En 2030 habrá más adultos mayores de 60 que niños en México

Aumenta demanda de servicios de salud

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Cortesía Shalom
Bienestar
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Ciudad de México, a 10 de agosto de 2026. La población en México está atravesando un envejecimiento que está transformando la demografía del país de manera silenciosa. Datos del INEGI muestran que casi el 14% de la población pertenece al grupo de +60, mientras que por su parte, el Consejo Nacional de Población (CONAPO) afirma que para el 2030 el país tendrá más personas mayores que niños y adolescentes. Este punto de inflexión no solo redefinirá la estructura de la sociedad, sino que además, representará un reto para el sistema de salud en el país. 

Este panorama no es un hecho aislado, pues a nivel América Latina, el cambio está sucediendo a una velocidad sin precedentes, según datos de la Organización Panamericana de la Salud, lo que puede impactar en la vida cotidiana de las familias, así como en la forma en que se concibe el cuidado y el bienestar.

Factores como la creciente demanda de atención médica, el incremento de los cuidados especializados, la necesidad de acompañamiento continuo y el bienestar de quienes asumen el rol de cuidadores primarios, configuran un escenario que requiere nuevas soluciones. Más que una carga, se trata de una transición que exige reconocer el valor del cuidado, profesionalizarlo y distribuirlo de manera más sostenible entre familias, instituciones y servicios especializados.

“En México, más de 31 millones de personas, especialmente las mujeres, han brindado cuidados a una persona dependiente o un adulto mayor en sus hogares (INEGI), reflejando tanto la fortaleza de las redes familiares como la necesidad de evolucionar el sistema de salud con soluciones complementarias. El panorama de envejecimiento en el país se muestra como uno retador, pero también como una oportunidad para transformar la manera en que entendemos y ejercemos el cuidado”, mencionó Odaliz López, Co-Fundadora de Shalom enfermería. 

Shalom enfermería surge como una solución que ofrece cuidados de enfermería a domicilio en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. Se trata de un modelo único de servicio que se adapta a las necesidades de cada familia, favoreciendo la recuperación, el seguimiento terapéutico y el bienestar del paciente, así como el descanso para el cuidador principal. 

La experta comentó que la falta de personal especializado, la saturación hospitalaria y los efectos físicos y emocionales que puede implicar el cuidado prolongado han puesto sobre la mesa la necesidad de replantear el modelo tradicional de atención. Bajo este escenario, los servicios de atención en casa, cuya demanda se prevé con crecimiento para los siguientes años, pueden generar beneficios que incentivan la salud, tales como: 

  • Reduce las hospitalizaciones innecesarias al prevenir síntomas tempranos y realizar los cuidados en tiempo y forma. 
  • Minimiza el riesgo asociado a permanecer mucho tiempo en centros de salud, promoviendo el bienestar y un mejor descanso.
  • Ofrece un entorno más humano para pacientes y familias, promoviendo el envejecimiento con dignidad y el bienestar integral de todos los involucrados. 
  • Fortalece la salud emocional del paciente y del cuidador al reducir la sensación de aislamiento y sobrecarga. 
  • Impulsa rutinas de bienestar que incluyen movilidad, nutrición, seguimiento preventivo y compañía para cada etapa. 

La necesidad de cuidados especializados continúa creciendo en México, especialmente ante el incremento de enfermedades crónicas que afectan principalmente a personas mayores de 60 años, tales como Alzheimer, Parkinson, enfermedades cardiovasculares, diabetes, entre otras. 

“El envejecimiento de la población no es un reto a futuro, es una realidad presente. La pregunta no es si el sistema cambiará, sino qué tan rápido lo hará y quiénes estarán preparados para responder”, señaló la especialista. 

De cara a 2030, el desafío no solo será ampliar la cobertura de servicios de salud, sino transformar la manera en que entendemos el cuidado. En un país donde las familias han sido históricamente el principal sostén, el crecimiento de soluciones profesionales en el hogar podría marcar la diferencia entre un sistema colapsado y uno capaz de adaptarse a una nueva realidad demográfica. El envejecimiento no se puede detener, pero sí se puede gestionar mejor. 

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