarse un procedimiento para mejorar la sensibilidad.
La densidad mamaria también podría influir en su proceso de decisión. Alrededor de la mitad de las personas que se someten a las mamografías de cribado tienen mamas densas. El tejido mamario denso es más difícil de visualizar en una imagen de mamografía. Tener tejido mamario denso no debería influir en la decisión de realizar una mastectomía o tumorectomía.
Sin embargo, el tejido mamario denso puede influir en la necesidad de realizar pruebas adicionales antes de la cirugía, como una resonancia magnética (RM). La RM busca alteraciones en el flujo sanguíneo dentro de la mama y puede "ver a través" del tejido denso. Esto puede ayudar a los cirujanos a determinar mejor la extensión de la enfermedad y guiarlos en el procedimiento de extirpación.
En última instancia, decidir cuál es la opción más adecuada para usted es una decisión matizada, que puede basarse en diversos factores, como las características de su cáncer, los antecedentes familiares y genéticos, así como su tranquilidad personal. Elegir qué tipo de cirugía realizarse es una decisión profundamente personal y no hay una "mejor opción" válida para todas las mujeres.
Después de una reflexión cuidadosa y la consulta con su equipo de atención médica, debería tomar la decisión que considere mejor para usted, basándose en las particularidades de su cáncer y en sus necesidades y preferencias individuales. — Sarah McLaughlin, M.D., Oncología Quirúrgica, Centro Oncológico Integral de Mayo Clinic, Jacksonville, Florida

